DICCIONARIO MÉDICO

Lágrima

La lágrima es la secreción acuosa producida por la glándula lagrimal y por las glándulas accesorias de los párpados que forma una película protectora sobre la superficie del ojo. Cumple funciones esenciales para la salud ocular: lubrica la córnea y la conjuntiva, aporta oxígeno y nutrientes al epitelio corneal, arrastra cuerpos extraños y defiende la superficie ocular frente a las infecciones mediante sustancias bactericidas como la lisozima.

Qué es la lágrima

En sentido estricto, una lágrima es cada una de las gotas del líquido producido por la glándula lagrimal —situada en la fosa lagrimal del hueso frontal, en la parte superoexterna de la órbita— y por las glándulas lagrimales accesorias dispersas por la conjuntiva. En sentido más amplio, y el más habitual en la práctica oftalmológica, "la lágrima" designa el conjunto de la secreción lagrimal, es decir, la película lagrimal (tear film) que cubre de forma continua la superficie del ojo y que se renueva con cada parpadeo.

La etimología de la palabra tiene un recorrido que cruza tres grandes familias lingüísticas. "Lágrima" procede del latín lacrĭma, cuya forma más antigua documentada es dacrĭma, un préstamo del griego δάκρυμα (dákryma), "lágrima", derivado a su vez de δάκρυ (dákry), con el mismo significado. El cambio de la d- inicial griega a la l- latina se explica por una evolución fonética conocida como la "l sabina", un rasgo dialectal del latín arcaico que afectó a otras voces (el Ὀδυσσεύς griego se convirtió en Ulixes en latín, por el mismo mecanismo). Tanto la forma griega como la latina remontan a la raíz protoindoeuropea *dakru- ("lágrima"), compartida por el sánscrito aśru, el gótico tagr y el inglés antiguo teagor, que dio el actual tear. Por tanto, las palabras "lágrima" y tear, aunque no lo parezcan a primera vista, comparten un antepasado lingüístico común de hace más de cinco mil años. De la raíz griega δάκρυ procede también el elemento compositivo dacrio- que vertebra buena parte de la terminología del aparato lagrimal: dacriocistitis, dacrioestenosis, dacriocistografía, dacriolito.

Composición de la película lagrimal

La película lagrimal no es simplemente "agua con sal". Es una estructura compleja, de apenas unas micras de espesor, organizada en tres capas funcionales que actúan de forma coordinada para proteger la superficie ocular.

Capa lipídica (externa). Es la más superficial y la más delgada (unos 0,1 micras). La producen las glándulas de Meibomio, situadas en el espesor del tarso de los párpados, junto con las glándulas sebáceas accesorias de Zeis y de Moll. Su función principal es retardar la evaporación de la capa acuosa subyacente: sin esta barrera lipídica, las lágrimas se evaporarían hasta dieciséis veces más rápido. También contribuye a alisar la superficie óptica de la córnea, lo que mejora la calidad de la visión.

Capa acuosa (intermedia). Es la más gruesa y constituye el grueso del volumen de la lágrima. La secretan la glándula lagrimal principal y las glándulas lagrimales accesorias de Krause y Wolfring. Está compuesta fundamentalmente por agua, electrolitos (sodio, potasio, cloro, bicarbonato), glucosa, urea, proteínas con actividad antibacteriana —la lisozima, la lactoferrina y la inmunoglobulina A secretora— y factores de crecimiento que intervienen en la reparación del epitelio corneal. Esta capa es la responsable de la nutrición y la oxigenación de la córnea, que carece de vasos sanguíneos y depende de la película lagrimal para recibir oxígeno atmosférico.

Capa mucínica (interna). Es la capa más profunda, en contacto directo con el epitelio de la córnea y la conjuntiva. La producen las células caliciformes de la conjuntiva. Su función es convertir la superficie corneal, que es hidrófoba por naturaleza, en una superficie hidrófila capaz de ser recubierta uniformemente por la capa acuosa. Sin esta capa de mucina, las lágrimas no se adherirían a la córnea y resbalarían como el agua sobre una superficie encerada.

Tipos de secreción lagrimal

La producción de lágrimas no es un fenómeno uniforme. Se distinguen tres tipos de lacrimación según el estímulo que la desencadena.

Secreción basal. Es la producción continua y de bajo volumen que mantiene la película lagrimal estable entre parpadeo y parpadeo. La aseguran sobre todo las glándulas lagrimales accesorias. Es la que sostiene la hidratación permanente de la córnea durante las horas de vigilia.

Secreción refleja. Es la respuesta a un estímulo externo: un cuerpo extraño, el viento, una luz intensa, la irritación conjuntival, un olor punzante o la estimulación del nervio trigémino. La produce la glándula lagrimal principal y tiene un volumen muy superior al de la secreción basal. Su objetivo es arrastrar el agente irritante fuera de la superficie ocular.

Secreción emocional (psicógena). Es la que se produce como respuesta a emociones intensas —tristeza, alegría, dolor, frustración— y constituye una de las particularidades más llamativas de la especie humana: los seres humanos somos los únicos animales que lloramos por razones emocionales. El mecanismo neurofisiológico de las lágrimas emocionales no está completamente establecido, aunque se sabe que la señal parte de áreas límbicas del cerebro y alcanza la glándula lagrimal principal a través del nervio facial.

Diferenciación: lagrimeo y epífora

Es frecuente confundir el lagrimeo con la epífora. El lagrimeo es el aumento de la producción de lágrimas por encima de lo normal —generalmente por un estímulo reflejo (irritación, ojo seco paradójico, alergia)—, mientras que la epífora es el desbordamiento de lágrimas sobre la mejilla, que puede deberse tanto a un exceso de producción como a una obstrucción de las vías de drenaje del aparato lagrimal. Un dato clínicamente relevante: muchos pacientes con síndrome de ojo seco (xeroftalmia) presentan, paradójicamente, lagrimeo excesivo, porque la irritación crónica de la superficie ocular desencadena una lacrimación refleja compensadora.

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene la palabra "lágrima"?

Del latín lacrĭma, cuya forma más antigua era dacrĭma, un préstamo del griego δάκρυμα (dákryma). El cambio de la d- griega a la l- latina se debe a una evolución fonética dialectal del latín arcaico (la llamada "l sabina"). Tanto la palabra griega como la latina remontan a la raíz protoindoeuropea *dakru- ("lágrima"), que dio también el inglés tear y el sánscrito aśru. De la raíz griega δάκρυ procede el prefijo dacrio-, presente en toda la terminología del aparato lagrimal.

¿De qué están hechas las lágrimas?

No son solo agua y sal. La película lagrimal tiene tres capas: una externa lipídica (grasa, producida por las glándulas de Meibomio) que frena la evaporación; una intermedia acuosa (la más gruesa, con agua, electrolitos y proteínas antibacterianas como la lisozima y la lactoferrina); y una interna mucínica (mucus, producido por las células caliciformes de la conjuntiva) que hace que la lágrima se adhiera a la superficie del ojo.

¿Por qué lloramos por emociones?

Los seres humanos somos los únicos animales que producen lágrimas como respuesta a emociones intensas. El mecanismo exacto no se conoce del todo, pero se sabe que la señal parte de las áreas límbicas del cerebro —las regiones asociadas a las emociones— y llega a la glándula lagrimal principal a través del nervio facial. Las lágrimas emocionales tienen una composición ligeramente distinta a las basales y reflejas: contienen concentraciones más altas de ciertas proteínas y hormonas del estrés.

¿Puede alguien con ojo seco tener lagrimeo excesivo?

Sí, y es más frecuente de lo que parece. Muchos pacientes con síndrome de ojo seco presentan episodios de lagrimeo paradójico: la sequedad crónica irrita la superficie ocular y desencadena una lacrimación refleja compensadora que, al ser de mala calidad (pobre en lípidos y mucinas), no alivia la sequedad de fondo. El resultado es un ojo que lagrimea pero sigue estando seco.

Referencias

  1. Instituto Nacional del Ojo (NEI/NIH). Cómo funcionan las lágrimas.
  2. Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos. Síndrome del ojo seco. MedlinePlus, enciclopedia médica en español.
  3. Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos. Anatomía de la glándula lagrimal. MedlinePlus, enciclopedia médica en español.
  4. Real Academia Española. Lágrima. Diccionario de la lengua española.

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea profundizar en conceptos asociados a la lágrima o consultar entradas sobre el aparato lagrimal y sus trastornos, puede acceder a las siguientes definiciones del Diccionario médico:

  • Lagrimal: el aparato anatómico que produce, distribuye y drena las lágrimas.
  • Córnea: la superficie transparente del ojo que la lágrima protege y nutre.
  • Conjuntiva: la mucosa ocular que la lágrima mantiene hidratada.
  • Lisozima: enzima antibacteriana presente en la capa acuosa de la lágrima.
  • Glándula de Meibomio: productora de la capa lipídica de la película lagrimal.
  • Lacrimación: el proceso de producción de lágrimas.
  • Epífora: desbordamiento de lágrimas sobre la mejilla.
  • Xeroftalmia: sequedad ocular por déficit o mala calidad de la lágrima.
  • Saco lagrimal: estructura del aparato de drenaje de las lágrimas.
  • Dacriocistitis: infección del saco lagrimal.

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