DICCIONARIO MÉDICO
Estenosis del conducto o receso lateral
La estenosis del conducto o receso lateral es el estrechamiento del espacio subarticular del canal raquídeo, una zona por la que discurre la raíz nerviosa desde su salida del saco dural hasta el foramen intervertebral. Se produce habitualmente por hipertrofia de la apófisis articular superior de la vértebra inferior, y constituye una de las localizaciones más frecuentes de compresión radicular en la columna lumbar degenerativa. El término estenosis procede del griego στένωσις (sténosis), que significa literalmente "estrechamiento". En el contexto del raquis lumbar, el receso lateral designa un espacio concreto dentro del canal raquídeo: la porción comprendida entre el borde medial de la faceta articular y el borde medial del pedículo. Es allí donde la raíz nerviosa, todavía envuelta en duramadre y bañada por líquido cefalorraquídeo, atraviesa un tramo breve pero vulnerable antes de alcanzar el foramen intervertebral. Cuando las estructuras que delimitan ese espacio crecen o se engrosan (la carilla articular superior, el ligamento amarillo, un osteofito marginal del cuerpo vertebral), la raíz pierde margen y queda atrapada. Se considera que un receso lateral con menos de 5 mm de diámetro anteroposterior ya puede comprometer la raíz, y esa cifra aparece repetidamente en la literatura como umbral de referencia. Para entender por qué esta zona resulta tan susceptible, conviene recordar que el canal raquídeo lumbar no es un tubo uniforme. Ofrece tres compartimentos al tejido nervioso: el canal central, que aloja el saco dural y la cola de caballo; el receso lateral (también llamado espacio subarticular), que es una especie de antesala estrecha por la que la raíz se separa del saco; y el foramen, ya en la salida entre dos vértebras contiguas. Cada compartimento tiene sus propios límites óseos y ligamentosos, y cada uno puede estrecharse de forma independiente o combinada. En la estenosis del receso lateral, la compresión no afecta a toda la cola de caballo sino a una raíz concreta. La consecuencia clínica se parece más a la de una hernia discal que a la de una estenosis raquídea central: dolor irradiado por el trayecto de un dermatoma, con posible déficit motor o sensitivo segmentario. Los niveles L4-L5 y L5-S1 acumulan la mayor parte de los casos, y la raíz L5 es, con diferencia, la más frecuentemente implicada. Conviene no confundir la estenosis del receso lateral con la estenosis foraminal, que ocurre un poco más allá, ya en el propio agujero de conjunción. Ambas se engloban bajo el concepto de "estenosis lateral", pero responden a mecanismos parcialmente distintos y, en ciertos casos, requieren abordajes quirúrgicos diferentes. La causa predominante es la degeneración articular facetaria, que produce hipertrofia ósea progresiva de la apófisis articular superior. A medida que la carilla crece, invade el receso lateral y reduce el espacio disponible para la raíz. No actúa sola: el engrosamiento del ligamento amarillo, la protrusión discal posterior y los osteofitos del cuerpo vertebral contribuyen en proporción variable. La cascada degenerativa descrita por Kirkaldy-Willis en 1978 sigue siendo el modelo fisiopatológico de referencia para explicar cómo la inestabilidad segmentaria, la espondilosis y la artrosis facetaria convergen hasta estrechar los conductos nerviosos. La mayoría de los pacientes tienen más de 60 años. No es raro que la estenosis del receso coexista con una estenosis central o con una espondilolistesis degenerativa, y de hecho algunos autores han señalado que encontrar estenosis central adquirida sin afectación del receso lateral es la excepción. La estenosis central comprime el saco dural en su conjunto y produce el cuadro clásico de claudicación neurógena: dolor bilateral en miembros inferiores que aparece al caminar y cede al sentarse o flexionar el tronco. La estenosis del receso lateral, en cambio, genera un dolor radicular más localizado, muchas veces unilateral, que se asemeja al de una hernia discal y puede persistir incluso en reposo. En la estenosis foraminal, el estrechamiento se produce ya en el propio agujero intervertebral, con frecuencia por colapso del espacio discal sumado a osteofitos o subluxación facetaria. Un dato diferencial útil es que la flexión lumbar tiende a ampliar el foramen (y a aliviar los síntomas foraminales), mientras que en la estenosis del receso el alivio postural es menos predecible. "Receso" procede del latín recessus, participio de recedere (retirarse, apartarse), y designa un espacio que queda retirado o en segundo plano respecto de la cavidad principal. "Lateral" indica simplemente que se sitúa a los lados del canal central. La expresión describe con bastante precisión la anatomía: un rincón del canal vertebral, a cada lado, por el que discurre la raíz antes de abandonar la columna. No. La estenosis de canal lumbar es un concepto más amplio que incluye el estrechamiento central, el del receso lateral y el foraminal. La estenosis del receso lateral es, por tanto, un subtipo de estenosis del canal, pero con un perfil clínico propio: dolor radicular segmentario en lugar de claudicación neurógena bilateral. Sí, aunque es infrecuente. En menores de 50 años, la causa suele ser congénita (un canal constitucionalmente estrecho) o traumática, no degenerativa. La inmensa mayoría de los casos diagnosticados corresponde a pacientes mayores de 60 años con artrosis facetaria avanzada. Si desea profundizar en conceptos asociados a la estenosis del receso lateral, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la estenosis del receso lateral
Anatomía y mecanismo de la compresión
Factores degenerativos y contexto clínico habitual
Diferenciación con la estenosis central y la foraminal
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene el término "receso lateral"?
¿Es lo mismo estenosis del receso lateral que estenosis de canal lumbar?
¿Puede presentarse en personas jóvenes?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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