DICCIONARIO MÉDICO

Linfoma

El linfoma es un grupo amplio y heterogéneo de neoplasias originadas en los linfocitos, las células del sistema inmunitario que residen en el sistema linfático. Se caracteriza por la proliferación clonal de estas células, que pueden afectar a los ganglios linfáticos, el bazo, la médula ósea y otros órganos donde existe tejido linfoide. Comprende dos grandes categorías: el linfoma de Hodgkin y el linfoma no Hodgkin.


Qué es el linfoma

El linfoma es un conjunto de neoplasias hematológicas que se originan a partir de la proliferación clonal de linfocitos, un tipo de glóbulos blancos del sistema inmunitario. A diferencia de otros tumores hematológicos como las leucemias, que se desarrollan principalmente en la médula ósea, los linfomas se originan habitualmente en los órganos del sistema linfático, en particular en los ganglios linfáticos, donde los linfocitos se activan y maduran.

Desde el punto de vista etimológico, el término "linfoma" se compone de la raíz linfo-, derivada del latín lympha (agua clara), que designa al líquido linfático y al sistema que lo contiene, y del sufijo griego -oma, empleado en medicina para nombrar tumores o procesos proliferativos. La palabra alude, por tanto, a un tumor del sistema linfático. La descripción del primer linfoma como entidad clínica se atribuye al patólogo británico Thomas Hodgkin, que en 1832 publicó la observación de varios pacientes con agrandamiento progresivo de los ganglios linfáticos y el bazo; el cuadro recibe desde entonces el nombre de enfermedad de Hodgkin o linfoma de Hodgkin.

Desde el punto de vista nosológico, los linfomas se encuadran dentro de los síndromes linfoproliferativos tumorales y forman parte, junto con las leucemias y los mielomas, del grupo más amplio de las neoplasias hematológicas. Pueden manifestarse de forma ganglionar, cuando la enfermedad se inicia y se concentra en los ganglios linfáticos, o de forma extraganglionar, cuando aparece en otros órganos donde existe tejido linfoide, como el tubo digestivo, el bazo, el hígado, el pulmón o la piel.

Tipos principales de linfoma

La clasificación conceptual de los linfomas distingue dos grandes categorías históricas, basadas en la presencia o ausencia de un tipo celular característico, las células de Reed-Sternberg:

Linfoma de Hodgkin. Constituye aproximadamente el 10% de todos los linfomas y se caracteriza por la presencia, en el ganglio afectado, de las células de Reed-Sternberg, unos linfocitos B alterados de gran tamaño descritos por primera vez en el siglo XIX. Recibe su nombre del patólogo Thomas Hodgkin.

Linfoma no Hodgkin. Engloba el 90% restante y constituye en realidad un grupo muy heterogéneo de más de treinta entidades distintas, agrupadas históricamente solo por contraste con el linfoma de Hodgkin. La Organización Mundial de la Salud reconoce numerosos subtipos en función de la estirpe celular implicada, la morfología, el inmunofenotipo y las alteraciones moleculares.

Desde una perspectiva celular, los linfomas no Hodgkin se subdividen a su vez en linfomas de células B (los más frecuentes), linfomas de células T y, de forma minoritaria, linfomas de células NK (natural killer). Otra clasificación conceptual distingue entre linfomas indolentes o de bajo grado, en los que las células proliferan lentamente, y linfomas agresivos o de alto grado, con células de proliferación rápida.

Sistema linfático: el contexto anatómico del linfoma

Para comprender qué es un linfoma resulta útil situar el sistema linfático en el conjunto del organismo. Se trata de una red de órganos, tejidos y vasos —ganglios linfáticos, bazo, timo, amígdalas, médula ósea, tejido linfoide asociado a las mucosas— que producen, almacenan y transportan linfocitos, las células encargadas de la defensa inmunitaria. Los ganglios linfáticos son las estructuras más conocidas: pequeñas formaciones del tamaño de una alubia distribuidas por todo el cuerpo, especialmente abundantes en el cuello, las axilas, las ingles, el tórax y el abdomen, donde actúan como filtros y como puntos de encuentro de las células inmunitarias.

Conviene diferenciar el linfoma de otras enfermedades con las que en ocasiones se confunde. La leucemia también afecta a las células sanguíneas, pero se origina en la médula ósea y suele manifestarse como una alteración del recuento de células circulantes, no como una masa ganglionar. La adenopatía reactiva, por su parte, consiste en el aumento de tamaño de un ganglio en respuesta a una infección y, aunque puede simular un linfoma, es benigna y autolimitada en la inmensa mayoría de los casos. La distinción definitiva entre estos cuadros requiere siempre una valoración por parte de un médico.

Información clínica relacionada en CUN

Esta entrada del diccionario describe el concepto de linfoma desde el punto de vista definitorio. Si busca información detallada sobre causas, síntomas, diagnóstico y tratamiento del linfoma, consulte la ficha clínica completa en el Área de Cáncer Hematológico del Cancer Center de la Clínica Universidad de Navarra:

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Preguntas frecuentes

¿Qué significa exactamente "linfoma" en medicina?

En medicina, el linfoma es una neoplasia originada en los linfocitos del sistema linfático. Es decir, un cáncer del sistema inmunitario que comienza cuando un linfocito sufre una alteración que le hace proliferar de forma incontrolada y dar lugar a una población clonal de células anómalas, habitualmente concentrada inicialmente en un ganglio linfático.

¿De dónde viene la palabra linfoma?

Procede de la combinación de la raíz linfo-, del latín lympha ("agua clara"), que designa al líquido y al sistema linfático, y del sufijo griego -oma, que en terminología médica indica tumor o proceso proliferativo. La palabra significa, literalmente, "tumor del sistema linfático".

¿Qué diferencia hay entre linfoma y leucemia?

Ambos son neoplasias hematológicas, pero se originan en compartimentos distintos del sistema sanguíneo. La leucemia se desarrolla en la médula ósea y se manifiesta habitualmente como una alteración del recuento de células sanguíneas circulantes. El linfoma, en cambio, se origina en los órganos linfoides —especialmente en los ganglios linfáticos— y suele presentarse como un crecimiento ganglionar. Algunos procesos linfoproliferativos pueden manifestarse en ambas formas a lo largo de su evolución.

¿Por qué se distingue entre linfoma de Hodgkin y no Hodgkin?

La distinción es histórica. El primero fue descrito por Thomas Hodgkin en 1832 y se caracteriza por la presencia de unas células concretas, las células de Reed-Sternberg. El término "linfoma no Hodgkin" agrupó posteriormente, por contraste, a todos los demás linfomas conocidos. Hoy se sabe que estos últimos forman un grupo extraordinariamente heterogéneo, con más de treinta entidades distintas reconocidas por la Organización Mundial de la Salud.

Referencias

  1. Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos. Linfoma. MedlinePlus en español.
  2. Instituto Nacional del Cáncer (NCI). Linfoma. Información para pacientes.
  3. Asociación Española Contra el Cáncer. Linfoma de Hodgkin.
  4. Asociación Española Contra el Cáncer. Linfoma no Hodgkin.

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