DICCIONARIO MÉDICO

Yersiniosis

La yersiniosis es la enfermedad humana causada por las dos especies enteropatógenas del género Yersinia: Y. enterocolitica, responsable de la práctica totalidad de los casos, y Y. pseudotuberculosis, mucho más infrecuente. Es una zoonosis alimentaria de transmisión fecal-oral, con cuadro clínico típicamente gastrointestinal y predominio en la población infantil. En España es enfermedad de declaración obligatoria desde 2014.

Qué es la yersiniosis

La yersiniosis es una enfermedad infecciosa de origen bacteriano y carácter zoonótico. El término engloba el conjunto de cuadros clínicos producidos en el ser humano por Y. enterocolitica y Y. pseudotuberculosis; por convención no se incluye en la denominación la infección por Y. pestis, agente de la peste, que constituye una entidad nosológica claramente diferenciada.

El nombre combina Yersinia —género bacteriano que rinde homenaje al bacteriólogo franco-suizo Alexandre Yersin, descubridor del agente de la peste en 1894— con el sufijo médico griego -osis, que designa un estado o proceso patológico. La construcción terminológica es paralela a la de otras zoonosis nombradas a partir del agente etiológico (brucelosis, leptospirosis, salmonelosis).

Aunque ambas especies enteropatógenas comparten mecanismos de virulencia básicos —plásmido pYV, sistema de secreción tipo III, proteínas efectoras Yops—, su epidemiología y su perfil clínico habitual son distintos. Y. enterocolitica produce con mayor frecuencia enterocolitis aguda en lactantes y niños pequeños; Y. pseudotuberculosis se asocia con más frecuencia a adenitis mesentérica y pseudoapendicitis en grupos de edad mayores. Las dos pueden, no obstante, dar cualquiera de los cuadros.

Reservorio y transmisión

La yersiniosis es una zoonosis: las dos especies enteropatógenas tienen reservorio animal. Y. enterocolitica se aloja principalmente en el cerdo, frecuentemente portador asintomático en amígdalas, lengua e intestino. Y. pseudotuberculosis tiene un reservorio más amplio y disperso, con presencia documentada en aves y pequeños mamíferos silvestres.

El mecanismo de transmisión predominante al ser humano es fecal-oral, a través del consumo de alimentos o agua contaminados. La vía alimentaria principal documentada para Y. enterocolitica es la ingestión de carne de cerdo cruda o poco cocinada y sus derivados, así como de leche o productos lácteos no pasteurizados. También se han descrito brotes por consumo de vegetales contaminados —especialmente raíces almacenadas durante largos periodos en frío, gracias al carácter psicrotrofo de la bacteria, capaz de multiplicarse a temperaturas de refrigeración— y por contacto directo con animales infectados. La transmisión interhumana directa es minoritaria pero está documentada, especialmente en el ámbito familiar y en colectividades. La transmisión por transfusión sanguínea es excepcional pero está descrita.

Manifestaciones clínicas

Las cuatro formas clínicas clásicamente reconocidas son la enterocolitis aguda, la adenitis mesentérica, la ileítis terminal y la pseudoapendicitis.

La enterocolitis aguda es la presentación más frecuente, especialmente en lactantes y niños pequeños. La diarrea es el síntoma principal y puede acompañarse de fiebre, dolor abdominal y vómitos. En una proporción de casos las heces son sanguinolentas. El periodo de incubación documentado varía entre fuentes: la vigilancia española lo sitúa entre 3 y 7 días, mientras que los Centros para el Control de Enfermedades de Estados Unidos refieren un rango entre 1 y 14 días, con promedio en torno a 4-6 días. La clínica suele durar entre 1 y 3 semanas.

La adenitis mesentérica, la ileítis terminal y la pseudoapendicitis son cuadros que pueden mimetizar una apendicitis aguda: dolor abdominal localizado en cuadrante inferior derecho, fiebre y, en ocasiones, defensa abdominal. Reconocer el origen infeccioso es importante porque permite evitar la apendicectomía en casos en que el cuadro responde a etiología vírica o bacteriana autolimitada.

Una proporción menor de pacientes desarrolla complicaciones postinfecciosas a distancia. Las más conocidas son la artritis reactiva y el eritema nudoso. En pacientes con sobrecarga de hierro —hemocromatosis, talasemia, tratamientos quelantes— o con inmunosupresión, la infección puede diseminarse al torrente sanguíneo y producir bacteriemia o sepsis.

Epidemiología en España

La yersiniosis es enfermedad de declaración obligatoria en España desde 2014, con notificación a la Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica (RENAVE). Los datos del Centro Nacional de Epidemiología del Instituto de Salud Carlos III correspondientes al periodo 2005-2014 ofrecen el retrato más completo disponible: se notificaron 3.170 casos en total, con una media anual de 317 (rango anual 244-381), procedentes de 73 laboratorios de microbiología clínica de 13 comunidades autónomas. Y. enterocolitica fue responsable del 99,9% de los casos (3.167 de 3.170); Y. pseudotuberculosis, del resto.

En el periodo se registraron 727 ingresos hospitalarios con diagnóstico principal (76%) o secundario (24%) de yersiniosis, con una media anual de 81. La mediana de estancia hospitalaria fue de 5 días. Las comunidades con más ingresos fueron Andalucía, Castilla y León y País Vasco.

El perfil de edad es muy característico: el 59% de los casos notificados se concentró en menores de 5 años, y el 57% de los ingresos hospitalarios en menores de 10 años. La tasa de hospitalización fue máxima en lactantes menores de un año y decreció exponencialmente con la edad, con un ligero repunte a partir de los 65 años. La distribución por sexos fue similar, con un ligero predominio masculino (54% de casos y 52% de ingresos).

El estudio EDICS, realizado en el Departamento de Salud de La Plana (Castellón) entre 2006 y 2013, describió un área de incidencia notablemente más alta que la media nacional: 9,7 casos por 100.000 personas-año, con un máximo de 190,4 por 100.000 en lactantes de 6 a 11 meses y un patrón estacional invernal. La distribución espacial heterogénea de la yersiniosis en España refleja, según las hipótesis de los autores, diferencias en los hábitos de consumo de productos del cerdo y en la capacidad de detección de los laboratorios locales.

Los brotes son infrecuentes: en el decenio analizado por el ISCIII solo se notificaron cinco brotes en España, con un total de 65 casos. El mayor fue un brote en un campamento en 2006, con 54 casos. Los otros se distribuyeron en País Vasco (2005), Comunidad Valenciana (2007 y 2013), Navarra y Andalucía (2014). A nivel europeo, según los datos de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria correspondientes a 2018, la yersiniosis figura como la cuarta zoonosis alimentaria más detectada en la Unión Europea.

Diagnóstico microbiológico

El diagnóstico de confirmación de la yersiniosis es microbiológico, mediante aislamiento del agente en muestra clínica. La muestra de elección habitual es el coprocultivo, aunque también puede aislarse de tejido ganglionar, líquido sinovial, orina, bilis o sangre según la forma clínica. La detección requiere medios específicos o técnicas de enriquecimiento porque Yersinia crece con dificultad en los medios estándar de coprocultivo. El medio CIN agar (Cefsulodina-Irgasan-Novobiocina) y el enriquecimiento en frío son las técnicas habitualmente empleadas. La serología y las técnicas moleculares —PCR, espectrometría de masas— complementan el diagnóstico en casos seleccionados.

Diferenciación entre las dos formas etiológicas

Aunque ambas especies producen cuadros similares y se agrupan bajo la denominación yersiniosis, presentan diferencias de presentación habitual que conviene tener presentes. La yersiniosis por Y. enterocolitica afecta predominantemente a lactantes y menores de cinco años, y su síntoma más común es la diarrea. La infección por Y. pseudotuberculosis se presenta principalmente en personas de 5 a 20 años de edad y su manifestación clínica más frecuente es la linfadenitis mesentérica aguda con fiebre y dolor abdominal en cuadrante inferior derecho, indistinguible inicialmente de una apendicitis. Ambas presentaciones tienen un periodo de incubación y una duración clínica comparables.

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene el nombre "yersiniosis"?

Combina Yersinia —género bacteriano nombrado en homenaje al bacteriólogo franco-suizo Alexandre Yersin, descubridor del agente de la peste en 1894— y el sufijo médico griego -osis, que designa un estado o proceso patológico. La construcción sigue el patrón habitual del nombre de las enfermedades infecciosas formadas a partir del agente etiológico, como brucelosis, salmonelosis o leptospirosis.

¿Es lo mismo yersiniosis que peste?

No. Aunque las tres especies patógenas del género Yersinia son evolutivamente próximas, la denominación "yersiniosis" se reserva por convención para los cuadros producidos por Y. enterocolitica y Y. pseudotuberculosis, ambos de transmisión alimentaria. La peste, causada por Y. pestis, se transmite principalmente por picadura de pulga y constituye una entidad nosológica diferenciada con sus propias formas clínicas (bubónica, septicémica, neumónica).

¿Por qué afecta sobre todo a niños pequeños?

Los datos del ISCIII para España (2005-2014) confirman que el 59% de los casos notificados se concentra en menores de cinco años, con tasa de hospitalización máxima en lactantes de menos de un año. Las hipótesis propuestas en la literatura combinan la mayor susceptibilidad inmunológica a la primera exposición, los hábitos de manipulación de alimentos asociados a la alimentación infantil, y una mayor predisposición a presentaciones diarreicas manifiestas frente al patrón más leve o subclínico habitual en adultos.

¿Cómo se previene la yersiniosis?

Las medidas individuales recomendadas por el ISCIII son evitar el consumo de carne de cerdo cruda o poco cocinada, cocinar adecuadamente los alimentos cárnicos, evitar el consumo de leche cruda o productos lácteos no pasteurizados, lavar correctamente vegetales y manos antes de la preparación de comidas, mantener la cadena de frío en los alimentos y separar los productos crudos de los cocinados durante el almacenamiento y la preparación.

¿La yersiniosis puede confundirse con apendicitis?

Sí, y es una de las situaciones clínicas más características. La adenitis mesentérica, la ileítis terminal y la pseudoapendicitis producidas por Yersinia generan un cuadro de dolor en fosa ilíaca derecha, fiebre y, en ocasiones, defensa abdominal que puede ser clínicamente indistinguible de una apendicitis aguda. Se han documentado casos de aislamiento de Yersinia en apéndices extirpados quirúrgicamente con sospecha clínica de apendicitis. Cuando existe sospecha, la ecografía y el coprocultivo específico orientan el diagnóstico antes de la decisión quirúrgica.

Referencias

  1. Centro Nacional de Epidemiología, Instituto de Salud Carlos III. Yersiniosis. CNE-ISCIII.
  2. Fernández Escobar C, Si Y, Amillategui dos Santos R, Martínez Sánchez EV. Vigilancia epidemiológica de la yersiniosis en España, 2005-2014. Boletín Epidemiológico Semanal del ISCIII.
  3. Centers for Disease Control and Prevention. About Yersinia Infection.
  4. Yagüe-Muñoz A, Arnedo-Pena A, Herrera-León S, et al. Epidemiología descriptiva de infección por Yersinia enterocolitica en un área de alta incidencia durante 8 años, 2006-2013. Proyecto EDICS. Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica.

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea profundizar en conceptos asociados a la yersiniosis, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

  • Yersinia: el género bacteriano que da nombre a la enfermedad.
  • Yersinia enterocolitica: agente responsable de la práctica totalidad de los casos.
  • Yersinia pseudotuberculosis: agente minoritario, asociado a formas con adenitis y pseudoapendicitis.
  • Yersinia pestis: tercera especie patógena del género, agente de la peste, excluida del concepto de yersiniosis.
  • Peste: enfermedad producida por Y. pestis, conceptualmente diferenciada de la yersiniosis.
  • Enterocolitis: forma clínica más frecuente en niños.
  • Adenitis mesentérica: forma clínica que mimetiza apendicitis.
  • Pseudoapendicitis: cuadro abdominal que imita apendicitis aguda, presentación característica.
  • Ileítis: inflamación del íleon terminal asociada al cuadro.
  • Apendicitis: principal diagnóstico diferencial clínico.
  • Zoonosis: categoría a la que pertenece la yersiniosis.
  • Reservorio: el cerdo como reservorio principal para Y. enterocolitica.
  • Artritis: complicación postinfecciosa documentada (artritis reactiva).
  • Eritema: complicación cutánea (eritema nudoso) descrita en una proporción de pacientes.
  • Bacteriemia: complicación en pacientes con sobrecarga de hierro o inmunosupresión.
  • Sepsis: forma diseminada y grave de la infección.

La información proporcionada en este Diccionario Médico de la Clínica Universidad de Navarra tiene como objetivo principal ofrecer un contexto y entendimiento general sobre términos médicos y no debe ser utilizada como fuente única para tomar decisiones relacionadas con la salud. Esta información es meramente informativa y no sustituye en ningún caso el consejo, diagnóstico, tratamiento o recomendaciones de profesionales de la salud. Siempre es esencial consultar a un médico o especialista para tratar cualquier condición o síntoma médico. La Clínica Universidad de Navarra no se responsabiliza por el uso inapropiado o la interpretación de la información contenida en este diccionario.

© Clínica Universidad de Navarra 2026