DICCIONARIO MÉDICO
Foramen yugular
El foramen yugular —también llamado agujero yugular y, en la nomenclatura clásica, agujero rasgado posterior— es un orificio de la base del cráneo situado entre el hueso temporal y el hueso occipital. Por él salen del cráneo la vena yugular interna, los pares craneales IX (glosofaríngeo), X (vago) y XI (accesorio), y el seno petroso inferior. Es una zona anatómicamente compleja y clínicamente relevante por la patología tumoral que puede afectarla. Foramen es la palabra latina que significa «orificio» o «agujero»; el adjetivo «yugular» señala su contenido principal, la vena yugular. Así, el foramen yugular es, literalmente, el agujero por el que sale del cráneo esta vena. La nomenclatura clásica lo denominaba «agujero rasgado posterior» —para distinguirlo del agujero rasgado anterior, hoy llamado foramen lacerum— en alusión a su contorno irregular, como rasgado, que contrasta con el perímetro liso de otros forámenes. La Terminologia Anatomica moderna recomienda el término «foramen yugular», pero «agujero yugular» y «agujero rasgado posterior» siguen apareciendo con frecuencia en la literatura quirúrgica y en los manuales de anatomía españoles. Cada cráneo tiene dos forámenes yugulares, uno a cada lado, situados lateralmente al foramen magno y por detrás del conducto carotídeo. El derecho suele ser ligeramente mayor que el izquierdo, asimetría que se acompaña del mayor calibre de la vena yugular interna derecha y que tiene consecuencia práctica en la canalización venosa central. La pared anterolateral está formada por la porción petrosa del hueso temporal —el peñasco—, y la posteromedial, por el hueso occipital. La forma del orificio cambia entre la cara endocraneal y la exocraneal, y entre los dos lados del mismo cráneo, lo que convierte al foramen en una estructura especialmente variable. Una espina ósea o un tabique fibroso —la espina yugular— divide el foramen en dos compartimentos clásicos. El compartimento anteromedial o pars nervosa, más pequeño y de tamaño relativamente constante, transmite el nervio glosofaríngeo (IX par craneal) con su rama timpánica —el clásico nervio de Jacobson— y el seno petroso inferior. El compartimento posterolateral o pars vascularis, más grande y de tamaño variable, transmite la vena yugular interna en su origen, el nervio vago (X par) con su rama auricular —el nervio de Arnold—, el nervio accesorio (XI par) y la arteria meníngea posterior, rama de la arteria faríngea ascendente. Algunos autores quirúrgicos prefieren una división en tres compartimentos: anterior (seno petroso inferior), intermedio (los tres nervios IX, X, XI) y posterior (continuación del seno sigmoideo a yugular interna). La división en dos sigue siendo la dominante en la enseñanza, pero la división en tres refleja con más fidelidad lo que el cirujano encuentra al intervenir en la zona. El nervio hipogloso (XII par) no atraviesa el foramen yugular, aunque la confusión es frecuente: sale del cráneo por su propio orificio, el conducto del hipogloso, situado medial al foramen yugular y separado de él por el tubérculo yugular. Esta proximidad, sin embargo, hace que las lesiones grandes del foramen yugular puedan afectar también al hipogloso por contigüidad. En conjunto, las estructuras que pasan por el foramen yugular son seis. La vena yugular interna nace aquí como continuación del seno sigmoideo y presenta en su origen una dilatación característica —el bulbo superior de la yugular interna—. Los tres pares craneales mixtos (IX, X, XI), llamados a veces «nervios mixtos del foramen yugular» en la literatura quirúrgica, salen agrupados y son los responsables de la inervación motora, sensitiva y autonómica de buena parte de la faringe, la laringe y el músculo esternocleidomastoideo y el trapecio. El seno petroso inferior, seno venoso dural que drena el seno cavernoso, desemboca en el inicio de la yugular interna. Y, por último, la arteria meníngea posterior, rama pequeña de la arteria faríngea ascendente que asciende para irrigar las meninges de la fosa craneal posterior. Esta concentración de estructuras vasculares y nerviosas vitales en un espacio óseo tan estrecho explica por qué el foramen yugular se considera, en la literatura neuroquirúrgica, uno de los forámenes más complejos de la base del cráneo, y por qué la cirugía en esta zona requiere abordajes específicos —retrosigmoideo, transmastoideo, infratemporal preauricular— y la colaboración entre otorrinolaringología y neurocirugía. La patología más característica del foramen yugular es tumoral. El glomus yugular o paraganglioma yugulotimpánico es un tumor benigno pero localmente agresivo que se origina en pequeños cuerpos paraganglionares situados en la adventicia del bulbo de la yugular y crece desde dentro del foramen invadiendo el oído medio, el peñasco y, en casos avanzados, el endocráneo. Los schwannomas de los nervios mixtos —del IX, del X o del XI— son menos frecuentes pero también aparecen en esta zona, igual que los meningiomas basicraneales de la región del foramen. La consecuencia clínica común a estas lesiones cuando crecen lo bastante como para comprimir las estructuras del foramen es el síndrome del foramen yugular, también conocido como síndrome de Vernet —por el neurólogo francés Maurice Vernet, que lo describió a comienzos del siglo XX—. El cuadro consiste en la parálisis combinada de los pares craneales IX, X y XI: disfagia y pérdida del sabor en el tercio posterior de la lengua (IX), disfonía y parálisis del paladar blando (X), y debilidad del esternocleidomastoideo y del trapecio (XI). Cuando la lesión es grande y afecta al hipogloso por contigüidad, puede añadirse hemiparálisis lingual, configurando entonces el síndrome de Collet-Sicard. Sí. Son sinónimos exactos. «Foramen» es la palabra latina para «agujero» u «orificio», utilizada habitualmente en la terminología anatómica internacional, y «agujero yugular» es la traducción literal al español. Ambas formas son correctas; en la Terminologia Anatomica moderna se prefiere «foramen yugular», pero en la práctica médica española conviven sin problema. Es la denominación clásica del foramen yugular, en uso hasta mediados del siglo XX y todavía presente en algunos manuales y artículos quirúrgicos en español. La palabra «rasgado» alude a su contorno irregular, que contrasta con el perímetro liso de otros forámenes. La nomenclatura moderna recomienda «foramen yugular» para evitar confusión con el llamado agujero rasgado anterior, que en la terminología actual se denomina foramen lacerum. Tres: el glosofaríngeo (IX), el vago (X) y el accesorio (XI). El nervio hipogloso (XII), pese a su proximidad anatómica, no atraviesa el foramen yugular: sale del cráneo por el conducto del hipogloso, separado del foramen por una estructura ósea llamada tubérculo yugular. Esta distinción es importante porque las lesiones grandes del foramen yugular pueden afectar también al hipogloso por contigüidad y dar lugar a síndromes mixtos. Los más característicos son los paragangliomas yugulares —también llamados glomus yugulares o glomus yugulotimpánicos cuando se extienden al oído medio—, originados en pequeños cuerpos paraganglionares de la adventicia del bulbo de la yugular. Con menor frecuencia aparecen schwannomas de los nervios mixtos (IX, X o XI) y meningiomas basicraneales. Todos comparten una clínica relativamente similar cuando comprimen las estructuras del foramen: disfagia, disfonía y debilidad del trapecio, conjunto que define el síndrome del foramen yugular. Si desea profundizar en conceptos asociados al foramen yugular, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el foramen yugular
Pars nervosa y pars vascularis
Estructuras que atraviesan el foramen
Patología asociada al foramen yugular
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo «foramen yugular» que «agujero yugular»?
¿Qué es el «agujero rasgado posterior»?
¿Qué pares craneales pasan por el foramen yugular?
¿Qué tumores afectan al foramen yugular?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
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