DICCIONARIO MÉDICO
Cólera
El cólera es una enfermedad infecciosa aguda del intestino delgado producida por la bacteria Vibrio cholerae. Se transmite por la ingestión de agua o alimentos contaminados con materia fecal y sigue representando una amenaza grave para la salud pública en regiones con infraestructuras sanitarias deficientes. La Organización Mundial de la Salud estima entre 1,3 y 4 millones de casos anuales en el mundo. La palabra procede del griego χολέρα (choléra), que en los textos hipocráticos del siglo IV a. C. designaba un cuadro de vómitos y diarrea profusa asociado al derrame de χολή (cholé, 'bilis'). La medicina griega entendía la enfermedad como un trastorno del humor bilioso, de ahí que el mismo étimo haya dado lugar al adjetivo colérico en el sentido temperamental. En latín medieval se consolidó la forma cholera morbus para distinguir la enfermedad intestinal del rasgo de carácter. Desde el punto de vista clínico, el cólera se caracteriza por una diarrea acuosa de aparición brusca, que en las formas graves puede provocar una pérdida de líquidos superior a los 10 litros diarios. El agente responsable es Vibrio cholerae, un bacilo gramnegativo curvo y móvil, del que solo los serogrupos O1 y O139 producen la toxina capaz de causar la enfermedad epidémica. El período de incubación oscila entre dos horas y cinco días. La virulencia de V. cholerae reside en una enterotoxina de estructura AB. El protómero B, formado por cinco subunidades idénticas, se une al gangliósido GM1 de la membrana de los enterocitos. A través de esa unión, el fragmento A1 accede al interior de la célula, donde cataliza la ribosilación del ADP de una proteína G estimuladora. El resultado es la activación permanente de la adenilato ciclasa y una acumulación masiva de AMP cíclico intracelular. Ese exceso de AMP cíclico abre los canales de cloruro de las células de las criptas intestinales y bloquea la reabsorción de sodio en las vellosidades. Agua, sodio, potasio y bicarbonato se vierten en cantidades enormes hacia la luz del intestino. La mucosa intestinal, sin embargo, no sufre daño estructural visible, lo que diferencia al cólera de las disenterías bacterianas y explica que la recuperación sea completa si se repone el volumen perdido a tiempo. Se considera que el cólera era endémico del delta del Ganges desde siglos antes de que alcanzara proporciones pandémicas. Viajeros portugueses describieron cuadros compatibles tras su llegada a la India a finales del siglo XV, pero la enfermedad tardó tres siglos en desbordar el subcontinente. La primera pandemia documentada comenzó en 1817 en Bengala y se extendió a través de rutas comerciales y militares hasta Oriente Medio y la costa oriental de África. Entre 1829 y 1923 se sucedieron otras cinco pandemias, cada una impulsada por la expansión del comercio marítimo y los movimientos de tropas. La tercera, iniciada en 1852, fue la que golpeó con mayor dureza a Londres y permitió a John Snow establecer su célebre vínculo epidemiológico entre el agua de la bomba de Broad Street y los casos de cólera del barrio de Soho, en 1854. Filippo Pacini identificó el bacilo ese mismo año en Florencia, aunque su hallazgo permaneció ignorado durante tres décadas hasta que Robert Koch lo redescubrió en Egipto e India en 1883-1884. La séptima pandemia, causada por el biotipo El Tor del serogrupo O1, comenzó en Indonesia en 1961 y todavía continúa activa. Desde 2021, los casos notificados a la OMS han experimentado un repunte considerable, con brotes graves en países de África y Asia. No toda diarrea aguda es cólera. La intoxicación alimentaria por Staphylococcus aureus produce vómitos y diarrea pocas horas después de la ingesta, pero la fiebre suele estar ausente y el cuadro se autolimita rápidamente. Las infecciones por Salmonella cursan con diarrea mucosanguinolenta, fiebre y dolor abdominal, un perfil clínico claramente diferente del cólera, cuya diarrea es acuosa, sin sangre y con frecuencia indolora en las fases iniciales. El aspecto de las deposiciones coleriformes, comparado clásicamente con el agua de arroz, orienta el diagnóstico en contextos endémicos. Del griego χολέρα (choléra), derivado a su vez de χολή (cholé, 'bilis'). En la medicina hipocrática designaba un cuadro de vómitos y diarrea que se atribuía a un exceso de bilis. El doble sentido de cólera como 'enfermedad' y como 'ira' procede de la misma raíz: la teoría humoral asociaba la bilis amarilla al temperamento irascible. El anatomista italiano Filippo Pacini la observó al microscopio en 1854, pero su trabajo no recibió atención. Robert Koch la aisló de forma independiente en 1883 durante una expedición a Egipto e India, y fue su publicación la que logró aceptación general. En 1965 se reconoció formalmente la prioridad de Pacini al rebautizar el organismo como Vibrio cholerae Pacini, 1854. Sí. La séptima pandemia, iniciada en 1961, no se ha resuelto. Entre 2021 y 2023 se observó un incremento notable de brotes en zonas de conflicto y pobreza, sobre todo en el este de África, Haití y regiones del sur de Asia. La OMS mantiene el cólera como enfermedad de notificación obligatoria dentro del Reglamento Sanitario Internacional. No. La gastroenteritis es un concepto más amplio que abarca cualquier inflamación del estómago y el intestino, con causas muy diversas (virus, bacterias, parásitos, tóxicos). El cólera es una forma concreta de gastroenteritis producida exclusivamente por los serogrupos toxigénicos de Vibrio cholerae. Si desea profundizar en conceptos asociados al cólera, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el cólera
El mecanismo de la toxina colérica
Las siete pandemias
Diferenciación con otras diarreas agudas infecciosas
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra cólera?
¿Quién descubrió la bacteria del cólera?
¿El cólera sigue siendo un problema actual?
¿Es lo mismo cólera que gastroenteritis?
Referencias
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