DICCIONARIO MÉDICO
Isotipos
En inmunología, el isotipo de una inmunoglobulina es la clase a la que pertenece según el tipo de cadena pesada que la compone. En el ser humano existen cinco isotipos: IgG (cadena γ), IgA (cadena α), IgM (cadena μ), IgD (cadena δ) e IgE (cadena ε). Cada isotipo cumple funciones efectoras distintas. El término isotipo procede del griego ἴσος (ísos), "igual", y τύπος (týpos), "marca" o "modelo": designa las variantes de una proteína que están presentes en todos los individuos sanos de una misma especie. Aplicado a las inmunoglobulinas, un isotipo es cada una de las clases definidas por la secuencia de aminoácidos de la región constante de la cadena pesada. Todos los seres humanos poseen los cinco isotipos; lo que varía de un individuo a otro no es la presencia o ausencia de un isotipo, sino la cantidad relativa de cada uno en función del estado inmunitario. La distinción entre isotipos tiene consecuencias funcionales directas, porque la región constante de la cadena pesada es la que forma el fragmento Fc del anticuerpo. Y es el Fc el que determina si la molécula activa el complemento, se une a receptores Fc de macrófagos o mastocitos, atraviesa la placenta, se secreta en las mucosas o tiene una vida media de días o de horas. Dicho de otro modo: el paratopo decide a qué se une el anticuerpo; el isotipo decide qué hace después de unirse. La IgG es el isotipo más abundante en suero (75-80 % de las inmunoglobulinas circulantes). Su cadena pesada gamma le confiere una vida media prolongada (~21 días), la capacidad de cruzar la placenta y una alta eficacia en la opsonización y en la activación del complemento. En humanos se subdivide en cuatro subclases —IgG1 a IgG4— que difieren en la longitud de la región bisagra y en su afinidad por los distintos receptores Fcγ. La IgA, con cadena pesada alfa, predomina en las secreciones mucosas (saliva, lágrimas, calostro, secreciones respiratorias e intestinales), donde se presenta como dímero unido a un componente secretor. En suero circula como monómero y constituye el 10-15 % de las inmunoglobulinas totales. Dos subclases: IgA1 (sérica) e IgA2 (secretora). La IgM es el primer anticuerpo que se produce en una respuesta primaria. Con cadena pesada mu, se ensambla como pentámero (~900 kDa), lo que le da diez sitios de unión teóricos y una gran capacidad de activar el complemento. También aparece como monómero en la superficie de los linfocitos B vírgenes, donde actúa como receptor de antígeno junto con la IgD. La IgD (cadena delta) se encuentra en concentraciones séricas muy bajas. Su función principal es la de receptor de superficie en los linfocitos B maduros que aún no han encontrado su antígeno; en ese contexto, coexiste con la IgM en la membrana celular. Su papel como inmunoglobulina soluble es mucho menos conocido, aunque trabajos recientes le atribuyen funciones en la inmunidad antimicrobiana de las mucosas respiratorias. La IgE (cadena epsilon) es la menos abundante en suero, pero su importancia biológica es notable. Se une con altísima afinidad a los receptores FcεRI de mastocitos y basófilos; cuando un alérgeno entrelaza dos moléculas de IgE unidas a esos receptores, se desencadena la desgranulación y la liberación de histamina: es el mecanismo central de las reacciones alérgicas de hipersensibilidad inmediata. Fuera de la alergia, la IgE participa en la defensa frente a parásitos. La variabilidad antigénica de las inmunoglobulinas se describe en tres niveles. El isotipo es la variante común a todos los individuos de la especie: todos los humanos tienen IgG, IgA, IgM, IgD e IgE. El alotipo son las variantes polimórficas dentro de un mismo isotipo que difieren entre individuos de la misma especie, debidas a pequeñas diferencias en la secuencia de la región constante —análogas a los polimorfismos de grupo sanguíneo—. Y el idiotipo es el conjunto de determinantes antigénicos únicos de la región variable de un anticuerpo concreto, que lo distinguen de cualquier otro anticuerpo con diferente especificidad. La tríada isotipo-alotipo-idiotipo fue definida experimentalmente inyectando inmunoglobulinas de una especie en otra (para revelar isotipos), de un individuo en otro de la misma especie (para revelar alotipos) o de un anticuerpo concreto en el mismo individuo (para revelar idiotipos). Esta clasificación sigue siendo la base conceptual para entender la diversidad funcional de los anticuerpos. Un linfocito B virgen produce inicialmente IgM (e IgD) de superficie. Tras el encuentro con el antígeno y las señales de los linfocitos T colaboradores, puede cambiar el isotipo de su anticuerpo sin alterar la especificidad del paratopo. Este proceso, denominado cambio de isotipo o conmutación de clase (class switch recombination), se produce por recombinación del ADN a nivel de los genes de la región constante de la cadena pesada: el segmento VH-D-J ya reordenado se acopla a un nuevo gen CH. El resultado es, por ejemplo, que un linfocito B que producía IgM pase a secretar IgG1, IgA o IgE, manteniendo intacto su epítopo diana. El ambiente de citocinas determina hacia qué isotipo se conmuta: la IL-4 favorece el cambio a IgE, el TGF-β a IgA, y el IFN-γ a ciertas subclases de IgG. Una vez producida, la conmutación es irreversible a nivel genómico, porque los segmentos génicos intermedios se eliminan del cromosoma. Del griego ἴσος, "igual", y τύπος, "tipo". Designa las variantes de inmunoglobulinas que son comunes a todos los individuos de una especie. En humanos hay cinco isotipos definidos por la cadena pesada: IgG (γ), IgA (α), IgM (μ), IgD (δ) e IgE (ε). En la práctica, sí. "Isotipo" es el término técnico de la nomenclatura inmunológica; "clase" es la expresión descriptiva más habitual en textos clínicos. Ambos se refieren a la misma clasificación. Las subclases (IgG1-IgG4, IgA1-IgA2) se denominan a veces "subisotipos". El isotipo es la variante compartida por todos los individuos de la especie (todos tenemos IgG). El alotipo es la variante polimórfica dentro de un isotipo que difiere entre individuos (no todos los humanos tienen exactamente la misma secuencia en la región constante de su IgG). Son dos niveles distintos de variabilidad: el isotipo distingue clases; el alotipo distingue individuos dentro de una clase. Solo en una situación fisiológica: los linfocitos B vírgenes coexpresan IgM e IgD de superficie, generadas por empalme alternativo de un mismo transcrito de ARN sin recombinación del ADN. Una vez que se produce el cambio de isotipo por recombinación, la célula pasa a producir un solo isotipo nuevo (IgG, IgA o IgE) de forma irreversible. Si desea profundizar en conceptos asociados a los isotipos, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es un isotipo de inmunoglobulina
Los cinco isotipos humanos
Isotipo, alotipo e idiotipo
El cambio de isotipo
Preguntas frecuentes
¿Qué significa «isotipo» en inmunología?
¿Es lo mismo isotipo que clase de inmunoglobulina?
¿Qué diferencia hay entre isotipo y alotipo?
¿Un linfocito B puede producir varios isotipos a la vez?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
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