DICCIONARIO MÉDICO
Yersinia enterocolítica
Yersinia enterocolitica es una bacteria gramnegativa del género Yersinia, agente principal de la yersiniosis humana. Se transmite por vía fecal-oral, principalmente a través del consumo de carne de cerdo cruda o poco cocinada, y constituye una de las zoonosis alimentarias más frecuentes en Europa. Y. enterocolitica es un cocobacilo gramnegativo perteneciente a la familia Yersiniaceae, dentro del orden Enterobacterales. Fue descrita inicialmente como especie por Schleifstein y Coleman en 1939. Como otras especies del género, es anaerobia facultativa: puede crecer tanto en presencia como en ausencia de oxígeno. Su nombre binomial alude precisamente a su localización principal de aislamiento clínico, el contenido entérico, y a la entidad que produce con mayor frecuencia, la enterocolitis. La especie incluye dos subespecies aceptadas en la taxonomía actual: Y. enterocolitica subsp. enterocolitica y subsp. palearctica. La diversidad intraespecífica es amplia: se reconocen seis biotipos y numerosos serotipos. Esta variabilidad tiene relevancia clínica directa porque no todas las cepas son patógenas para el ser humano: los biotipos 3 y 4 concentran más del 80% de los casos humanos descritos, según las series internacionales recogidas en la literatura clínica de referencia. En Europa, las cepas causantes de infección humana se asocian preferentemente al biotipo 4 con serotipo O:3, al biotipo 2 con serotipo O:9, y al biotipo 1A. Los serogrupos clásicos vinculados con cuadros invasivos son O:3, O:5,27, O:8 y O:9. Una característica microbiológica distintiva de Y. enterocolitica es su carácter psicrotrofo: a diferencia de la mayoría de las enterobacterias patógenas, mantiene crecimiento activo a temperaturas de refrigeración doméstica. Esta propiedad tiene una consecuencia práctica importante en seguridad alimentaria, ya que el almacenamiento prolongado en frío de alimentos contaminados no detiene su multiplicación. La bacteria tampoco se elimina con la conservación al vacío, aunque sí es sensible a las temperaturas de pasteurización y de cocción habituales. La patogenicidad de Y. enterocolitica se vincula a un conjunto de factores de virulencia compartidos en parte con las otras especies patógenas del género. La pieza central es el plásmido pYV (plasmid for Yersinia virulence), que codifica un sistema de secreción tipo III (SST3) y un conjunto de proteínas efectoras conocidas como Yops (Yersinia outer proteins). Cuando la bacteria entra en contacto estrecho con una célula del hospedador, el SST3 se activa e inyecta los efectores Yops directamente en el citoplasma celular. Estos efectores son citotóxicos, antifagocíticos y antiinflamatorios; favorecen la apoptosis de las células del hospedador y, con ello, la supervivencia y diseminación de la bacteria. El antígeno V, también codificado en pYV, contribuye a la regulación del SST3 y posee actividad antiinflamatoria directa. Es relevante señalar que el antígeno V de Y. enterocolitica presenta homologías parciales con los antígenos V homólogos de Y. pestis y Y. pseudotuberculosis, lo que refleja el parentesco filogenético del género y abre la posibilidad de protección cruzada inmunológica entre especies, materia de investigación activa. El principal reservorio animal de Y. enterocolitica es el cerdo, que frecuentemente la porta de forma asintomática en amígdalas, lengua e intestino. La bacteria puede contaminar el resto del canal porcino durante el sacrificio y procesado de la carne, especialmente los cortes que entran en contacto con tejidos amigdalinos o linfoides cervicales. Otros animales descritos como portadores incluyen rumiantes, aves, perros, gatos, anfibios y especies silvestres. La transmisión al ser humano es predominantemente fecal-oral, a través del consumo de alimentos contaminados —especialmente carne de cerdo cruda o poco cocinada y sus derivados— y de leche o agua no tratadas. Se han descrito brotes asociados a vegetales regados con aguas contaminadas. La transmisión por transfusión sanguínea está documentada, vinculada al carácter psicrotrofo de la bacteria, que permite su crecimiento en componentes hemáticos conservados en frío. La transmisión interhumana directa, aunque posible, es minoritaria respecto a la alimentaria. La infección por Y. enterocolitica da lugar a la yersiniosis, denominación clínica que agrupa el espectro de cuadros producidos por esta especie y por Y. pseudotuberculosis. El término no incluye la peste, causada por Y. pestis. Las cuatro presentaciones clínicas clásicamente reconocidas son la enterocolitis aguda —forma más frecuente, con diarrea, dolor abdominal y fiebre—, la adenitis mesentérica, la ileítis terminal y la pseudoapendicitis. Las dos últimas son cuadros con dolor abdominal en cuadrante inferior derecho que mimetizan una apendicitis aguda y pueden llevar a intervención quirúrgica innecesaria si no se sospecha el origen infeccioso. Una proporción menor de pacientes desarrolla complicaciones postinfecciosas a distancia, entre las que destacan la artritis reactiva y el eritema nodoso. En contextos de inmunosupresión o de sobrecarga de hierro, la infección puede diseminarse al torrente sanguíneo y producir septicemia. El periodo de incubación documentado por los Centros para el Control de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) es de 4 a 6 días en promedio, con un rango entre 1 y 14 días. La duración del cuadro varía según la forma clínica y el huésped. Determinadas condiciones aumentan el riesgo de infección y de presentación grave. Los pacientes con talasemia, hemocromatosis o cualquier otra causa de sobrecarga de hierro —incluidos los sometidos a tratamiento con agentes quelantes— constituyen el grupo de riesgo más caracterizado: Y. enterocolitica es siderófila y la disponibilidad elevada de hierro libre favorece su multiplicación y virulencia. La infección es también más frecuente y potencialmente más grave en lactantes y niños pequeños, y en pacientes inmunosuprimidos. La yersiniosis fue, según los datos de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria correspondientes a 2018, la cuarta zoonosis alimentaria más detectada en la Unión Europea. Y. enterocolitica fue responsable de aproximadamente el 99% de los casos humanos europeos notificados ese año. A nivel mundial, las estimaciones publicadas en la literatura clínica de referencia sitúan a Y. enterocolitica como agente del 2% aproximado de las gastroenteritis bacterianas. En España, la yersiniosis es zoonosis de declaración obligatoria desde 2014. El Centro Nacional de Epidemiología registró una media anual aproximada de 457 casos en el periodo 2014-2015, con una tasa de incidencia de 1 caso por 100.000 habitantes. Existen áreas concretas con incidencia notablemente más alta: el proyecto EDICS, desarrollado en el Departamento de Salud de La Plana (Castellón) entre 2006 y 2013, documentó una tasa de 9,7 casos por 100.000 personas-año, con un máximo en lactantes de 6 a 11 meses (190,4 por 100.000 personas-año) y un patrón estacional invernal característico. El género Yersinia rinde homenaje al bacteriólogo franco-suizo Alexandre Yersin, descubridor del agente de la peste. El epíteto específico enterocolitica alude a la entidad clínica que produce con mayor frecuencia: la enterocolitis aguda. La especie fue establecida por Schleifstein y Coleman en 1939. El cerdo es el principal reservorio animal natural de Y. enterocolitica, frecuentemente portado en amígdalas, lengua e intestino sin causar enfermedad en el animal. Durante el sacrificio y procesado, la bacteria puede contaminar otros cortes de la canal, especialmente los que entran en contacto con tejidos amigdalinos. La cocción adecuada inactiva la bacteria; el consumo de carne cruda o poco hecha es el factor de riesgo principal documentado. Porque, a diferencia de la mayoría de enterobacterias patógenas, es psicrotrofa: mantiene capacidad de multiplicación a temperaturas de refrigeración doméstica. El almacenamiento prolongado en frío de alimentos contaminados no detiene su crecimiento. La pasteurización y la cocción habituales, en cambio, sí la inactivan. Y. enterocolitica es uno de los agentes bacterianos clásicamente vinculados a la adenitis mesentérica y a la pseudoapendicitis, cuadros que pueden imitar clínicamente una apendicitis aguda con dolor en cuadrante inferior derecho. Reconocer la etiología infecciosa es relevante porque permite evitar intervenciones quirúrgicas innecesarias en casos seleccionados. La bacteria es siderófila: necesita hierro para su crecimiento, y captura el del hospedador mediante sideróforos y receptores específicos. Las condiciones que elevan el hierro disponible —hemocromatosis, talasemia, tratamientos quelantes con agentes que pueden ser utilizados por la bacteria— facilitan su multiplicación y aumentan el riesgo de cuadros graves, incluida la septicemia. Si desea profundizar en conceptos asociados a Yersinia enterocolitica, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es Yersinia enterocolitica
Factores de virulencia
Reservorio y transmisión
Manifestaciones clínicas: la yersiniosis
Factores de riesgo individuales
Epidemiología
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene el nombre Yersinia enterocolitica?
¿Por qué se asocia la infección a la carne de cerdo?
¿Por qué Y. enterocolitica es peligrosa en alimentos refrigerados?
¿Qué relación tiene con la adenitis mesentérica y la apendicitis?
¿Por qué supone mayor riesgo en personas con sobrecarga de hierro?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
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