DICCIONARIO MÉDICO
Foramen magnum
El foramen magnum (del latín foramen, "orificio", y magnum, "grande") es el orificio de mayor tamaño del cráneo humano, situado en la porción inferior del hueso occipital. A través de él pasan el bulbo raquídeo, las arterias vertebrales, las meninges espinales y la raíz espinal del nervio accesorio (XI par craneal). Sinónimos: agujero magno, agujero occipital. Se trata de una abertura ovalada, amplia, abierta en la cara inferior del occipital, justo en el suelo de la fosa craneal posterior. Su diámetro anteroposterior ronda los 35 mm y el transversal unos 30 mm, aunque estas cifras varían entre individuos y entre sexos (en términos medios es algo mayor en varones). El borde anterior, más estrecho, queda parcialmente flanqueado por las superficies internas de los cóndilos occipitales, que son las dos eminencias redondeadas con las que el cráneo se articula sobre la primera vértebra cervical, el atlas. Esa articulación atlantooccipital es la que permite los movimientos de flexión y extensión de la cabeza (el gesto de asentir). El nombre latino resulta descriptivo sin rodeos: foramen magnum es, simplemente, "el agujero grande". La denominación castellana "agujero occipital" hace referencia al hueso en el que se abre, y "agujero magno" traduce el latín de forma directa. Las tres formas conviven en la práctica médica española; la Terminologia Anatomica internacional mantiene la latina como referencia. Por este orificio transita la estructura más voluminosa del sistema nervioso central fuera del encéfalo propiamente dicho: el bulbo raquídeo, que al salir del cráneo se continúa con la médula espinal. Las tres capas meníngeas (duramadre, aracnoides y piamadre) acompañan al tejido nervioso a través de la abertura, y entre ellas circula líquido cefalorraquídeo. Junto al tejido nervioso discurren las dos arterias vertebrales, que ascienden por los forámenes transversos de las vértebras cervicales y penetran en el cráneo para confluir en la arteria basilar y alimentar el tronco del encéfalo, el cerebelo y parte de los hemisferios cerebrales. También pasan las arterias espinales anterior y posterior, ramos que irrigan la médula. Desde fuera del cráneo asciende la raíz espinal del nervio accesorio (XI par craneal), que atraviesa el foramen magnum en sentido ascendente para unirse a su raíz craneal y salir después por el foramen yugular. Se trata del único par craneal cuya raíz se origina en la médula espinal y necesita entrar en el cráneo antes de abandonarlo. Por los márgenes del orificio se fijan, además, la membrana atlantooccipital anterior y posterior, la membrana tectoria (prolongación craneal del ligamento longitudinal posterior) y los ligamentos alares, que estabilizan la articulación entre el cráneo y la columna cervical. La posición del foramen magnum en la base del cráneo no es un detalle menor. En los seres humanos se sitúa en una posición muy anterior e inferior, de modo que la columna vertebral queda directamente debajo del centro de gravedad de la cabeza. Eso permite mantener el equilibrio con un mínimo esfuerzo muscular. En los primates cuadrúpedos, el foramen se desplaza hacia atrás y se orienta más oblicuamente, porque la cabeza se proyecta hacia delante del eje de la columna. La paleoantropología utiliza precisamente la posición de este orificio como uno de los marcadores de bipedismo en fósiles de homínidos. Un foramen magnum anteriorizado indica que la especie caminaba erguida. Los estudios de Raymond Dart sobre el cráneo del Australopithecus africanus (Taung, 1925) ya señalaron este rasgo como prueba de bipedismo, y desde entonces la observación se ha confirmado en numerosos hallazgos. En la malformación de Chiari tipo I, las amígdalas del cerebelo descienden por debajo del foramen magnum y se introducen en el conducto raquídeo. La consecuencia es una compresión del bulbo raquídeo y una alteración del flujo normal de líquido cefalorraquídeo en la unión craneocervical. La magnitud de ese descenso (medida en milímetros por debajo del borde del foramen) es uno de los criterios de imagen que orientan la valoración. Sí. Los estudios morfométricos muestran diferencias según el sexo, la población y la variabilidad individual. En antropología forense se ha utilizado el área del foramen magnum como variable complementaria para la estimación del sexo en restos óseos, aunque su valor predictivo es inferior al de otras medidas del cráneo o la pelvis. Cuando la presión intracraneal sube de forma grave (por un traumatismo, un ictus extenso o una masa expansiva), el tejido encefálico puede ser empujado hacia el foramen magnum. Esa herniación comprime el bulbo raquídeo, donde residen los centros de control cardiovascular y respiratorio, y constituye una emergencia neurológica.Qué es el foramen magnum
Estructuras que atraviesan el foramen magnum
El foramen magnum y la postura erguida
Preguntas frecuentes
¿Qué relación tiene el foramen magnum con la malformación de Chiari?
¿Puede variar de tamaño entre personas?
¿Qué ocurre si aumenta mucho la presión dentro del cráneo?
Referencias
Entradas relacionadas en el Diccionario médico
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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