DICCIONARIO MÉDICO
Chigra
La chigra es una ectoparasitosis producida por la hembra de Tunga penetrans, una pulga diminuta del orden Siphonaptera que penetra en la epidermis del huésped. Afecta de forma preferente la piel de los pies, en particular los espacios interdigitales y las regiones periungueales, y provoca lesiones nodulares dolorosas y pruriginosas. La denominación médica internacional de esta parasitosis es tungiasis. Con el término chigra se designa la infestación cutánea causada por Tunga penetrans, la pulga más pequeña conocida (alrededor de 1 milímetro de longitud en su forma libre). La hembra fecundada se fija a la piel del huésped mediante sus piezas bucales, excava una cavidad en la epidermis y se aloja en ella para alimentarse de sangre capilar y madurar su puesta de huevos. A lo largo de unas dos semanas produce alrededor de un centenar de huevos, que expulsa al exterior a través de un orificio visible en el centro de la lesión. Tras la oviposición, la hembra muere dentro de la piel. El vocablo chigra es una variante regional del inglés chigoe, nombre que los cronistas europeos dieron al parásito tras el primer contacto documentado: los tripulantes de Cristóbal Colón, en el Caribe, a finales del siglo XV. Según la zona geográfica, la misma pulga recibe los nombres de nigua (Centroamérica, Colombia, Venezuela), pique (Argentina, Chile, Paraguay), bicho do pé (Brasil), jigger (África anglófona) o suthi (Madagascar). La palabra chigoe a su vez parece derivar de una lengua caribeña precolombina, aunque la etimología exacta no se ha establecido con certeza. T. penetrans habita en suelos arenosos y secos de regiones tropicales. Los adultos de ambos sexos saltan sobre el huésped para alimentarse de sangre, pero solo la hembra se introduce en la piel. El macho, tras la cópula, se comporta como cualquier otra pulga: se alimenta superficialmente y abandona al huésped. Una vez anclada en la epidermis, la hembra experimenta una hipertrofia abdominal llamativa: pasa de medir menos de un milímetro a alcanzar varios milímetros de diámetro a medida que sus ovarios se llenan de huevos. La lesión resultante es una pápula blanquecina, de entre 4 y 10 milímetros, con un punto oscuro central que corresponde al extremo posterior del abdomen del parásito. La localización más frecuente son los espacios entre los dedos de los pies, la región subungueal y la planta, zonas que entran en contacto con el suelo contaminado cuando se camina descalzo. T. penetrans es originaria de América tropical. A partir del siglo XIX se extendió a África Subsahariana, probablemente a bordo de buques procedentes de Brasil, y hoy es endémica también en Madagascar, la India y Pakistán. En las comunidades afectadas, la prevalencia puede superar el 50 % en algunos grupos de edad, sobre todo niños entre 5 y 14 años y personas mayores con dificultad para calzarse o mantener la higiene de los pies. La Organización Mundial de la Salud clasifica la tungiasis entre las enfermedades tropicales desatendidas. Fuera de las áreas endémicas, los casos que se observan en la práctica clínica corresponden casi siempre a viajeros que regresan de zonas tropicales y que han caminado descalzos sobre suelo arenoso, habitualmente en playas o en entornos rurales. Es una variante de chigoe, término que los europeos adoptaron tras el primer contacto con la pulga en el Caribe en 1492. La raíz parece proceder de una lengua precolombina caribeña. En castellano convive con nigua, pique y otras denominaciones locales; en la nomenclatura médica internacional se prefiere tungiasis para referirse a la enfermedad. No. Las pulgas comunes (Pulex irritans, Ctenocephalides) pican y se van; Tunga penetrans se entierra en la piel y permanece alojada durante semanas. Esa penetración tisular es lo que la distingue de cualquier otra picadura de pulga y lo que justifica que se le asigne un nombre clínico propio. Sí. Cuando la extracción del parásito se realiza sin las debidas condiciones de asepsia, o cuando la infestación es masiva y no se atiende, pueden sobrevenir sobreinfecciones bacterianas, abscesos, pérdida de uñas e incluso tétanos o gangrena en casos extremos. En poblaciones vulnerables sin acceso a atención sanitaria, se han documentado amputaciones digitales. Tunga penetrans no se establece en climas templados. Los casos diagnosticados en Europa son importados: personas que han viajado a zonas endémicas y regresan con la lesión ya instalada. El parásito no puede completar su ciclo vital en las condiciones ambientales europeas. Si desea profundizar en conceptos asociados a la chigra, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la chigra
Biología de Tunga penetrans y mecanismo de infestación
Distribución geográfica
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra chigra?
¿Es lo mismo que una picadura de pulga convencional?
¿La chigra puede producir complicaciones graves?
¿Existe riesgo en Europa?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026