DICCIONARIO MÉDICO
Atlas
El atlas es la primera vértebra cervical (C1). Tiene forma de anillo, carece de cuerpo vertebral y de apófisis espinosa, y su función principal es sostener el cráneo al articularse con los cóndilos del hueso occipital. Junto con el axis (C2), forma la unión craneocervical, una región con una movilidad notable y, al mismo tiempo, con una responsabilidad estructural considerable. El nombre procede de la mitología griega. Ἄτλας (Átlas) era uno de los titanes, condenado por Zeus a cargar sobre sus hombros la bóveda del cielo. La analogía anatómica resulta directa: esta vértebra soporta el peso de la cabeza, que en un adulto ronda los 4 o 5 kilogramos. El término ya aparece en las descripciones anatómicas renacentistas y se ha mantenido tanto en la Terminologia Anatomica internacional como en la Nomina Anatomica Veterinaria, lo cual no deja de ser una excepción llamativa: la tendencia general ha sido sustituir los epónimos por nombres descriptivos. Morfológicamente, el atlas no se parece a ninguna otra vértebra. Donde las demás presentan un cuerpo vertebral macizo, él dispone de un arco anterior delgado con un tubérculo en su cara externa y una carilla articular lisa en la interna, destinada a contactar con la apófisis odontoides del axis. El arco posterior completa el anillo y lleva un tubérculo posterior que equivale, en versión reducida, a la apófisis espinosa de las vértebras típicas. A los lados, dos masas laterales concentran la mayor parte del hueso; sobre ellas se asientan las carillas articulares superiores (cóncavas, orientadas hacia arriba y adentro), que reciben los cóndilos occipitales, y las inferiores (casi planas), que se articulan con el axis. Dos articulaciones definen la función del atlas. Las articulaciones atlantooccipitales, entre las masas laterales del atlas y los cóndilos del occipital, son de tipo condíleo y permiten sobre todo la flexión y la extensión de la cabeza (el gesto de asentir). La articulación atlantoaxial, entre el atlas y el axis, es de tipo trocoide en su componente mediano y permite la rotación de la cabeza, con un arco de unos 30 a 40 grados a cada lado. No existe disco intervertebral entre el occipital y el atlas, ni entre el atlas y el axis. Esa ausencia libera movilidad pero traslada toda la carga de estabilización a los ligamentos. El ligamento transverso del atlas, que cruza por detrás de la odontoides, es probablemente la estructura ligamentosa más relevante de toda la unión craneocervical: si se rompe, la odontoides queda libre para desplazarse hacia el canal medular. Desde cada masa lateral se proyectan lateralmente las apófisis transversas, que en el atlas son particularmente largas (las segundas más largas de toda la columna cervical, solo superadas por las de la séptima cervical). Sirven de palanca para los músculos que rotan la cabeza y están perforadas por el foramen transverso, un conducto por el que asciende la arteria vertebral. Al salir del foramen del atlas, la arteria describe un giro sobre el arco posterior antes de penetrar en el cráneo por el agujero magno. Esa curva cerrada, que los anatomistas llaman asa suboccipital, explica que la rotación cervical forzada pueda comprometer el flujo vertebral contralateral. La fractura más conocida del atlas es la de Jefferson, descrita por Geoffrey Jefferson en 1920. Se produce por una carga axial sobre la coronilla (un impacto de arriba abajo, como en una caída sobre la cabeza o una zambullida en aguas poco profundas) que hace que las masas laterales se desplacen hacia fuera, rompiendo los arcos anterior y posterior del anillo. Paradójicamente, este tipo de fractura suele respetar la médula espinal, porque el desplazamiento centrífugo de los fragmentos amplía el canal vertebral en vez de estrecharlo. Otras fracturas del atlas, en cambio, pueden ser mucho más inestables si afectan al ligamento transverso. Por el titán Ἄτλας de la mitología griega, que sostenía el cielo sobre sus hombros. Los anatomistas del Renacimiento adoptaron la imagen para describir la vértebra que carga con el peso de la cabeza. Curiosamente, en el mito original Atlas sostenía el firmamento, no la Tierra; la confusión entre ambas cargas es posterior y se debe en parte a las representaciones artísticas. Sí. Durante el desarrollo embrionario, la porción que habría formado el cuerpo del atlas se fusiona con el cuerpo del axis para convertirse en la apófisis odontoides. Lo que queda es un anillo formado por dos arcos y dos masas laterales, sin el bloque óseo central que caracteriza al resto de las vértebras. Una fractura del anillo del atlas producida por una fuerza de compresión axial. Geoffrey Jefferson la describió en 1920 a partir de cuatro casos. Los fragmentos tienden a separarse hacia fuera, lo cual, paradójicamente, suele preservar la médula espinal al ensanchar el canal vertebral. Si desea profundizar en conceptos asociados al atlas, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el atlas
Articulaciones del atlas y biomecánica cervical alta
Las apófisis transversas y la arteria vertebral
Fracturas del atlas
Preguntas frecuentes
¿Por qué la primera vértebra cervical se llama atlas?
¿Es cierto que el atlas no tiene cuerpo vertebral?
¿Qué es la fractura de Jefferson?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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