DICCIONARIO MÉDICO
Hueso temporal
El hueso temporal es uno de los huesos que forman la base y la pared lateral del cráneo. Hay dos, uno a cada lado de la cabeza, a la altura de la sien. En su interior aloja los órganos de la audición y del equilibrio, por lo que es una pieza tan protectora como delicada. Se trata de un hueso par, irregular y neumático (contiene cavidades llenas de aire) situado en la parte lateral e inferior del cráneo. Su cometido es doble: cierra y protege una zona del encéfalo y, sobre todo, guarda en su espesor el órgano vestibulococlear, es decir, el conjunto de estructuras que hacen posibles el oído y el sentido del equilibrio. El nombre encierra una curiosidad. Procede del latín tempus, "tiempo", a través de tempora, las sienes. Es en las sienes donde antes encanece el cabello, y por eso los antiguos vieron en esa región una marca del paso del tiempo. La palabra temporal designa también otras estructuras de la zona, como la arteria del mismo nombre. De manera oficial se describen tres porciones. La escamosa es la lámina fina y aplanada que forma parte de la pared lateral del cráneo. La mastoidea corresponde al relieve que se palpa detrás de la oreja, la apófisis mastoides, en cuyo interior hay pequeñas celdillas de aire. Y la petrosa, la más profunda y resistente. A esas tres suelen añadirse otras dos: la porción timpánica, que rodea el conducto auditivo externo, y la apófisis estiloides, una espícula fina que sirve de anclaje a músculos y ligamentos del cuello. En total, cinco regiones bien diferenciadas. La porción petrosa recibe también el nombre de peñasco, y no por casualidad: en latín petrosus significa "rocoso, duro". Tiene forma de pirámide de tres caras y es una de las zonas óseas más densas y duras del organismo. Dentro de ella se alojan el caracol o cóclea y el laberinto, las estructuras del oído interno responsables de oír y de mantener el equilibrio. Por su interior discurre además el conducto auditivo interno, por donde entran y salen los nervios facial y vestibulococlear. El temporal encaja con varios huesos vecinos mediante suturas: con el parietal por arriba, con el occipital por detrás y con el esfenoides por delante. Su apófisis cigomática se dirige hacia la mejilla y completa el arco del pómulo. Y en su cara inferior presenta la cavidad donde se aloja la mandíbula, de modo que participa también en la articulación que permite abrir y cerrar la boca. Por su relación con las sienes. La palabra viene del latín tempus, "tiempo": en las sienes aparecen las primeras canas, y de ahí la idea del tiempo que pasa. Es la porción petrosa, la parte más interna y dura del hueso. Con forma de pirámide, contiene el oído interno y figura entre las regiones óseas más resistentes del cuerpo. Dos, uno a cada lado del cráneo. Es un hueso par, como el parietal, y no impar como el frontal o el occipital. Los de la audición y el equilibrio. En el espesor del temporal se encuentran el oído medio y el oído interno, además del recorrido óseo del conducto auditivo. También ofrece resguardo al lóbulo temporal del cerebro, que queda por dentro de la porción escamosa.Qué es el hueso temporal
Sus partes
El peñasco
Con qué se relaciona
Preguntas frecuentes
¿Por qué se llama temporal?
¿Qué es el peñasco del temporal?
¿Cuántos huesos temporales hay?
¿Qué órganos protege?
Referencias
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