DICCIONARIO MÉDICO
Shigelosis
La shigelosis es la infección intestinal aguda producida por bacterias del género Shigella. Se transmite por vía fecal-oral y destaca entre las infecciones digestivas por una razón concreta: hace falta una cantidad mínima de bacterias para enfermar, lo que explica que se propague con facilidad de persona a persona. En España es una enfermedad de declaración obligatoria desde 2015. El término está formado sobre el nombre del género bacteriano responsable, Shigella, con el sufijo griego -osis, que en la terminología médica designa un proceso o una enfermedad. El género, a su vez, honra a Kiyoshi Shiga, el bacteriólogo japonés que identificó el primer agente durante la epidemia de 1897. La denominación clásica del cuadro es disentería bacilar, una expresión que sigue empleándose aunque no todos los casos cursen con disentería. Nosológicamente se clasifica como una infección bacteriana invasiva del intestino grueso, distinta de las diarreas puramente secretoras como el cólera. La lesión se localiza en la mucosa del colon, donde la bacteria penetra en el epitelio y desencadena una respuesta inflamatoria intensa que se traduce en colitis. Cuatro especies pueden causarla y cada una tiene su geografía. Shigella sonnei predomina en los países de renta alta; Shigella flexneri, en los de renta baja y media; Shigella boydii se concentra en el sur y el sudeste asiático; y Shigella dysenteriae serotipo 1, la única que fabrica toxina Shiga, aparece de forma epidémica en situaciones de crisis humanitaria y produce los cuadros de mayor gravedad. La cifra que define el comportamiento epidemiológico de esta infección es la dosis infectante. Las shigelas resisten relativamente bien la acidez gástrica, de modo que la ingestión de entre diez y cien microorganismos basta para que la infección se establezca. Ninguna otra bacteria entérica de este grupo necesita tan poco. Por eso el contagio directo entre personas pesa aquí más que el vehículo alimentario, y por eso los entornos con contacto estrecho concentran los brotes. El único reservorio conocido es el ser humano; no hay animales que mantengan el ciclo. Las fuentes son las heces de personas infectadas o de portadores convalecientes, y las vías habituales, las manos contaminadas, el agua, los alimentos y el contacto sexual con exposición fecal. Un episodio deja inmunidad frente al serotipo causante durante algunos años, pero no protege frente a los demás. El Centro Nacional de Epidemiología notificó 994 casos en residentes en España durante 2024, lo que supone una incidencia acumulada de 2,04 casos por cada 100.000 habitantes, además de 224 casos importados. Se conocía la especie en 775 de ellos. La serie muestra un aumento sostenido de S. flexneri desde 2021, con un número de aislamientos de S. sonnei ligeramente inferior al del año previo. En el conjunto de la Unión Europea y el Espacio Económico Europeo se confirmaron 4.149 casos en 2022, a razón de 1,5 por cada 100.000 habitantes, la mitad de ellos notificados por Francia, España y Países Bajos. Desde 2020 la vigilancia europea sigue además la circulación de cepas de S. sonnei y S. flexneri con perfiles de multirresistencia y resistencia extrema, asociadas a cadenas de transmisión sexual que han cruzado fronteras. Conviene no confundir la shigelosis con la disentería. La disentería es un síndrome, definido por la presencia de sangre y moco en las deposiciones, y puede tener varias causas; la shigelosis es una infección definida por su agente, que unas veces cursa con disentería y otras no. La forma amebiana de la disentería la produce Entamoeba histolytica, un protozoo, y pertenece por tanto a otra categoría de enfermedad. Otros microorganismos causan cuadros de aspecto parecido: Campylobacter, ciertas variedades de Escherichia coli, Yersinia enterocolitica y algunas cepas de Salmonella. La distinción no se hace por la presentación, sino por el aislamiento del microorganismo. Prácticamente sí, aunque el matiz importa. Disentería bacilar es el nombre clásico y alude al aspecto de las deposiciones; shigelosis designa la infección por su agente, con independencia de la forma que adopte. El primer término es más antiguo y algo más estrecho. Por la dosis infectante, que está entre diez y cien bacterias. Es una cantidad tan pequeña que basta el paso de una mano a la boca para transmitirla, sin necesidad de que el microorganismo se multiplique antes en un alimento. No. El ser humano es el único reservorio natural del género, que además afecta a primates pero no a otros mamíferos. Eso descarta el componente zoonótico presente en otras infecciones intestinales. Es enfermedad de declaración obligatoria desde 2015, y sus datos se integran en la Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica. El protocolo de vigilancia no recoge información sobre resistencias a antibióticos, un vacío señalado en los informes de alerta. Para completar la información sobre la shigelosis, puede consultar:Qué es la shigelosis
Agentes y dosis infectante
Distribución en España y en Europa
Diferenciación con otros cuadros intestinales
Preguntas frecuentes
¿Shigelosis y disentería bacilar son lo mismo?
¿Por qué se contagia con tanta facilidad?
¿Existen animales portadores?
¿Desde cuándo se vigila en España?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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