DICCIONARIO MÉDICO
Estenosis raquídea
La estenosis raquídea es el estrechamiento del canal espinal que provoca presión sobre la médula espinal, las raíces nerviosas o ambas estructuras. Puede afectar a cualquier segmento de la columna vertebral, aunque las regiones lumbar y cervical son las más frecuentemente implicadas. La causa predominante en adultos es la degeneración asociada al envejecimiento. El adjetivo "raquídeo" procede del griego ῥάχις (rhákhis), que significa columna vertebral o espinazo. Estenosis, del griego στένωσις (sténosis), denota estrechamiento. La expresión describe la reducción del espacio disponible dentro del conducto vertebral para las estructuras nerviosas que lo atraviesan. Fue Antoine Portal quien, en 1803, llamó la atención por primera vez sobre las alteraciones del canal raquídeo como causa de compresión de su contenido. Un siglo más tarde, en 1900, Sachs y Fraenkel comunicaron el alivio quirúrgico de una estenosis espinal mediante laminectomía. Pero el concepto moderno de estenosis lumbar degenerativa no se consolidó hasta los trabajos de Verbiest, en la década de 1950, que establecieron criterios anatómicos de medición del canal. El raquis ofrece al tejido nervioso tres zonas susceptibles de estrechamiento: el canal central, el receso lateral y el foramen intervertebral. Cada zona tiene límites óseos y ligamentosos propios. La estenosis raquídea puede afectar una sola de estas zonas o varias simultáneamente, y la combinación de estenosis central con afectación del receso lateral es, en la práctica, más frecuente que la estenosis puramente central. Existe una entrada específica para la estenosis del conducto o receso lateral dentro de este diccionario. Conviene distinguir entre estenosis absoluta (diámetro sagital del canal inferior a 10 mm) y estenosis relativa (entre 10 y 12 mm). Estos umbrales son orientativos: la correlación entre el grado de estrechez radiológica y la clínica del paciente dista de ser lineal, porque factores como la vascularización de la cola de caballo, la movilidad segmentaria y la posición de la columna modulan la expresión clínica. La degeneración discal progresiva inicia una cadena de cambios en el segmento vertebral. El disco pierde altura, las carillas articulares asumen cargas mayores y desarrollan artrosis con hipertrofia ósea, el ligamento amarillo se engrosa y pierde elasticidad, y la cápsula articular puede engrosarse o abombarse hacia el canal. Kirkaldy-Willis describió esta cascada en tres fases (disfunción, inestabilidad y reestabilización), y es durante la fase final cuando la hipertrofia de las estructuras pericanal estrecha el conducto de forma más significativa. La mayoría de los pacientes son mayores de 50 años; por encima de 60, las imágenes de estenosis lumbar aparecen en hasta un 20 % de la población, aunque solo una parte de estas personas presenta clínica. La forma congénita se debe a un canal constitucionalmente estrecho, con pedículos cortos. Puede permanecer asintomática durante décadas y manifestarse cuando los cambios degenerativos propios de la edad se suman a un canal ya de partida pequeño. Una persona joven con un canal de desarrollo reducido necesita menos degeneración para alcanzar la compresión nerviosa que otra con un canal amplio. Las formas adquiridas incluyen, además de la degenerativa (con diferencia la más común), las secundarias a espondilolistesis, fracturas, infecciones (espondilodiscitis), tumores extradurales, enfermedad de Paget y, en contextos específicos, espondiloartropatías inflamatorias o calcificación del ligamento longitudinal posterior. La estenosis lumbar comprime la cola de caballo (las raíces nerviosas por debajo de L1-L2) y produce claudicación neurógena: dolor en miembros inferiores al caminar, que se alivia con la flexión del tronco o al sentarse. La estenosis cervical, en cambio, comprime la propia médula espinal y puede originar una mielopatía con debilidad progresiva, torpeza en las manos y alteración de la marcha. Las consecuencias potenciales de una mielopatía cervical avanzada son más graves y menos reversibles. Del griego ῥάχις, que significa columna vertebral. El término se emplea en anatomía para referirse al conjunto de la columna, y de él derivan "raquídeo" (relativo a la columna), "raquianestesia" y "raquitismo", esta última por analogía con la deformidad vertebral que acompaña al déficit de vitamina D. No exactamente. La estenosis de canal lumbar es un subtipo de estenosis raquídea que afecta a la región lumbar. La estenosis raquídea es un concepto más amplio que incluye también la cervical y, con menor frecuencia, la torácica. Sí. Un porcentaje significativo de personas mayores de 60 años muestra estrechamiento del canal en las pruebas de imagen sin que ello se traduzca en dolor ni limitación funcional. El mero hallazgo radiológico no equivale a enfermedad. Pueden coexistir. La degeneración discal contribuye tanto a la formación de hernias como al desarrollo de estenosis raquídea, porque la pérdida de altura discal sobrecarga las facetas articulares y el ligamento amarillo. Son procesos emparentados, pero la hernia comprime una raíz concreta por protrusión del material discal, mientras que la estenosis raquídea estrecha todo el canal o una zona de él. Si desea profundizar en conceptos asociados a la estenosis raquídea, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la estenosis raquídea
Anatomía del canal y sus compartimentos
Mecanismo degenerativo y cascada de Kirkaldy-Willis
Estenosis congénita y estenosis adquirida
Diferenciación entre estenosis lumbar y cervical
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra "raquis"?
¿Es lo mismo estenosis raquídea que estenosis de canal lumbar?
¿Se puede tener estenosis raquídea sin presentar molestias?
¿Tiene alguna relación con la hernia discal?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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