DICCIONARIO MÉDICO
Dacrioestenosis
La dacrioestenosis es el estrechamiento u obstrucción del conducto nasolagrimal que impide el drenaje normal de la lágrima hacia la cavidad nasal. Puede ser congénita (presente desde el nacimiento, en el 5-6 % de los recién nacidos a término) o adquirida a lo largo de la vida por causas diversas. Se denomina dacrioestenosis a la reducción del calibre o el cierre del conducto nasolagrimal, el canal óseo-mucoso que comunica el saco lagrimal con el meato inferior de la fosa nasal. Cuando ese conducto se estrecha o se bloquea, la lágrima que normalmente drenaría hacia la nariz se acumula, se desborda por el borde palpebral y corre por la mejilla: es lo que se conoce como epífora. Desde el punto de vista etimológico, la palabra combina el elemento griego δάκρυ (dákry, "lágrima") con στένωσις (sténosis, "estrechamiento"), derivado a su vez de στενός (stenós, "estrecho, angosto"). La misma raíz sténosis aparece en muchas otras voces médicas (estenosis aórtica, estenosis pilórica), siempre con el sentido de reducción patológica de la luz de un conducto. Para entender la dacrioestenosis congénita conviene repasar brevemente cómo se forma el sistema excretor lagrimal. Durante la vida fetal, un cordón macizo de ectodermo superficial se invagina entre el ojo y la nariz y va canalizándose progresivamente en dirección craneocaudal. La canalización suele completarse hacia el octavo mes de gestación, aunque en algunos casos no termina hasta los primeros días tras el nacimiento. Al final de ese recorrido, en la desembocadura del conducto nasolagrimal bajo el cornete inferior, persiste con frecuencia una fina membrana mucosa conocida como válvula de Hasner. La imperforación de esta membrana es, con diferencia, la causa más habitual de dacrioestenosis congénita. La mayoría de las veces se abre sola antes de que el lactante cumpla un año. Dacrioestenosis congénita. Afecta al 5-6 % de los nacidos a término y hasta al 20 % de los prematuros. El lagrimeo suele notarse entre la segunda y la duodécima semana de vida, cuando las glándulas lagrimales comienzan a producir lágrima en cantidad suficiente. Si la lágrima retenida se sobreinfecta, puede producirse una dacriocistitis neonatal; si se acumula y distiende el saco sin infección, el resultado es un dacriocistocele. En adultos, la dacrioestenosis adquirida reconoce causas variadas. La más común es la involución progresiva del conducto nasolagrimal asociada al envejecimiento, que explica el predominio de la afección en mujeres a partir de la quinta década. Otros factores incluyen traumatismos faciales con fractura de los huesos nasales, cirugía previa de los senos paranasales, inflamación crónica nasal (rinitis, poliposis) y, con menor frecuencia, tumores de la vía lagrimal o de las fosas nasales. Ciertos colirios utilizados de forma prolongada pueden favorecer el estrechamiento del conducto. La dacrioestenosis no es una enfermedad en sí misma, sino la alteración anatómica que subyace a varias entidades clínicas del aparato lagrimal. Cuando la obstrucción se complica con infección del saco, hablamos de dacriocistitis. Si dentro de la vía se forma una concreción mineral que contribuye al bloqueo, se denomina dacriolito. Para estudiar la localización exacta del estrechamiento se recurre a la dacriocistografía, y la intervención que restaura el drenaje creando una comunicación directa entre el saco lagrimal y la fosa nasal es la dacriocistorrinostomía. Conviene no confundir la dacrioestenosis con la epífora por hipersecreción lagrimal (causada, por ejemplo, por irritación corneal o alergias), en la que la vía de drenaje funciona con normalidad pero se ve superada por el volumen de lágrima producido. Combina dos raíces griegas: δάκρυ (dákry, "lágrima") y στένωσις (sténosis, "estrechamiento"). La segunda raíz es la misma que encontramos en estenosis aórtica o estenosis uretral, siempre con el significado de reducción patológica de la luz de un canal. No. La dacrioestenosis es la obstrucción del conducto; la dacriocistitis es la infección del saco lagrimal que puede aparecer como consecuencia de esa obstrucción. Muchos pacientes con dacrioestenosis presentan solo lagrimeo, sin llegar a desarrollar nunca una infección. Es la causa más frecuente de lagrimeo en lactantes, pero no la única. Una conjuntivitis neonatal o un glaucoma congénito, mucho menos habitual, también pueden producir lagrimeo. El dato que orienta hacia la dacrioestenosis es que el lagrimeo aparezca entre las dos y las doce semanas de vida, cuando la glándula lagrimal empieza a secretar en cantidad apreciable. Depende del tipo. En la forma congénita, una vez que la membrana de Hasner se perfora (espontáneamente o mediante sondaje), la recurrencia es poco frecuente. En la dacrioestenosis adquirida del adulto, la tendencia al reestrechamiento es mayor si persiste el factor causal, como la inflamación crónica nasal. Si desea profundizar en conceptos asociados a la dacrioestenosis, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la dacrioestenosis
Desarrollo embrionario de la vía lagrimal
Formas congénita y adquirida
Relación con otras entidades del aparato lagrimal
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra dacrioestenosis?
¿Es lo mismo dacrioestenosis que dacriocistitis?
¿Los recién nacidos con lagrimeo tienen siempre dacrioestenosis?
¿Puede repetirse la obstrucción después de resolverse?
Referencias
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