DICCIONARIO MÉDICO
Cuello
El cuello es la región anatómica de transición entre la cabeza y el tronco. Contiene las vías aérea y digestiva superiores, los grandes vasos del encéfalo, la glándula tiroides y las siete vértebras cervicales que protegen la médula espinal en su porción más móvil. El término se emplea también en anatomía ósea para designar el estrechamiento que, en determinados huesos, conecta una cabeza articular con el resto de la pieza. En sentido estricto, la RAE define cuello como la «parte del cuerpo que une la cabeza con el tronco». La anatomía lo delimita entre la base del cráneo, por arriba, y una línea imaginaria que recorre las clavículas y la escotadura supraesternal, por abajo. Es una región corta (rara vez supera los 12 cm de longitud en el adulto) pero densamente poblada de estructuras: conductos aéreo y digestivo, glándulas endocrinas, cadenas ganglionares, troncos nerviosos y los vasos que irrigan y drenan todo el encéfalo pasan por ella. La palabra procede del latín collum, que ya en los textos de Celso y Plinio el Viejo aparecía con la doble acepción anatómica y figurada de estrechamiento. Collum, a su vez, comparte raíz con el verbo colere (cultivar, girar alrededor de algo), lo que quizá refleje la idea de giro o articulación. En griego, dos voces diferentes servían para designar esta región: τράχηλος (trákhelos), que acabó dando nombre a la tráquea, y αὐχήν (aukhḗn), empleada por Hipócrates al describir los movimientos de flexión y extensión de la cabeza. Desde la superficie hacia la profundidad, el cuello se organiza en fascias y compartimentos. La fascia cervical superficial envuelve toda la circunferencia como un manguito; debajo, la fascia pretraqueal recubre la laringe, la tráquea y la glándula tiroides. En la parte posterior, la fascia prevertebral separa la columna cervical de las vísceras. Para orientarse en esta región, la anatomía clínica recurre a los triángulos del cuello. El músculo esternocleidomastoideo los divide en dos grandes grupos: el triángulo anterior, que aloja la laringe, el esófago cervical y los pedículos vasculares, y el triángulo posterior, por donde discurren ramas del plexo cervical y la arteria subclavia. Son referencias que los cirujanos utilizan a diario para planificar abordajes. A cada lado, la arteria carótida común y la vena yugular interna viajan juntas dentro de la vaina carotídea, acompañadas del nervio vago. La columna ósea la forman siete vértebras, de las cuales las dos primeras (atlas y axis) poseen una morfología particular que permite la rotación y la inclinación de la cabeza. Fuera de su significado como región corporal, la anatomía emplea cuello para nombrar el segmento de un hueso largo que une la cabeza articular con la diáfisis o con las prominencias de inserción muscular. Esa zona, más estrecha que las que la flanquean, recuerda la proporción del cuello humano entre la cabeza y el tronco. El ejemplo más conocido es el cuello del fémur, que conecta la cabeza femoral con la región trocantérea y resulta clave en la biomecánica de la cadera. También se habla de cuello del húmero, donde la tradición distingue un cuello anatómico (el surco inmediato a la cabeza) y otro quirúrgico (la constricción por debajo de las tuberosidades, sitio frecuente de fractura). Y en la anatomía ginecológica, cuello uterino designa la porción inferior del útero que se proyecta hacia la vagina, con su propia complejidad histológica y funcional. Del latín collum, voz que Celso ya usaba en el siglo I d. C. tanto para la región corporal como para el estrechamiento de otros órganos. Collum evolucionó al castellano cuello por la palatalización regular del grupo latino /ll/ en romance, documentada ya en los textos medievales. Sí, son sinónimos. Cervical procede de cervīx, cervīcis, que en latín significaba originalmente «nuca». Con el tiempo, cervical pasó a designar lo relativo al cuello en su totalidad y, por extensión, también lo relativo al cuello del útero (cérvix). El contexto aclara a cuál de los dos territorios se refiere. Siete. Es un número notablemente constante en los mamíferos (la jirafa, pese a la longitud de su cuello, también tiene siete). Las dos primeras, atlas y axis, son atípicas: el atlas carece de cuerpo vertebral propio, y el axis presenta la apófisis odontoides sobre la que pivota la rotación de la cabeza. Designa la zona de transición entre la cabeza articular y el cuerpo (diáfisis) de un hueso largo. Recibe ese nombre por analogía con el cuello humano: es la porción más estrecha que conecta dos regiones de mayor volumen. El cuello del fémur y el cuello del húmero son los más mencionados en la práctica clínica. Si desea profundizar en conceptos asociados al cuello, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el cuello
Organización anatómica de la región cervical
Acepciones del término en anatomía ósea
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra cuello?
¿Es lo mismo cuello y región cervical?
¿Cuántas vértebras tiene el cuello?
¿Qué significa cuello de un hueso?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
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