DICCIONARIO MÉDICO
Reservorio
Un reservorio es, en Medicina, cualquier estructura, biológica o artificial, que almacena un organismo, un fluido o una sustancia durante un tiempo antes de liberarlos, eliminarlos o transmitirlos. El sentido concreto cambia según la disciplina: en epidemiología nombra al ser vivo que alberga de forma crónica un agente infeccioso, en fisiología describe la capacidad de ciertos vasos y órganos para acumular sangre, y en la práctica clínica designa tanto dispositivos implantados para administrar fármacos o extraer líquidos corporales como estructuras quirúrgicas construidas a partir del intestino. La palabra procede del latín: el prefijo re-, con valor de repetición o intensidad, se une a servare, "conservar", y a la terminación -orium, que indica lugar. De ese cruce nació en francés réservoir, documentado desde 1547 como depósito de agua, y de ahí pasó al inglés y al español con el sentido médico que tiene hoy, ya en el siglo XX. La Real Academia Española recoge dos acepciones distintas: la biológica, que define al reservorio como la población que aloja de forma crónica el germen de una enfermedad, y la más antigua, propia de la botánica y la zoología, que lo describe como depósito de sustancias nutritivas o de desecho. En epidemiología, el reservorio es la pieza que sostiene a un agente infeccioso en la naturaleza de forma indefinida, ya sea una persona, un animal o el propio medio ambiente. Es, en ese sentido, un tipo particular de hospedador, aunque no todo hospedador cumple ese papel. Muchas enfermedades de origen animal, las zoonosis, dependen precisamente de un reservorio no humano difícil de eliminar. La fisiología cardiovascular reserva ese mismo nombre para los territorios capaces de acumular grandes volúmenes de sangre a baja presión sin apenas alterar el retorno venoso. El sistema venoso en su conjunto cumple esa función, y dentro de él destaca especialmente la circulación esplácnica, la que irriga el hígado, el bazo y el tubo digestivo, capaz de liberar sangre con rapidez cuando el organismo la necesita en otro sitio. En el terreno de los dispositivos médicos, un reservorio subcutáneo es un depósito implantado bajo la piel, conectado a un catéter, que permite administrar fármacos o extraer líquidos sin pinchar repetidamente al paciente. El más conocido es el reservorio de Ommaya, ideado en 1963 por el neurocirujano Ayub Khan Ommaya para acceder al líquido cefalorraquídeo sin necesidad de una punción lumbar cada vez. Por último, en cirugía digestiva y urológica, reservorio designa también una bolsa construida quirúrgicamente a partir de un segmento de intestino, con la que se sustituye la función de almacenamiento que antes cumplía un órgano extirpado. Es el caso del reservorio ileal tras la extirpación del colon, o de la bolsa de Kock como sustituto de la vejiga. En epidemiología conviene no mezclar tres términos parecidos. El reservorio es el hábitat natural del agente, el lugar donde se mantiene indefinidamente. La fuente de infección es, en cambio, el punto concreto desde el que ese agente llega a una persona, y puede coincidir o no con el reservorio. El ejemplo clásico es el botulismo: el reservorio de Clostridium botulinum es el suelo, pero la fuente de la mayoría de los casos son alimentos enlatados en mal estado. El portador añade un tercer matiz, el de la persona que alberga el agente y puede transmitirlo sin presentar síntomas. No. Un hospedador ocasional puede infectarse sin que el agente se mantenga en él a largo plazo. El reservorio, en cambio, es el hospedador que garantiza la supervivencia del agente en la naturaleza durante generaciones. El primero con reconocimiento clínico amplio fue el reservorio de Ommaya, descrito en 1963 en la revista The Lancet. Antes de su invención, los tratamientos que debían llegar al líquido cefalorraquídeo exigían una punción lumbar o suboccipital cada vez, con las molestias y los riesgos que eso conlleva. El dispositivo se sigue utilizando hoy, con diseños perfeccionados, para administrar quimioterapia intratecal y para tomar muestras del líquido con fines diagnósticos. El sistema venoso en su conjunto, y dentro de él, el territorio esplácnico. Puede movilizar buena parte de ese volumen en cuestión de segundos cuando el organismo lo necesita, por ejemplo durante el ejercicio intenso o una hemorragia.Qué es un reservorio
Los distintos reservorios en Medicina
Reservorio, fuente y portador: tres conceptos que se confunden
Preguntas frecuentes
¿Todo hospedador es un reservorio?
¿Desde cuándo existen los reservorios subcutáneos para administrar fármacos?
¿Cuál es el mayor reservorio de sangre del cuerpo?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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