DICCIONARIO MÉDICO
Pulga
La pulga es un insecto sin alas del orden Siphonaptera, adaptado a la vida parasitaria sobre mamíferos y aves de sangre caliente. De las cerca de 2.500 especies descritas, solo un puñado tiene relevancia médica directa, entre ellas Pulex irritans, Ctenocephalides felis y canis, y Xenopsylla cheopis, esta última protagonista histórica de la transmisión de la peste. El nombre procede del latín pulex, pulicis, que en latín vulgar derivó en *pulica y de ahí, con síncopa de la vocal átona, en el castellano antiguo pulga, ya documentado en 1251. La Real Academia Española recoge la misma filiación: del latín vulgar *pulĭca y este de pulex, -ĭcis. Zoológicamente pertenece al orden Siphonaptera, término acuñado en 1825 por el entomólogo francés Pierre André Latreille a partir del griego síphon (tubo) y áptera (sin alas), en alusión al aparato bucal succionador y a la ausencia total de alas. Con anterioridad se empleó también Aphaniptera, nombre menos preciso porque otros muchos insectos carecen igualmente de alas visibles. Son insectos holometábolos, es decir, atraviesan cuatro fases diferenciadas: huevo, larva, pupa y adulto. Miden entre uno y ocho milímetros, y el cuerpo está aplanado lateralmente y no de arriba abajo, como ocurre en la mayoría de los insectos. Esta compresión facilita el desplazamiento entre el pelo o el plumaje del huésped. Una cutícula dura y pulida, cubierta de espinas dirigidas hacia atrás, refuerza el avance en una sola dirección y dificulta que el animal parasitado la atrape al rascarse. El tercer par de patas, mucho más largo y musculado que los otros dos, alberga en su base un depósito de resilina, la proteína elástica más eficiente conocida en la naturaleza. Funciona como un muelle biológico: se comprime al flexionar la articulación y libera la energía de golpe en el momento del salto. Así se explican saltos de hasta 18 centímetros en vertical y 33 en horizontal, cerca de cien veces la longitud del propio cuerpo. Tras alimentarse de sangre, la hembra puede poner entre 15 y 20 huevos al día. La mayoría cae del huésped al entorno (ropa de cama, alfombras, madrigueras) y eclosiona en pocos días. Las larvas resultantes carecen de patas y de visión, y no son hematófagas: se nutren de detritos orgánicos y de los restos de sangre digerida que expulsan los adultos con las heces. Tras varias mudas y una fase de pupa de duración variable según la temperatura ambiental, emerge el insecto adulto, ya preparado para buscar hospedador. Pulex irritans, la pulga humana o doméstica, parasita preferentemente al ser humano, aunque no de forma exclusiva. Ctenocephalides felis y Ctenocephalides canis, las pulgas del gato y del perro, son hoy las más frecuentes en el entorno doméstico, y ninguna de las dos limita su alimentación al huésped que le da nombre. Xenopsylla cheopis, la pulga de la rata, ocupa un capítulo propio en la historia de la medicina. Aparte queda Tunga penetrans, de comportamiento muy distinto al del resto: la hembra fecundada se introduce bajo la piel, casi siempre en los pies, y da lugar al cuadro conocido como chigra. La relevancia sanitaria de la pulga no está en la picadura en sí, sino en su capacidad de actuar como vector. Xenopsylla cheopis transmite Yersinia pestis, la bacteria de la peste bubónica, al regurgitar contenido bacteriano durante la picadura. Otras especies participan en la propagación de Rickettsia typhi, causante del tifus murino, y de especies del género Bartonella, que pueden pasar al ser humano a través de las heces del insecto depositadas en la piel del huésped. La ingestión accidental de una pulga infectada, algo relativamente habitual en niños pequeños que conviven con mascotas, puede transmitir además la tenia Dipylidium caninum. Nada de esto ocurre solo en zonas remotas: basta con que convivan mascotas, roedores y humanos sin control del vector. Se confunde con frecuencia con el piojo y con la garrapata. El piojo carece de patas saltadoras y permanece adherido al huésped durante todo su ciclo vital, sin abandonar el pelo o la ropa. La garrapata, por su parte, ni siquiera es un insecto: es un arácnido, con ocho patas en su fase adulta frente a las seis de la pulga, y permanece fija succionando sangre durante días en lugar de segundos. La pulga se distingue de ambas por su capacidad de salto y por el carácter breve e intermitente de cada toma de sangre. Combina dos raíces griegas, síphon (tubo) y áptera (sin alas), y describe con precisión las dos características que definen al grupo: un aparato bucal en forma de tubo perforador y la ausencia total de alas. No. Ningún ejemplar adulto conserva alas funcionales. El salto sustituye por completo a la capacidad de vuelo que sí tienen otros insectos hematófagos, como el mosquito. Depende del microorganismo. Bartonella henselae, por ejemplo, no viaja en la saliva de la picadura, sino en las heces que la pulga deposita sobre la piel del huésped mientras se alimenta. El rascado posterior, al introducir esas heces en la piel lesionada, puede bastar para la transmisión, sin que medie una picadura infectante propiamente dicha. La relación se estableció a comienzos del siglo XX, cuando investigaciones en la India confirmaron el papel de Xenopsylla cheopis en la transmisión de Yersinia pestis entre ratas y personas. Siglos antes, sin conocer el mecanismo exacto, ya se sospechaba una relación entre la mortandad de roedores y la aparición de brotes de peste en las poblaciones humanas cercanas. Ctenocephalides felis, pese a su nombre, es en realidad la especie más común también en perros en buena parte del mundo, y pica al ser humano cuando el huésped preferente escasea o desaparece del entorno cercano. La especificidad de huésped en pulgas es, en general, una tendencia y no una regla estricta.Qué es la pulga
Biología y ciclo de vida
Especies de importancia médica
Papel en la transmisión de enfermedades
Diferenciación con otros ectoparásitos
Preguntas frecuentes
¿Qué significa exactamente el nombre científico Siphonaptera?
¿Puede volar la pulga?
¿Basta con evitar la picadura para prevenir el contagio de una enfermedad?
¿Desde cuándo se sabe que las pulgas transmiten la peste?
¿Por qué las pulgas del gato y del perro no se quedan solo en su huésped habitual?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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