DICCIONARIO MÉDICO
Laminectomía
La laminectomía es una intervención quirúrgica que consiste en la extirpación total o parcial de la lámina del arco vertebral, la porción ósea posterior de la vértebra que cubre y protege el conducto vertebral. Su finalidad es ampliar el espacio del canal raquídeo para aliviar la compresión de la médula espinal o de las raíces nerviosas. Es la técnica de descompresión espinal más frecuente y su indicación principal es la estenosis raquídea. La laminectomía es un procedimiento neuroquirúrgico u ortopédico en el que el cirujano retira la lámina vertebral —la placa ósea que forma el "techo" del conducto vertebral— con el objetivo de ampliar el espacio disponible para la médula espinal y los nervios que discurren en su interior. Al eliminar esta cubierta ósea, junto con el ligamento amarillo que se adhiere a ella y, en ocasiones, las apófisis espinosas, se consigue descomprimir las estructuras nerviosas que estaban atrapadas por el estrechamiento del canal. El nombre del procedimiento procede de la combinación de dos raíces clásicas. "Lámina" viene del latín lamĭna, que significa "plancha delgada" y designa en anatomía cualquier estructura ósea fina y aplanada; en este caso, las dos láminas que, partiendo de los pedículos vertebrales, se unen en la línea media posterior para cerrar el arco vertebral. "Ectomía" procede del griego ἐκτομή (ektomḗ), derivado del verbo ἐκτέμνω (ektémnō), "cortar fuera" o "extirpar", un sufijo que la medicina emplea de forma sistemática para designar la escisión quirúrgica de una estructura: apendicectomía, tiroidectomía, mastectomía y, en este caso, laminectomía. El término, por tanto, significa literalmente "extirpación de la lámina". La técnica fue descrita por primera vez en el siglo XIX como vía de abordaje para la cirugía de tumores intraespinales. A lo largo del siglo XX su indicación se amplió progresivamente a la estenosis del canal vertebral, las hernias discales con compresión medular, los traumatismos vertebrales con compromiso neurológico y determinadas infecciones o malformaciones del conducto raquídeo. Para entender en qué consiste la laminectomía conviene recordar la anatomía básica de la vértebra. Cada vértebra tiene dos partes principales: un cuerpo vertebral anterior, macizo y cilíndrico, que soporta el peso del cuerpo, y un arco vertebral posterior que rodea y protege la médula espinal. El arco se compone, a cada lado, de un pedículo (que parte del cuerpo vertebral) y una lámina (que se extiende desde el pedículo hacia la línea media, donde se une con la del lado opuesto formando la apófisis espinosa). El espacio delimitado por el cuerpo vertebral por delante y las dos láminas por detrás es el conducto vertebral o canal raquídeo, por donde discurren la médula espinal, las raíces nerviosas, las meninges y el líquido cefalorraquídeo. Cuando el conducto se estrecha —por degeneración artrósica de las articulaciones vertebrales, hipertrofia del ligamento amarillo, protrusión de un disco intervertebral, formación de osteofitos o deslizamiento de una vértebra sobre otra (espondilolistesis)—, las estructuras nerviosas quedan comprimidas y producen dolor, alteraciones de la sensibilidad, debilidad muscular o, en los casos más graves, disfunción de esfínteres. La laminectomía elimina la pared posterior del canal y, con ello, la compresión. El término "laminectomía" en sentido estricto designa la extirpación completa de ambas láminas y la apófisis espinosa de una o varias vértebras. En la práctica, sin embargo, existen variantes que retiran menos hueso y preservan mejor la estabilidad de la columna vertebral. Hemilaminectomía. Se extirpa la lámina de un solo lado de la vértebra, conservando la del lado opuesto y la apófisis espinosa. Permite la descompresión unilateral con menor sacrificio óseo. Laminotomía. En lugar de retirar la lámina por completo, el cirujano abre una ventana ósea en ella, lo justo para acceder al canal y descomprimir la zona afectada. Es menos agresiva que la laminectomía clásica y suele emplearse cuando la compresión es localizada. Laminoplastia. Técnica desarrollada en Japón en la década de 1970 como alternativa a la laminectomía cervical. En lugar de retirar la lámina, el cirujano la secciona por un lado y la bisagra por el otro, dejándola abierta "como una puerta" para ampliar el canal sin eliminar la cubierta ósea por completo. Preserva mejor la estabilidad y reduce el riesgo de deformidad posterior. Con frecuencia la laminectomía se combina con otros procedimientos en el mismo acto quirúrgico: una discectomía si la compresión está causada por una hernia discal, una foraminotomía si el estrechamiento afecta al agujero intervertebral por donde sale la raíz nerviosa, o una artrodesis (fusión vertebral) si la retirada de hueso ha comprometido la estabilidad del segmento intervenido. Conviene distinguir la laminectomía de otras intervenciones de la columna vertebral con las que comparte indicaciones o con las que se confunde con frecuencia. La discectomía consiste en la extirpación total o parcial de un disco intervertebral herniado; puede realizarse sola o asociada a una laminectomía, pero es un procedimiento distinto que actúa sobre el disco, no sobre el hueso. La artrodesis vertebral es una fusión de dos o más vértebras entre sí mediante injerto óseo y, habitualmente, material de osteosíntesis; su objetivo es estabilizar un segmento inestable, no descomprimir el canal, aunque a menudo se realiza como complemento de la laminectomía cuando la resección ósea compromete la estabilidad. Y la descompresión es el concepto genérico —la finalidad— de la que la laminectomía es solo una de las técnicas posibles. De la unión del latín lamĭna, "plancha delgada" (referido a la lámina del arco vertebral), y el griego ἐκτομή (ektomḗ), "extirpación". Literalmente, "extirpación de la lámina". El sufijo -ectomía es uno de los más productivos del vocabulario quirúrgico y aparece en decenas de términos: apendicectomía, colecistectomía, nefrectomía, etc. En todos ellos indica la resección quirúrgica de la estructura nombrada por la primera parte del compuesto. No. En la laminectomía se extirpa la lámina (o ambas láminas) por completo. En la laminotomía (del griego τομή, tomḗ, "corte") solo se practica una abertura o ventana en la lámina, sin retirarla entera. La laminotomía es menos agresiva y preserva mejor la estabilidad de la columna, pero no siempre es suficiente cuando la compresión es extensa o afecta a varios niveles vertebrales. No. Aunque la laminectomía lumbar es la más frecuente —porque la estenosis del canal lumbar es la indicación más habitual—, el procedimiento puede realizarse en cualquier segmento de la columna vertebral: cervical, torácico (dorsal) o lumbar. La elección del nivel depende de dónde se localice la compresión de la médula espinal o de las raíces nerviosas. La laminectomía alivia la compresión nerviosa en el momento de la intervención, pero no detiene el proceso degenerativo subyacente que causó el estrechamiento del canal. Con el paso de los años pueden aparecer nuevos cambios degenerativos en los niveles vertebrales adyacentes, especialmente si se ha realizado una artrodesis asociada. No obstante, la mayoría de los pacientes experimentan una mejoría sustancial o completa del dolor y de los déficits neurológicos tras la cirugía. Si desea profundizar en conceptos asociados a la laminectomía, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la laminectomía
Contexto anatómico: la lámina vertebral y el conducto raquídeo
Variantes del procedimiento
Diferenciación con procedimientos relacionados
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra "laminectomía"?
¿Es lo mismo una laminectomía que una laminotomía?
¿La laminectomía se realiza solo en la columna lumbar?
¿Es una intervención definitiva?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
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