DICCIONARIO MÉDICO
Radiculopatía
La radiculopatía es la alteración funcional de una raíz nerviosa espinal, con pérdida o disminución de su capacidad sensitiva, motora o refleja. Es un término paraguas que agrupa trastornos de origen muy distinto, no una enfermedad única con un mecanismo homogéneo. La palabra combina dos raíces de procedencia distinta. Del latín procede radix, raíz, presente también en radicular o en radícula. Del griego procede pathos, padecimiento, el mismo elemento que aparece en cardiopatía o en neuropatía. El resultado es un híbrido grecolatino, un procedimiento habitual en la nomenclatura médica y no una anomalía lingüística. Las raíces nerviosas espinales son los tramos iniciales de los nervios raquídeos, el punto en el que emergen de la médula espinal antes de atravesar el foramen intervertebral y ramificarse hacia el resto del cuerpo. Cada raíz recoge la sensibilidad y controla la musculatura de un territorio concreto, el dermatoma y el miotoma que le corresponden. Cuando esa raíz deja de transmitir señales con normalidad, el déficit aparece precisamente en ese territorio. Durante décadas se explicó la radiculopatía casi en exclusiva por la compresión mecánica de la raíz. Hoy se sabe que el cuadro es más complejo. Junto a la presión física intervienen mediadores inflamatorios liberados por el material discal herniado, capaces de irritar la raíz incluso sin un contacto directo relevante. Esta doble vía, mecánica y química, explica por qué el grado de compresión visible en una resonancia no siempre coincide con la intensidad de los síntomas que refiere el paciente. El bloqueo de la conducción nerviosa puede afectar a las fibras sensitivas, a las motoras o a ambas, según el grado y la naturaleza de la lesión. Por eso una misma raíz comprometida da lugar, según el caso, a cuadros con predominio de dolor, de debilidad muscular o de pérdida de reflejos. La radiculopatía se clasifica atendiendo al segmento de la columna donde se localiza la raíz comprometida. La forma lumbar es, con diferencia, la más frecuente: entre un 3 % y un 5 % de la población sufrirá al menos un episodio a lo largo de su vida, casi siempre por afectación de las raíces L5 o S1, las que forman el nervio ciático. Este cuadro concreto recibe en el lenguaje coloquial el nombre de ciática, aunque el término médico preciso siga siendo radiculopatía lumbosacra. En segundo lugar de frecuencia se sitúa la forma cervical, que afecta algo más a los hombres que a las mujeres. La torácica, en cambio, es poco habitual: las vértebras dorsales están reforzadas por la caja costal, lo que limita el desplazamiento discal y, con él, la compresión radicular en ese segmento. El origen más común es degenerativo o mecánico: hernia de disco, estenosis del foramen por el que emerge la raíz, u osteofitos que reducen ese espacio con el paso de los años. A mucha distancia le siguen las causas menos frecuentes: infecciones como la tuberculosis, la sífilis o la enfermedad de Lyme, procesos autoinmunitarios, tumores que ocupan el canal vertebral o el foramen, y la diabetes, que puede producir una radiculopatía torácica dolorosa por isquemia de la propia raíz. No siempre hay una causa identificable. En un porcentaje no despreciable de pacientes con radiculopatía lumbar, las pruebas de imagen resultan normales o muestran hallazgos que no explican del todo el cuadro clínico. El diccionario médico recoge varios términos próximos que conviene no confundir. La radiculitis designa específicamente la inflamación de una raíz, un mecanismo posible dentro de la radiculopatía, pero no el único: puede haber radiculopatía por compresión pura, sin componente inflamatorio. La radiculalgia se centra en el síntoma doloroso y puede aparecer sin que exista todavía un déficit sensitivo o motor objetivable, algo que sí forma parte de la definición estricta de radiculopatía. También conviene distinguirla de la neuralgia, dolor que sigue el trayecto de un nervio periférico y que no tiene, necesariamente, un origen radicular. Del latín radix, raíz, y del griego pathos, padecimiento. Combinar raíces latinas y griegas en un mismo término, lejos de ser un error, es un procedimiento habitual en la nomenclatura médica desde el siglo XIX. No exactamente. Ciática es el nombre popular de un tipo concreto de radiculopatía, la que afecta a las raíces L5 o S1. Toda ciática es una radiculopatía, pero no toda radiculopatía es una ciática. El lumbar, seguido del cervical. La forma torácica es la menos habitual de las tres. En la práctica clínica se usan a menudo de forma intercambiable, aunque en sentido estricto radiculitis se reserva para los casos con inflamación demostrada de la raíz. Radiculopatía es el término más amplio de los dos. Sí, en la mayoría de los casos. La evolución natural de la forma lumbar es favorable en un porcentaje elevado de pacientes, incluso sin cirugía.Qué es la radiculopatía
Mecanismo de la lesión radicular
Clasificación según el nivel afectado
Causas
Diferenciación con otros términos relacionados
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene exactamente la palabra radiculopatía?
¿Es lo mismo que la ciática?
¿Qué nivel de la columna se ve afectado con más frecuencia?
¿Radiculopatía y radiculitis son sinónimos?
¿Puede una radiculopatía resolverse sin dejar secuelas?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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