DICCIONARIO MÉDICO

Yersinia pestis

Yersinia pestis es la bacteria causante de la peste, la enfermedad que ha protagonizado tres grandes pandemias en la historia de la humanidad, entre ellas la Peste Negra del siglo XIV. Vive de forma natural en roedores silvestres y se transmite al ser humano principalmente a través de la picadura de pulgas infectadas. Fue identificada en 1894 en Hong Kong, en uno de los episodios más disputados de la historia de la bacteriología. Genéticamente es una rama muy joven, evolutivamente hablando, de otra especie del mismo género que provoca infecciones intestinales mucho más leves.

Yersinia pestis

Bacilo de la peste

Tipo: bacteria

Morfología: cocobacilo gramnegativo, inmóvil, sin esporas, con tinción bipolar característica

Transmisión: vectorial, por picadura de pulga infectada; también por contacto directo y por vía respiratoria en su forma pulmonar

Reservorio: animal, roedores silvestres

Patogenicidad: primario

Enfermedades: peste

Qué es Yersinia pestis

El nombre de la especie procede directamente del latín pestis, que designaba de forma genérica cualquier enfermedad contagiosa grave, una plaga. El del género honra a quien la descubrió. En junio de 1894, durante una violenta epidemia en Hong Kong, el bacteriólogo franco-suizo Alexandre Yersin instaló un laboratorio improvisado en una choza de bambú junto al hospital y logró aislar el bacilo a partir del contenido de un bubón. Apenas unos días antes, el investigador japonés Kitasato Shibasaburō había anunciado un hallazgo similar, y durante décadas ambos nombres compitieron en los libros de texto por el crédito del descubrimiento.

La bacteria recibió primero el nombre Bacterium pestis, propuesto por los alemanes Lehmann y Neumann en 1896, y pasó después a integrarse en el género Pasteurella durante casi medio siglo. En 1944 el neerlandés Jan van Loghem la reclasificó dentro del nuevo género Yersinia, en homenaje a su descubridor original.

Cómo se identifica en el laboratorio

Al microscopio se presenta como un cocobacilo pequeño, de forma ovalada, entre una y tres micras de longitud. No se mueve, a diferencia de la mayoría de sus parientes del género, y no forma esporas. Con ciertas tinciones especiales, como la de Wayson o la de azul de metileno, muestra un aspecto bipolar muy característico: los extremos se tiñen con más intensidad que el centro, lo que le da una apariencia parecida a un alfiler de gancho cerrado. Ese rasgo, fácil de reconocer al microscopio, sigue siendo hoy una pista diagnóstica de primer orden.

Es un anaerobio facultativo que crece mejor entre 28 y 30 grados, aunque tolera un rango amplio de temperaturas, de 4 a 40. El calor intenso, la luz solar directa y la desecación la destruyen con rapidez, algo que explica por qué sobrevive mal fuera de su hospedador. Su genoma incluye tres plásmidos propios que no están presentes en Yersinia pseudotuberculosis, su pariente evolutivo más cercano, y que resultan decisivos para explicar por qué una puede sobrevivir dentro del intestino de una pulga y multiplicarse en la sangre, mientras que la otra se limita al tubo digestivo.

Dónde vive y cómo se transmite

Su reservorio natural son los roedores silvestres: marmotas, ardillas de tierra, ratas y ratones de campo, según la región del mundo. La bacteria circula de forma más o menos silenciosa entre estas poblaciones animales y sus pulgas, en lo que los epidemiólogos llaman un foco selvático. El ser humano se contagia casi siempre por accidente, cuando entra en contacto con ese ciclo natural.

La picadura de una pulga infectada, sobre todo la especie Xenopsylla cheopis, es la vía de contagio más habitual. También puede transmitirse por contacto directo con tejidos de animales infectados, algo que afecta especialmente a cazadores y personal que manipula fauna silvestre, o por vía respiratoria cuando la infección alcanza los pulmones y la persona enferma tose cerca de otras. Esta última es la única forma de la enfermedad que se transmite de una persona a otra.

Qué enfermedad produce

Causa la peste, que según la vía de entrada de la bacteria adopta tres formas clínicas bien diferenciadas: la peste bubónica, la más frecuente; la peste septicémica; y la peste neumónica, la más grave. Cada una tiene su propia ficha en este diccionario.

Preguntas frecuentes

¿Por qué se llama Yersinia pestis?

Pestis es la palabra latina para una enfermedad contagiosa grave, una plaga. Yersinia honra a Alexandre Yersin, el bacteriólogo que aisló el microorganismo en 1894.

¿Quién descubrió realmente el bacilo de la peste?

La autoría se disputa entre Alexandre Yersin y Kitasato Shibasaburō, que trabajaron casi al mismo tiempo sobre el mismo brote de Hong Kong en 1894. La comunidad científica terminó atribuyendo el hallazgo principalmente a Yersin, cuyo nombre quedó fijado en la propia bacteria.

¿Es la misma bacteria que causó la Peste Negra?

Sí. Análisis de ADN extraído de fosas comunes medievales han confirmado que Yersinia pestis fue la responsable de la Peste Negra del siglo XIV y también de la peste de Justiniano, siglos antes.

¿Puede sobrevivir mucho tiempo fuera de un organismo?

No demasiado. La luz solar, el calor y la sequedad la destruyen en poco tiempo. Necesita un hospedador, animal o humano, o el interior de una pulga, para mantenerse viable.

Referencias

  1. LPSN (Leibniz Institute DSMZ). Yersinia pestis (Lehmann and Neumann 1896) van Loghem 1944.
  2. MedlinePlus (Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU.). Peste.
  3. Organización Mundial de la Salud. Plague.
  4. Public Health Agency of Canada. Yersinia pestis: Pathogen Safety Data Sheet.

Entradas relacionadas

  • Yersinia: el género bacteriano al que pertenece esta especie.
  • Peste: la enfermedad que produce esta bacteria.
  • Yersinia enterocolitica: la especie del mismo género que causa infecciones intestinales.
  • Pulga: el insecto vector que transmite la bacteria entre roedores y personas.
  • Zoonosis: el tipo de infección animal-humano al que pertenece la peste.

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