DICCIONARIO MÉDICO
Dacriocistorrinostomía
La dacriocistorrinostomía (abreviada DCR) es una intervención quirúrgica que crea una comunicación directa entre el saco lagrimal y la cavidad nasal, sorteando la obstrucción del conducto nasolagrimal. Es la técnica de referencia para restablecer el drenaje de la lágrima cuando los procedimientos conservadores no han resultado eficaces. La DCR consiste en practicar una osteotomía (abertura ósea) en la pared medial de la fosa lagrimal y crear un nuevo paso desde el saco lagrimal hacia la mucosa nasal. Una vez abierta esa ventana, las lágrimas que antes quedaban retenidas en el saco pueden drenar directamente hacia la fosa nasal sin necesidad de recorrer el conducto nasolagrimal obstruido. El nombre del procedimiento es largo porque reúne cuatro raíces griegas: δάκρυ (dákry, "lágrima"), κύστις (kýstis, "saco"), ῥίς/ῥινός (rhís/rhinós, "nariz") y στόμα (stóma, "boca, abertura"). La traducción literal sería "creación de una boca entre el saco de la lágrima y la nariz". No es un término que el paciente utilice a menudo en consulta, pero define con exactitud el objetivo de la cirugía. La primera DCR moderna la realizó en 1904 el rinólogo florentino Addeo Toti, que describió el procedimiento en una revista no oftalmológica. Toti creaba la ventana ósea con cincel y martillo, resecaba parte de la mucosa nasal y la mitad del saco lagrimal, y cerraba con suturas sobre la piel. Los resultados eran aceptables en la mitad de los casos, una cifra modesta con los criterios actuales pero notable para la cirugía de principios del siglo XX. En 1921, Dupuy-Dutemps y Bourget perfeccionaron la técnica al diseñar colgajos de mucosa nasal y mucosa del saco que se suturaban entre sí, formando una anastomosis más estable. Esa modificación elevó la tasa de éxito por encima del 90 % y sentó las bases de la DCR externa que se practica hoy. Entre 1908 y 1910, West y Polyak habían descrito un abordaje endonasal, pero las limitaciones de visualización de aquella época lo relegaron al olvido durante décadas. Solo con la llegada de la óptica endoscópica moderna, a finales del siglo XX, la vía endonasal recuperó protagonismo. DCR externa. Se accede al saco lagrimal a través de una incisión cutánea de unos 10 milímetros en la base de la nariz. Sigue siendo la técnica con mayor evidencia acumulada: las series publicadas sitúan su tasa de éxito entre el 85 y el 99 %. La cicatriz resulta mínima y, pasados unos meses, apenas es perceptible. La DCR endoscópica endonasal se realiza íntegramente por dentro de la fosa nasal con control endoscópico. No deja cicatriz en la piel, el postoperatorio es más breve y permite abordar simultáneamente patología nasal asociada (sinusitis, pólipos). Sus resultados oscilan entre el 80 y el 95 % según las series, cifras que se han ido acercando a las de la vía externa conforme la experiencia quirúrgica ha madurado. Existe también una variante con láser diodo, que crea la abertura ósea mediante impactos de energía láser aplicados desde el interior del saco lagrimal a través de una fibra óptica transcanalicular. Es menos invasiva, pero su tasa de éxito es inferior a las otras dos vías, por lo que se reserva para casos seleccionados. En cualquiera de las tres vías es habitual colocar un tubo de silicona temporal que mantiene abierta la nueva comunicación durante las semanas de cicatrización. Se retira en consulta sin necesidad de anestesia. Conviene distinguir la DCR de la dacriocistectomía. En la dacriocistorrinostomía se conserva el saco lagrimal y se le abre una salida alternativa hacia la nariz: el drenaje de la lágrima se restablece. En la dacriocistectomía se extirpa el saco lagrimal, con lo que la epífora persiste, pero se elimina el reservorio donde se producían las infecciones. La dacriocistectomía se indica cuando la DCR está contraindicada o cuando se sospecha un tumor del saco. De cuatro raíces griegas: δάκρυ ("lágrima"), κύστις ("saco"), ῥίς/ῥινός ("nariz") y στόμα ("boca, abertura"). Literalmente, "abrir una boca entre el saco de la lágrima y la nariz". Es el término más largo de la familia dacrio-, pero cada componente tiene un significado preciso. Addeo Toti, un rinólogo italiano, la describió en Florencia en 1904. Curiosamente, Toti no era oftalmólogo: la cirugía lagrimal ha sido un punto de encuentro entre la oftalmología y la otorrinolaringología desde sus inicios. Ambas persiguen el mismo objetivo (crear una ventana entre el saco y la nariz), pero difieren en la vía de acceso. La externa utiliza una pequeña incisión en la piel; la endoscópica opera desde dentro de la fosa nasal con un endoscopio. La elección depende de la anatomía del paciente, la experiencia del cirujano y la existencia o no de patología nasal asociada. Si desea profundizar en conceptos asociados a la dacriocistorrinostomía, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la dacriocistorrinostomía
Addeo Toti y los orígenes de la técnica
Vías de abordaje quirúrgico
Diferencia con la dacriocistectomía
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene el nombre dacriocistorrinostomía?
¿Quién realizó la primera dacriocistorrinostomía?
¿Es lo mismo DCR externa que DCR endoscópica?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
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