DICCIONARIO MÉDICO

Lacrimación

La lacrimación es el proceso fisiológico de producción y secreción de lágrimas por las glándulas lagrimales. En condiciones normales, la secreción lagrimal es continua y en cantidad tan pequeña que las lágrimas no se vierten al exterior, sino que se distribuyen por la superficie del ojo con cada parpadeo y se drenan hacia las fosas nasales a través de la vía lagrimal. Cuando la producción excede la capacidad de drenaje —por causa emocional, irritativa o por obstrucción de la vía—, las lágrimas desbordan los párpados y se derraman sobre las mejillas.

Qué es la lacrimación

La lacrimación (sinónimo: lagrimeo) designa tanto la producción basal de lágrimas que mantiene la superficie ocular permanentemente húmeda y protegida como la secreción aumentada que se produce en respuesta a estímulos irritativos, emocionales o reflejos. Es, por tanto, un fenómeno fisiológico normal que se convierte en motivo de consulta solo cuando resulta excesivo, inadecuado o insuficiente.

La etimología del término revela una conexión profunda entre las lenguas clásicas. "Lacrimación" procede del latín lacrimatio, -ōnis, derivado del verbo lacrimāre ("derramar lágrimas"), formado sobre el sustantivo lacrima ("lágrima"). Esta forma latina es, a su vez, un préstamo del griego antiguo δάκρυμα (dákryma), "lágrima", derivado de δάκρυ (dákry), voz documentada ya en la Ilíada y la Odisea. Ambas raíces se remontan a la raíz protoindoeuropea *dakru-, "lágrima", presente también en el gótico tagr, el inglés antiguo teagor (moderno tear) y el alemán antiguo zahar. La alternancia d/l entre el griego (dákry) y el latín (lacrima) es un fenómeno fonético documentado en otros pares léxicos (por ejemplo, griego Ὀδυσσεύς / latín Ulixes). En la terminología médica, la raíz griega ha dado lugar al prefijo dacrio- (como en dacriocistitis), mientras que la raíz latina ha originado la familia lacrimal / lacrimógeno / lacrimación; el castellano popular transformó lacrima en lágrima por evolución fonética regular.

El sistema lagrimal: contexto fisiológico

La lacrimación depende del correcto funcionamiento de dos sistemas complementarios: el sistema secretor, que produce la lágrima, y el sistema excretor, que la drena hacia las fosas nasales.

El sistema secretor está formado por la glándula lagrimal principal —una estructura del tamaño de una almendra alojada en la fosa lagrimal del hueso frontal, en la parte superior y externa de la órbita— y por numerosas glándulas accesorias (de Krause y de Wolfring) distribuidas en la conjuntiva. La glándula principal aporta el componente acuoso de la película lagrimal; las glándulas de Meibomio (en los párpados) aportan el componente lipídico que retrasa la evaporación, y las células caliciformes de la conjuntiva producen el componente mucoso que favorece la adherencia de la lágrima a la superficie ocular. La secreción basal es continua e inconsciente; la secreción refleja aumenta en respuesta a irritantes (viento, humo, cuerpo extraño, sustancias lacrimógenas) o a estímulos emocionales.

El sistema excretor comienza en los dos puntos lagrimales —diminutos orificios situados en el borde interno del párpado superior e inferior—, continúa por los canalículos lagrimales hasta el saco lagrimal y desemboca a través del conducto nasolagrimal en el meato inferior de las fosas nasales. Este recorrido explica por qué lloramos por la nariz: cuando la producción de lágrimas supera la capacidad de drenaje del sistema excretor, las lágrimas se acumulan en el lago lagrimal y se derraman sobre las mejillas.

Diferenciación: lacrimación fisiológica, lagrimeo reflejo y epífora

Conviene distinguir tres situaciones clínicas que, aunque relacionadas, tienen causas y significado diferentes.

Lacrimación basal. Es la producción continua de lágrimas en cantidad mínima, suficiente para mantener la película lagrimal sobre la córnea y la conjuntiva. No produce lagrimeo visible y es esencial para la nutrición, la protección y la transparencia óptica de la córnea.

Lacrimación refleja (o lagrimeo reflejo). Es un aumento transitorio de la secreción lagrimal desencadenado por un estímulo irritativo (cuerpo extraño, viento frío, humo, sustancias lacrimógenas como la sinigrina de la cebolla), por un estímulo emocional (llanto) o por un reflejo lagrimal (como al bostezar o estornudar). Es un mecanismo de defensa que diluye y arrastra el agente irritante de la superficie ocular.

La epífora es el desbordamiento patológico de lágrimas sobre las mejillas. Puede deberse a un exceso de producción (hipersecreción refleja mantenida, como en la conjuntivitis) o, con mayor frecuencia, a una obstrucción del sistema excretor (estenosis u obstrucción del conducto nasolagrimal, dacrioestenosis) que impide el drenaje normal de la lágrima. Paradójicamente, la xeroftalmia (ojo seco) puede provocar lagrimeo reflejo: la sequedad de la superficie ocular estimula la producción de lágrima refleja en cantidad excesiva, que desborda porque es de composición deficiente y no se adhiere bien a la córnea.

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene la palabra "lacrimación"?

Del latín lacrimatio, derivado de lacrima, "lágrima", que a su vez procede del griego antiguo δάκρυ (dákry), documentado desde los poemas homéricos. Ambas voces se remontan a la raíz protoindoeuropea *dakru-. La alternancia d/l entre el griego y el latín es un fenómeno fonético conocido. De la raíz griega deriva el prefijo médico dacrio- (dacriocistitis, dacrioestenosis); de la latina, la familia lacrimal / lacrimógeno / lacrimación y la voz popular lágrima.

¿Es lo mismo lacrimación que epífora?

No. Lacrimación es el término general que designa la producción de lágrimas, sea fisiológica o aumentada. Epífora es el desbordamiento patológico de las lágrimas sobre las mejillas, ya sea por exceso de producción o por defecto de drenaje. Toda epífora implica lacrimación, pero no toda lacrimación es epífora.

¿Por qué me lloran los ojos si tengo ojo seco?

Es una paradoja frecuente. Cuando la película lagrimal basal es insuficiente o de mala calidad, la superficie de la córnea se irrita y desencadena un lagrimeo reflejo intenso. Estas lágrimas reflejas son acuosas y abundantes, pero carecen del componente lipídico y mucoso necesario para adherirse a la córnea, por lo que se derraman sin proteger el ojo. El resultado es un ojo seco que, sin embargo, lagrimea.

Referencias

  1. Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos. Anatomía de la glándula lagrimal. MedlinePlus, enciclopedia médica en español.
  2. Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos. Obstrucción del conducto lagrimal. MedlinePlus, enciclopedia médica en español.
  3. Kenhub. Aparato lagrimal: anatomía, partes y función.
  4. Academia Americana de Oftalmología (AAO). Conducto lagrimal.

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea profundizar en conceptos asociados a la lacrimación, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

  • Lágrima: gota de líquido secretada por la glándula lagrimal.
  • Lagrimal: relativo a las lágrimas o al aparato lagrimal.
  • Epífora: desbordamiento patológico de las lágrimas sobre las mejillas.
  • Reflejo lagrimal: respuesta refleja de secreción lagrimal ante un estímulo irritativo.
  • Saco lagrimal: reservorio de la vía excretora lagrimal situado en la fosa del hueso lagrimal.
  • Carúncula lagrimal: pequeña eminencia rosada en el ángulo interno del ojo.
  • Tiempo de ruptura lagrimal: prueba que mide la estabilidad de la película lagrimal.
  • Xeroftalmia: sequedad ocular patológica por déficit o mala calidad de la lágrima (concepto opuesto a la lacrimación excesiva).
  • Conjuntiva: mucosa que tapiza la cara interna de los párpados y la superficie anterior del ojo.
  • Conjuntivitis: inflamación de la conjuntiva, causa frecuente de lagrimeo reflejo.
  • Dacriocistitis: infección del saco lagrimal, habitualmente por obstrucción del conducto nasolagrimal.
  • Dacrioestenosis: estrechamiento de la vía lagrimal.
  • Dacriocistorrinostomía: intervención que comunica el saco lagrimal directamente con la fosa nasal.

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