DICCIONARIO MÉDICO
Radiculitis
La radiculitis es la inflamación de una o ambas raíces de un nervio espinal, en el tramo comprendido entre la médula y el agujero vertebral de conjunción. El término, acuñado a finales del siglo XIX, describe un mecanismo concreto, el inflamatorio, dentro de la familia más amplia de los trastornos radiculares. La palabra combina el latín "radix" (raíz), el diminutivo latino "-ul-" y el sufijo griego "-itis" (inflamación): una formación híbrida, latina en su raíz y griega en su terminación, frecuente en el vocabulario médico decimonónico. El Diccionario de términos médicos de la Real Academia Nacional de Medicina la codifica bajo el epígrafe M54.1 de la Clasificación Internacional de Enfermedades y recoge dos sinónimos poco usados en la práctica diaria: funiculitis y neuritis radicular. El vocablo se documenta en francés desde 1899, pero fue el neurólogo francés Jules Dejerine quien, en 1916, sistematizó el cuadro en un artículo titulado "Les radiculites", publicado en la Revue Neurologique. Dejerine describió un síndrome de manifestaciones sensitivas o sensitivomotoras distribuidas según el territorio de una raíz espinal, y atribuyó buena parte de los casos de su época a la sífilis y a la tuberculosis, dos causas hoy excepcionales en este cuadro. En la práctica, radiculitis y radiculopatía se usan a menudo como si fueran intercambiables, y la propia Real Academia Nacional de Medicina reconoce ese uso laxo. En sentido estricto, sin embargo, no son equivalentes: la radiculopatía es la categoría general, cualquier trastorno de la raíz nerviosa, mientras que la radiculitis señala un origen inflamatorio. Una compresión mecánica pura, sin componente inflamatorio, encaja mejor en el término radiculopatía. Cuando el propio material discal desencadena una respuesta inflamatoria local (algo frecuente en las hernias de disco, cuyo contenido resulta químicamente irritante para el tejido nervioso), el cuadro puede describirse con propiedad como radiculitis. La Real Academia Nacional de Medicina distingue tres tipos de manifestación según la naturaleza de las fibras implicadas: sensitiva (dolor, alteración de la sensibilidad), motora (debilidad, pérdida de reflejos) y vegetativa. Esta última es mucho menos frecuente y puede producir cuadros tan específicos como un síndrome de Horner o una alteración de la sudación en el territorio correspondiente. Porque el latín y el griego, combinados, permiten nombrar en una sola palabra lo que en lenguaje llano exige media frase. Es un patrón habitual en la terminología médica del siglo XIX: raíz culta más sufijo culto. Estrictamente, no. La radiculopatía es cualquier trastorno de la raíz, con independencia de su causa; la radiculitis señala en concreto un origen inflamatorio. En la práctica clínica, sin embargo, ambos términos conviven y se emplean con frecuencia como sinónimos. El neurólogo francés Jules Dejerine, en 1916, en un artículo de referencia publicado en la Revue Neurologique. Antes de él, otros autores europeos habían descrito cuadros parecidos bajo otros nombres, pero fue su sistematización la que fijó el término en el uso médico corriente. Sí. Se describe radiculitis cervical, torácica y lumbosacra según el nivel medular implicado, y el territorio donde se percibe el cuadro varía en consecuencia: brazo y mano en la cervical, tronco en la torácica, pierna y pie en la lumbosacra.Qué es la radiculitis
Un poco de historia
Diferenciación con radiculopatía
Expresión según el mecanismo afectado
Preguntas frecuentes
¿Por qué se llama radiculitis y no simplemente inflamación de la raíz?
¿Es lo mismo que la radiculopatía?
¿Quién describió por primera vez este cuadro?
¿Puede afectar a cualquier tramo de la columna?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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