DICCIONARIO MÉDICO
Agonadismo o agenesia gonadal
El agonadismo designa la ausencia completa de tejido gonadal en un individuo, ya se trate de testículos o de ovarios. La expresión agenesia gonadal se emplea como sinónimo en la mayor parte de la literatura endocrinológica, aunque algunos autores reservan agonadismo para los casos en los que también faltan los conductos genitales internos. El término procede del griego ἀ- (a-, prefijo privativo) y γονάς (gonás, «órgano generador»), de modo que su significado literal es «sin gónadas». En la práctica clínica, se refiere a una situación congénita en la que ninguna de las dos gónadas se ha formado o, habiéndose formado, ha desaparecido durante la vida fetal. La consecuencia directa es la ausencia de producción de hormonas sexuales gonadales (testosterona, estrógenos) y de células germinales. Conviene separar este concepto de la disgenesia gonadal, donde las gónadas existen pero están malformadas y sustituidas parcial o totalmente por tejido fibroso (las llamadas «gónadas en cintilla»). En el agonadismo no queda vestigio gonadal identificable. La distinción tiene implicaciones concretas: las gónadas disgenéticas conllevan riesgo de transformación tumoral (gonadoblastoma), mientras que la ausencia absoluta de tejido gonadal elimina esa posibilidad. Las gónadas se desarrollan a partir de la cresta genital, una estructura que aparece hacia la quinta semana de gestación en la superficie del mesonefros. Si el embrión porta un cromosoma Y funcional, el gen SRY desencadena la diferenciación testicular alrededor de la séptima semana. En su ausencia, la cresta evoluciona hacia ovario. El agonadismo puede producirse por dos mecanismos distintos, que dan lugar a cuadros clínicamente diferentes. En el primero, la cresta genital no llega a formarse o se detiene muy tempranamente, antes de que comience cualquier diferenciación sexual. Los individuos afectados, independientemente de su cariotipo (46,XY o 46,XX), presentan fenotipo femenino con genitales externos femeninos y desarrollo de conductos de Müller (útero y trompas), dado que no hubo hormona antimülleriana que los inhibiera. La pubertad no se inicia de forma espontánea. En el segundo mecanismo, el testículo llega a diferenciarse y funciona el tiempo suficiente para virilizar al feto (semanas 8 a 14), pero después involuciona y desaparece. Este cuadro recibe el nombre de síndrome de regresión testicular. El fenotipo resultante depende del momento exacto de la regresión: si ocurre después de la semana 14, los genitales externos pueden ser completamente masculinos pese a la ausencia bilateral de testículos (lo que clásicamente se denominaba anorquia). Si la regresión es más precoz, puede haber grados variables de ambigüedad genital. La disgenesia gonadal pura 46,XY, conocida como síndrome de Swyer, comparte con el agonadismo el fenotipo femenino en un individuo 46,XY, pero en ella se identifican restos gonadales fibrosos en cintilla, no una ausencia total. Esos restos son los que pueden malignizarse. La anorquia bilateral suele reservarse para varones 46,XY con fenotipo masculino completo en los que no se encuentran testículos ni en el escroto ni en el abdomen; se interpreta como una regresión testicular tardía, posterior a la virilización completa. En la exploración quirúrgica de algunos de estos pacientes se han hallado acúmulos de células de Leydig funcionantes en el cordón espermático, suficientes para haber sostenido la diferenciación masculina pero no para desencadenar una pubertad completa. El síndrome de Turner (45,X) cursa con gónadas en cintilla y, aunque a veces se agrupa bajo el paraguas del hipogonadismo hipergonadotrópico, no constituye un agonadismo verdadero porque existe tejido gonadal residual. Del griego ἀ- (ausencia) y γονάς (gónada, órgano generador). Su uso clínico se consolidó a mediados del siglo XX, cuando se comenzaron a describir casos familiares de ausencia gonadal bilateral en pacientes con cariotipos 46,XY y 46,XX dentro de las mismas familias. No. En el agonadismo no existe tejido gonadal identificable. En la disgenesia gonadal persisten restos de gónada, generalmente en forma de cintilla fibrosa. Esta diferencia no es solo académica: las gónadas disgenéticas pueden sufrir transformación maligna, lo que obliga a considerar su extirpación preventiva. Un espectro clínico que abarca desde el agonadismo verdadero hasta la anorquia bilateral, pasando por testículos rudimentarios. Todos comparten la misma idea de fondo: un testículo que existió durante la vida fetal y dejó de existir antes del nacimiento. El grado de virilización del individuo refleja cuánto tiempo funcionó ese testículo antes de desaparecer. Depende. La ecografía prenatal permite identificar el sexo genital y detectar anomalías anatómicas groseras, pero confirmar la ausencia absoluta de tejido gonadal requiere estudios posnatales, incluidos análisis hormonales (niveles de gonadotropinas elevados, testosterona o estrógenos muy bajos), pruebas de imagen y, en ocasiones, exploración quirúrgica. Si desea profundizar en conceptos relacionados con el agonadismo, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el agonadismo
Origen embrionario y mecanismo
Diferenciación con entidades relacionadas
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra agonadismo?
¿Es lo mismo agonadismo que disgenesia gonadal?
¿Qué es el síndrome de regresión testicular?
¿Puede diagnosticarse antes del nacimiento?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
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