DICCIONARIO MÉDICO

Carcinoma epidermoide

El carcinoma epidermoide es un tumor maligno que se origina en las células del epitelio escamoso. También se conoce como carcinoma de células escamosas o carcinoma espinocelular. Puede aparecer en cualquier tejido revestido por epitelio escamoso: piel, pulmón, esófago, cuello uterino, cavidad oral y otras localizaciones.

Qué es el carcinoma epidermoide

Conviene aclarar de entrada que este tumor recibe tres nombres distintos que designan exactamente lo mismo: carcinoma epidermoide, carcinoma de células escamosas y carcinoma espinocelular. La variación terminológica obedece a qué rasgo del queratinocito se quiera subrayar. «Epidermoide» alude a la semejanza con la epidermis; «escamoso» describe la morfología aplanada de la célula madura; «espinocelular» hace referencia a los puentes intercelulares (desmosomas) visibles al microscopio óptico, que dan a las células un contorno espinoso. En la literatura en español conviven las tres formas, y la preferencia varía según el país y la especialidad.

El nombre combina dos raíces griegas: ἐπιδερμίς (epidermís), formada por ἐπί (epí, «sobre») y δέρμα (dérma, «piel»), más el sufijo -oide, del griego εἶδος (eîdos, «forma, aspecto»). En conjunto, «epidermoide» indica algo que tiene la forma o el aspecto de la epidermis. La denominación resulta lógica porque este carcinoma nace de los queratinocitos, las células que forman el estrato espinoso del epitelio escamoso estratificado y que producen queratina.

El queratinocito como célula de origen

Todos los carcinomas epidermoides, independientemente de su localización, comparten un origen celular común: el queratinocito. Se trata de la célula predominante en los epitelios escamosos estratificados, cuya función principal es sintetizar queratina y formar una barrera mecánica frente al medio externo. En la piel, los queratinocitos constituyen alrededor del 90 % de las células epidérmicas; en las mucosas (boca, esófago, cérvix, canal anal), el porcentaje es comparable, aunque el grado de queratinización varía.

Cuando un queratinocito acumula mutaciones suficientes para escapar de los mecanismos de control del ciclo celular, comienza a proliferar sin restricción. Si esa proliferación se mantiene confinada al epitelio, la lesión se clasifica como carcinoma in situ (en piel recibe el nombre de enfermedad de Bowen). Al cruzar la membrana basal e infiltrar la dermis o el estroma subyacente, la lesión se convierte en carcinoma epidermoide invasivo y adquiere capacidad de metástasis.

Localizaciones principales

La piel es, con diferencia, el órgano donde el carcinoma epidermoide se diagnostica con mayor frecuencia. Es el segundo cáncer cutáneo tras el basocelular y representa entre el 20 y el 25 % de las neoplasias malignas de la piel. La radiación ultravioleta acumulada es su principal factor causal; de ahí que aparezca sobre todo en zonas fotoexpuestas de personas con fototipo claro. La queratosis actínica funciona como lesión precursora reconocida.

Fuera de la piel, el carcinoma epidermoide constituye el tipo histológico predominante en el cáncer de cabeza y cuello (cavidad oral, faringe, laringe) y en el cáncer de esófago de los dos tercios superiores. En el pulmón, representaba históricamente el subtipo más habitual, si bien el adenocarcinoma lo ha desplazado al segundo lugar en las últimas décadas, un cambio que los epidemiólogos atribuyen en parte a las modificaciones en la composición de los cigarrillos y en los patrones de inhalación del humo.

En el cuello uterino, el carcinoma epidermoide sigue siendo el tipo más frecuente (aproximadamente el 70-80 % de los cánceres cervicales), con una asociación causal bien establecida con ciertos genotipos del virus del papiloma humano. Y en el pene, el carcinoma escamoso es también la variante histológica más habitual.

Diferenciación con el adenocarcinoma

La pregunta surge con frecuencia porque carcinoma epidermoide y adenocarcinoma son los dos grandes tipos de carcinoma, y en ciertos órganos (pulmón, esófago, cérvix) coexisten. La diferencia es histológica y tiene que ver con la célula de la que derivan. El carcinoma epidermoide procede de queratinocitos del epitelio escamoso; el adenocarcinoma, de células glandulares o del epitelio cilíndrico secretor. Al microscopio, el primero tiende a formar láminas de células con puentes intercelulares y, en los casos bien diferenciados, perlas de queratina; el segundo forma estructuras tubulares o acinares que recuerdan a glándulas.

Esa distinción no es un ejercicio académico. En el pulmón, por ejemplo, la caracterización molecular del adenocarcinoma ha identificado dianas terapéuticas concretas (EGFR, ALK, ROS1) que rara vez se encuentran en el carcinoma epidermoide. En el esófago, la distribución anatómica difiere: el epidermoide predomina en los tercios superior y medio; el adenocarcinoma, en el tercio inferior, asociado al esófago de Barrett. Cada subtipo sigue, por tanto, una lógica biológica propia.

Preguntas frecuentes

¿Es lo mismo carcinoma epidermoide que carcinoma espinocelular?

Sí. Son dos nombres para el mismo tumor. Un tercer sinónimo es «carcinoma de células escamosas». La diferencia es puramente terminológica: cada denominación subraya un rasgo distinto del queratinocito.

¿El carcinoma epidermoide solo aparece en la piel?

No, en absoluto. La piel es la localización más frecuente, pero este carcinoma puede originarse en cualquier órgano que posea epitelio escamoso: pulmón, esófago, cuello uterino, cavidad oral, faringe, laringe, canal anal, pene y vejiga, entre otros. Lo que tienen en común todas estas localizaciones es que están revestidas, al menos en parte, por queratinocitos capaces de queratinizar.

¿De dónde viene la palabra «epidermoide»?

Del griego ἐπιδερμίς (epidermís, la capa superficial de la piel) y el sufijo -oide (εἶδος, «forma»). Literalmente, «con forma de epidermis». El término refleja que las células de este tumor conservan rasgos morfológicos propios de la epidermis, como la producción de queratina y la presencia de puentes intercelulares.

¿Qué diferencia hay entre carcinoma epidermoide y adenocarcinoma?

La célula de origen. El epidermoide nace de los queratinocitos del epitelio escamoso; el adenocarcinoma, de células glandulares. Ambos son carcinomas (tumores malignos de origen epitelial), pero al microscopio se ven diferentes y, en muchos órganos, responden a mecanismos moleculares distintos. En el pulmón, esa diferencia tiene consecuencias directas sobre las opciones terapéuticas disponibles.

Referencias

  1. AEDV, Fundación Piel Sana. Carcinoma espinocelular o carcinoma epidermoide.
  2. Instituto Nacional del Cáncer (NCI). Diccionario de cáncer: carcinoma epidermoide.
  3. Manual MSD, versión para profesionales. Carcinoma epidermoide.
  4. MedlinePlus. Cáncer de piel escamocelular.

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea profundizar en conceptos asociados al carcinoma epidermoide, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

  • Carcinoma: tumor maligno de origen epitelial, categoría general a la que pertenece el carcinoma epidermoide.
  • Adenocarcinoma: el otro gran tipo de carcinoma, originado en epitelio glandular.
  • Carcinoma in situ: fase preinvasiva del carcinoma, anterior al cruce de la membrana basal.
  • Carcinoma escamoso de pene: variante del carcinoma epidermoide localizada en el epitelio escamoso del pene.
  • Queratosis actínica: lesión precursora del carcinoma epidermoide cutáneo, inducida por radiación ultravioleta.
  • Queratina: proteína fibrosa producida por los queratinocitos, célula de origen de este carcinoma.
  • Epidermis: capa más externa de la piel, formada mayoritariamente por queratinocitos.

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