DICCIONARIO MÉDICO
Antidrómico
En neurofisiología, el adjetivo antidrómico califica la propagación de un impulso nervioso en el sentido contrario al que sigue en condiciones fisiológicas normales. Se emplea sobre todo en los estudios de conducción nerviosa y, con un matiz distinto, en la electrofisiología cardíaca cuando se describe el circuito de ciertas taquicardias asociadas a vías de conducción accesorias. El término procede del griego ἀντί (antí, «contra») y δρόμος (drómos, «carrera», «camino»). Literalmente equivale a «en dirección contraria a la carrera», y la metáfora resulta bastante gráfica: si el recorrido habitual del impulso nervioso es la carrera, la conducción antidrómica es la que va a contracorriente. En el sistema nervioso periférico, cada tipo de fibra tiene una dirección preferente de conducción. Las fibras sensitivas transportan información desde los receptores de la piel o los tejidos profundos hacia el sistema nervioso central: ese sentido, de la periferia al centro, recibe el nombre de ortodrómico. Las fibras motoras, a la inversa, conducen desde las motoneuronas medulares hasta la placa motora del músculo. Cuando un estímulo eléctrico se aplica en un punto del trayecto de un nervio, el potencial de acción generado no viaja en una sola dirección: se propaga simultáneamente en ambos sentidos. La porción que avanza en sentido fisiológico es ortodrómica; la que lo hace en sentido opuesto es antidrómica. Ambas modalidades tienen consecuencias prácticas muy concretas en el laboratorio de electroneurografía. Cuando se quiere evaluar la conducción sensitiva de un nervio mixto (por ejemplo, el nervio mediano o el nervio sural), el técnico puede elegir entre dos montajes. En la técnica ortodrómica se estimula distalmente y se registra en un punto proximal, de modo que el potencial recorre la fibra sensitiva en su dirección natural. En la técnica antidrómica, el estímulo se aplica proximalmente y el registro se obtiene distalmente, con lo que el potencial camina en sentido inverso al fisiológico. La mayoría de los laboratorios prefieren la técnica antidrómica para las neurografías sensitivas. La razón es que el registro distal capta señales de mayor amplitud, porque el electrodo queda más cerca de las fibras nerviosas superficiales. Una amplitud mayor facilita la medición y reduce la necesidad de promediar muchas respuestas. Este detalle técnico no altera la velocidad de conducción resultante, que es idéntica en ambos sentidos (la fibra nerviosa conduce a la misma velocidad en las dos direcciones). Un ejemplo clásico de conducción antidrómica en la práctica clínica es la respuesta F. Al estimular supramáximamente un nervio motor periférico, el impulso viaja antidrómicamente hasta el cuerpo celular de la motoneurona en la médula espinal. Algunas de esas motoneuronas, al recibir el impulso, se descargan de nuevo y generan un segundo potencial que regresa ortodrómicamente hacia el músculo. Esa segunda respuesta muscular, tardía y de pequeña amplitud, es la onda F. Su latencia permite estimar la conducción a lo largo de segmentos nerviosos proximales que los estudios habituales no alcanzan, como las raíces espinales. El reflejo axónico, fenómeno en el que un impulso se desvía por una ramificación colateral del axón antes de llegar al soma neuronal, también implica un componente de propagación antidrómica, aunque su mecanismo es diferente. En cardiología, antidrómico adquiere un significado adaptado al contexto de las arritmias por reentrada. En el síndrome de Wolff-Parkinson-White, la taquicardia supraventricular por reentrada puede ser ortodrómica u antidrómica. En la forma ortodrómica, el impulso baja de las aurículas a los ventrículos por el nodo auriculoventricular y regresa a las aurículas por la vía accesoria. En la forma antidrómica ocurre lo contrario: el impulso desciende por la vía accesoria, produciendo un QRS ancho con máxima preexcitación, y retorna a las aurículas a través del nodo auriculoventricular. La taquicardia antidrómica es mucho menos frecuente (alrededor del 5-10 % de las taquicardias reentrantes en pacientes con preexcitación) y puede confundirse con una taquicardia ventricular por la anchura del complejo QRS. Del griego ἀντί (antí, «contra») y δρόμος (drómos, «carrera», «pista»). En la Grecia clásica, δρόμος designaba la pista de carreras del estadio. Aplicado a la fisiología nerviosa, el adjetivo describe un impulso que «corre» en dirección opuesta a la habitual. La voz se incorporó al vocabulario de la neurofisiología experimental en el siglo XX, cuando las técnicas de estimulación eléctrica de nervios periféricos permitieron demostrar que la conducción era posible en ambos sentidos. No necesariamente. En la mayoría de los contextos clínicos es un fenómeno inducido deliberadamente por el neurofisiólogo durante un estudio de conducción nerviosa. La fibra nerviosa es perfectamente capaz de conducir en las dos direcciones; lo que ocurre en condiciones fisiológicas es que el impulso se origina en un extremo concreto y, por tanto, viaja siempre en el mismo sentido. El hecho de que la técnica antidrómica sea la preferida en muchos laboratorios para estudiar nervios sensitivos prueba que se trata de un fenómeno aprovechable, no de una anomalía. Depende del contexto. En neurofisiología periférica los dos términos coinciden bastante: ambos señalan una dirección opuesta a la fisiológica. Pero en cardiología, retrógrado se reserva habitualmente para la conducción que asciende de los ventrículos a las aurículas a través del nodo auriculoventricular, mientras que antidrómico califica el circuito completo de una taquicardia reentrante en la que la vía accesoria funciona como brazo anterógrado. No son intercambiables sin más. Directa. La onda F se genera precisamente porque el impulso motor, al viajar antidrómicamente hasta las motoneuronas espinales, provoca en algunas de ellas una descarga de rebote. Sin conducción antidrómica no habría respuesta F, y sin la respuesta F el neurofisiólogo perdería una herramienta valiosa para evaluar segmentos nerviosos proximales, como el plexo braquial o las raíces lumbosacras. Si desea profundizar en conceptos asociados a la conducción nerviosa y la electrofisiología, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la conducción antidrómica
Aplicación en los estudios de conducción nerviosa
La respuesta F como fenómeno antidrómico
Uso del término en electrofisiología cardíaca
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra antidrómico?
¿La conducción antidrómica es patológica?
¿Es lo mismo antidrómico que retrógrado?
¿Qué relación tiene con la respuesta F?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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