DICCIONARIO MÉDICO
Leuprolide
El leuprolide, también llamado leuprorelina o leuprolida según la nomenclatura, es un péptido sintético que actúa como agonista de la hormona liberadora de gonadotropinas (GnRH). Administrado de forma continua, provoca primero una estimulación pasajera y después la desensibilización de los receptores hipofisarios de GnRH, con la consiguiente supresión de hormona luteinizante (LH) y hormona foliculoestimulante (FSH). Figura en la Lista de Medicamentos Esenciales de la Organización Mundial de la Salud. Para posología, contraindicaciones, interacciones y seguridad en el embarazo y la lactancia, consulte la ficha técnica oficial en la AEMPS (CIMA). El leuprolide es un nonapéptido sintético (una cadena de nueve aminoácidos, frente a los diez del decapéptido natural) diseñado como análogo de la GnRH. Se obtiene sustituyendo la glicina de la posición 6 por D-leucina y eliminando la glicina-amida terminal, dos cambios que le dan una resistencia a la degradación enzimática unas veinte veces mayor que la de la hormona endógena. Esa estabilidad es, paradójicamente, lo que invierte su efecto: la GnRH natural estimula la hipófisis llegando en pulsos breves cada 60 a 120 minutos, mientras que la presencia continua de un agonista resistente acaba silenciando la señal. Conviene fijarse en el nombre: "leuprolide" combina leu-, por la D-leucina introducida en la posición 6, con -pro-, de prolina (aminoácido de la posición 9 del análogo), y el sufijo -ide, habitual en la nomenclatura peptídica anglosajona. En la denominación común internacional (DCI) española se prefiere "leuprorelina", que desplaza el acento e integra la partícula -relin-, indicativa de parentesco con la familia de las relinas (gonadorelina, nafarelina, triptorelina). Ambos nombres coexisten en la literatura, y la forma farmacéutica habitual es el acetato de leuprolide. Su capacidad de frenar de forma reversible la producción de hormonas sexuales lo ha convertido en un recurso frecuente en el cáncer de próstata, la endometriosis, los miomas uterinos y la pubertad precoz central. La GnRH endógena se segrega en el hipotálamo de forma pulsátil. Cada pulso llega a las células gonadotropas de la adenohipófisis, se une al receptor de GnRH, estimula la liberación de LH y FSH y se degrada con rapidez. La intermitencia es la clave: el receptor necesita períodos de "descanso" entre estímulos para reponerse en la superficie celular. Cuando se administra leuprolide de forma sostenida (en inyecciones depot de liberación prolongada o mediante un implante subcutáneo), el receptor queda expuesto a un agonista permanente que no se degrada. Durante los primeros días se produce una oleada de LH y FSH, el llamado flare o efecto llamarada, que puede elevar de manera transitoria los niveles de testosterona o estrógenos. A partir de la segunda o tercera semana los receptores de GnRH se internalizan, dejan de reponerse en la membrana y la célula gonadotropa se vuelve refractaria. La hipófisis deja de liberar LH y FSH, las gónadas dejan de recibir la orden de fabricar esteroides sexuales y se instala un hipogonadismo funcional reversible. Es un mecanismo contraintuitivo: un agonista que, precisamente por actuar demasiado bien y sin descanso, acaba apagando la vía que estimula. El eje hipotálamo-hipófiso-gonadal se desconecta de forma farmacológica mientras dura la administración, y se restablece al suspenderla. Nada de esto es permanente. El leuprolide no existiría sin el trabajo previo de Andrew V. Schally. En 1971, Schally y su equipo de la Universidad de Tulane determinaron la estructura del decapéptido hipotalámico que libera las gonadotropinas, la GnRH (entonces llamada LHRH, luteinizing hormone-releasing hormone), y lograron sintetizarlo. El hallazgo le valió el Premio Nobel de Fisiología o Medicina en 1977, compartido con Roger Guillemin y Rosalyn Yalow. Con la estructura del decapéptido en la mano, varios grupos farmacéuticos se lanzaron a diseñar análogos más estables. El leuprolide fue uno de los primeros: se patentó en 1973, se aprobó para uso médico en Estados Unidos en 1985 y se convirtió en el análogo de GnRH más utilizado del mundo durante las décadas siguientes. En 1989 llegó la formulación depot de liberación prolongada, que suprimió la necesidad de inyecciones diarias y transformó la adherencia al compuesto. El leuprolide pertenece al grupo de los agonistas de GnRH con doble sustitución (posiciones 6 y 10). Comparte el mecanismo general con los demás análogos, pero se distingue de ellos en la modificación aminoacídica concreta y en las formulaciones disponibles. La triptorelina cambia esa glicina por D-triptófano en lugar de D-leucina, con un perfil farmacocinético algo distinto, y también se presenta en formas depot de liberación prolongada. La goserelina añade una sustitución más y llega como implante subcutáneo biodegradable. Distinta es la nafarelina, que con un solo cambio en la posición 6 se administra en aerosol nasal; y la histrelina se reserva para implantes de liberación anual. Todos comparten el mecanismo de desensibilización y sus efectos clínicos son equiparables en la mayoría de los contextos; la elección depende de la vía de administración, de la duración del efecto depot y de las preferencias del paciente y del equipo clínico. Los antagonistas de GnRH (degarelix, elagolix, relugolix) siguen otro camino: bloquean el receptor desde el primer momento, sin estimulación inicial, y evitan el efecto llamarada. De la combinación de leu- (por la D-leucina que sustituye al aminoácido natural en la posición 6), -pro- (por la prolina del análogo) y el sufijo -ide, propio de la nomenclatura peptídica anglosajona. La denominación española, "leuprorelina", añade el infijo -relin- que agrupa a los péptidos derivados de la gonadorelina. Sí. "Leuprolide" es la forma más habitual en la literatura anglosajona; "leuprorelina" es la denominación común internacional adoptada en la nomenclatura europea y española. Las dos se refieren al mismo péptido. Es la elevación transitoria de LH, FSH y esteroides sexuales que se observa durante los primeros días de administración de un agonista de GnRH. Se debe a la estimulación inicial del receptor, antes de que se instaure la desensibilización. En la práctica puede requerir medidas de control cuando una subida hormonal brusca resultaría problemática. El agonista (leuprolide, triptorelina, goserelina) estimula primero y luego desensibiliza; el antagonista (degarelix, elagolix, relugolix) bloquea el receptor desde el primer momento, sin fase de estimulación. El punto de llegada es parecido (la supresión del eje gonadal), pero el camino difiere. Si desea profundizar en conceptos asociados al leuprolide, puede consultar:Qué es el leuprolide
Desensibilización hipofisaria por estimulación continua
Andrew Schally y la síntesis del decapéptido
Diferenciación con otros análogos de la GnRH
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene el nombre "leuprolide"?
¿Es lo mismo leuprolide que leuprorelina?
¿Qué es el efecto llamarada (flare)?
¿En qué se diferencia un agonista de un antagonista de la GnRH?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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