DICCIONARIO MÉDICO
Metástasis leptomeníngea
La metástasis leptomeníngea es la diseminación de células tumorales a las leptomeninges (aracnoides y piamadre) a través del líquido cefalorraquídeo. También se conoce como carcinomatosis meníngea o meningitis neoplásica, y se presenta aproximadamente en el 5 % al 8 % de los pacientes con tumores sólidos avanzados. Las meninges son tres membranas concéntricas que envuelven el encéfalo y la médula espinal: la duramadre (la más externa y gruesa), la aracnoides y la piamadre. Las dos últimas constituyen las leptomeninges, y entre ellas circula el líquido cefalorraquídeo. Cuando células de un carcinoma, un linfoma o un melanoma alcanzan ese espacio, pueden diseminarse con el flujo del líquido y tapizar de forma difusa amplias extensiones de la superficie cerebral y medular. Eso es lo que define la metástasis leptomeníngea. A diferencia de la metástasis cerebral parenquimatosa, que forma masas circunscritas dentro del tejido nervioso, la leptomeníngea tiende a producir una infiltración laminar sin nódulos compactos (aunque pueden coexistir ambas formas en un mismo paciente). Los carcinomas de mama y de pulmón y el melanoma representan, juntos, alrededor de dos tercios de los casos en tumores sólidos. El carcinoma lobulillar infiltrante de mama muestra una predilección particular por esta vía de diseminación, un dato que los oncólogos tienen presente cuando evalúan a pacientes con ese subtipo histológico. Existen varias rutas. Las células tumorales pueden alcanzar el espacio subaracnoideo por vía hematógena, a través de los plexos coroideos (las estructuras vasculares que producen el líquido cefalorraquídeo). Pueden también extenderse desde una metástasis cerebral preexistente que erosione la superficie cortical, o infiltrar el espacio perineural y perivascular de los nervios craneales o raquídeos. Una vez dentro del líquido, la circulación natural del cefalorraquídeo se encarga de dispersar las células: desde los ventrículos cerebrales hacia las cisternas basales, de allí a la convexidad cerebral y al canal espinal. El resultado es una siembra multifocal que puede afectar simultáneamente a niveles muy distantes del neuroeje. No. La cerebral forma masas dentro del parénquima del encéfalo. La leptomeníngea afecta a las membranas que lo envuelven y al líquido que circula entre ellas. Pueden coexistir, pero son entidades distintas con mecanismos de diseminación diferentes. Porque el patrón de afectación recuerda al de la carcinomatosis peritoneal: células tumorales que tapizan de forma difusa una superficie serosa o meníngea, sin formar necesariamente masas compactas. El término meningitis neoplásica se usa como sinónimo, aunque técnicamente no se trata de una inflamación infecciosa. Entre los tumores sólidos, los carcinomas de mama (sobre todo el subtipo lobulillar), de pulmón y el melanoma. Las neoplasias hematológicas, en particular la leucemia aguda y ciertos linfomas, también la producen con una frecuencia relevante, hasta el punto de que los protocolos de estos tumores incluyen medidas preventivas dirigidas específicamente al sistema nervioso central. Si desea profundizar en conceptos asociados a la metástasis leptomeníngea, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la metástasis leptomeníngea
Cómo llegan las células al líquido cefalorraquídeo
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo metástasis leptomeníngea que metástasis cerebral?
¿Por qué se le llama también carcinomatosis meníngea?
¿Qué tumores la producen con mayor frecuencia?
Referencias
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