DICCIONARIO MÉDICO
Ciática
La ciática (también llamada ciatalgia o radiculopatía lumbosacra) es el dolor que se irradia a lo largo del trayecto del nervio ciático, desde la región lumbar o glútea hasta la pierna, y en ocasiones hasta el pie. No es una enfermedad en sí misma, sino un conjunto de manifestaciones provocadas por la irritación o compresión de las raíces nerviosas que forman ese nervio. Afecta aproximadamente al 5 % de las personas que consultan por dolor lumbar. El término ciática procede del latín medieval sciatica, a su vez del latín tardío ischiadica (passio), tomado del griego ἰσχιαδικός (ischiadikós, 'relativo a la cadera'), derivado de ἰσχίον (ischíon, 'hueso de la cadera', es decir, el isquion). Hipócrates ya empleaba en el siglo V a. C. la expresión ἰσχιαδικὴ φθίσις (iskhiadikḕ phthísis, 'degeneración de la cadera') para referirse a un dolor que bajaba desde la cadera por la pierna. En español, la voz ciática se documenta al menos desde 1250, según el diccionario histórico de la RAE, referida inicialmente al dolor de cadera. El matiz neurológico moderno se consolidó mucho después, cuando Domenico Cotugno describió en 1764 la ischias nervosa postica, distinguiéndola de la gota articular a la que los clásicos atribuían cualquier dolor de la región. Conviene no confundir ciática con lumbalgia. La lumbalgia es dolor localizado en la zona baja de la espalda; la ciática implica irradiación por la pierna siguiendo el territorio del nervio ciático. Cuando coexisten ambas se habla de lumbociática, combinación que se da en más del 60 % de los casos, según diversas series clínicas. El nervio ciático se forma por la confluencia de las raíces L4, L5, S1, S2 y S3 del plexo sacro. Cualquier estructura que comprima o irrite alguna de esas raíces puede desencadenar ciática. La causa más frecuente es la hernia del disco intervertebral lumbar, sobre todo en los niveles L4-L5 y L5-S1, que son los que soportan mayor carga mecánica. En la estenosis del canal vertebral, un estrechamiento progresivo del espacio por donde discurren las raíces (más habitual a partir de la sexta década) produce una compresión gradual. La espondilolistesis y la espondilosis degenerativa son otras causas conocidas. Fuera de la columna, el llamado síndrome del piriforme reproduce un cuadro muy similar al de la ciática discal. En ese caso, la compresión se produce en la región glútea, donde el nervio ciático discurre por debajo (o, en variantes anatómicas que afectan a un 10-15 % de la población, a través) del músculo piriforme. Este mecanismo extraespinal se sospecha cuando las pruebas de imagen de la columna no muestran hallazgos que justifiquen el dolor. La localización precisa del dolor y las alteraciones sensitivas permiten orientar qué raíz está comprimida. Si la raíz L5 es la afectada, el dolor suele seguir la cara lateral de la pierna y el dorso del pie, con debilidad para la dorsiflexión del tobillo (en los casos graves, el paciente no puede caminar de talones). El compromiso de S1, en cambio, produce dolor por la cara posterior de la pierna y la planta del pie, con dificultad para la flexión plantar: el paciente nota que no puede ponerse de puntillas con la misma fuerza en el lado afectado. En la práctica, la compresión no siempre sigue un patrón puro; muchas hernias afectan a más de una raíz o producen patrones solapados. El cuadro suele ser unilateral. La bilateralidad obliga a descartar una compresión de la cauda equina, que constituye una situación de gravedad por la posible afectación de la función vesical e intestinal. La cruralgia (o neuralgia del nervio crural, hoy llamado nervio femoral) produce dolor en la cara anterior del muslo, no en la posterior ni la lateral, y se debe a la compresión de raíces más altas (L2, L3 o L4). Aunque a veces se agrupan bajo la etiqueta genérica de radiculopatía lumbar, la topografía del dolor las distingue con claridad. La neuropatía periférica, habitual en pacientes diabéticos, puede generar parestesias y dolor en las piernas, pero tiende a ser simétrica, bilateral y de predominio distal (comienza por los pies), mientras que la ciática es casi siempre unilateral y sigue un trayecto radicular definido. La ciática paralizante es una variante especialmente grave en la que aparece un déficit motor significativo. Se aborda con detalle en su propia entrada del diccionario. Del griego ἰσχίον (ischíon, 'hueso de la cadera'), a través del latín tardío ischiadica y el latín medieval sciatica. Hipócrates ya describía un dolor de cadera que bajaba por la pierna. El nombre, con variaciones fonéticas, se ha mantenido en todas las lenguas europeas: sciatica en inglés e italiano, sciatique en francés, ciática en español y portugués. En castellano se documenta desde 1250. No. La hernia discal es una de las causas de ciática, probablemente la más frecuente, pero no la única. La estenosis del canal, la espondilolistesis, un tumor o el síndrome del piriforme pueden producir el mismo cuadro de dolor irradiado. En la inmensa mayoría de los casos, sí. Cuando el dolor se presenta en ambas piernas simultáneamente, con o sin alteración del control de la vejiga, el cuadro obliga a descartar un compromiso de la cauda equina, situación que requiere valoración urgente. Depende. Muchos episodios mejoran en pocas semanas con medidas conservadoras. En algunas personas, sin embargo, el dolor persiste durante meses o recurre con frecuencia. La evolución guarda relación con la causa subyacente y con factores individuales difíciles de predecir con exactitud. Si desea profundizar en conceptos asociados a la ciática, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la ciática
Mecanismo de la compresión radicular
Distribución del dolor según la raíz afectada
Diferenciación con entidades relacionadas
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra ciática?
¿Es lo mismo ciática que hernia discal?
¿La ciática afecta siempre a una sola pierna?
¿Cuánto suele durar un episodio de ciática?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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