DICCIONARIO MÉDICO

Vena yugular interna

La vena yugular interna es la principal vía de retorno venoso desde el interior del cráneo hasta el corazón. Discurre por el cuello dentro de la vaina carotídea, junto a la arteria carótida y al nervio vago, y termina al unirse a la vena subclavia para formar el tronco venoso braquiocefálico. Es la mayor de las venas yugulares y la de más relevancia clínica: en su columna se aprecian la ingurgitación yugular y el pulso venoso yugular, y es vía preferente para los catéteres venosos centrales.

Origen y trayecto

La vena yugular interna nace en la base del cráneo, en la fosa craneal posterior, como continuación directa del seno sigmoideo: un seno venoso dural que recoge la sangre procedente del encéfalo. La transición entre el seno y la vena se produce en el interior del foramen yugular, el orificio de la base del cráneo por el que también pasan los pares craneales IX, X y XI. En esa zona la vena presenta una primera dilatación, el bulbo superior de la yugular interna, alojado en la fosa yugular del hueso temporal.

Una vez fuera del cráneo, desciende verticalmente —ligeramente oblicua hacia delante y lateralmente— a lo largo de la cara lateral del cuello. Termina detrás de la articulación esternoclavicular, donde se une con la vena subclavia ipsilateral para formar el tronco venoso braquiocefálico, que desembocará en la vena cava superior. Justo antes de su terminación, la vena se ensancha de nuevo en una segunda dilatación, el bulbo inferior, en cuya luz se aloja la única válvula de la yugular interna —una válvula bicúspide cuya función es impedir el reflujo retrógrado—.

Conviene tener presente una asimetría llamativa: la yugular interna derecha suele ser de mayor calibre que la izquierda, en parte porque el seno transverso derecho es más voluminoso y en parte porque la trayectoria al corazón derecho es más recta por el lado derecho. Esta diferencia tiene consecuencias prácticas en la canulación venosa central, donde el lado derecho es de elección por defecto.

Relaciones anatómicas

A lo largo de su trayecto cervical, la vena yugular interna comparte espacio con dos estructuras decisivas en una envoltura fascial común llamada vaina carotídea: la arteria carótida —primero la interna, en la zona alta, y después la carótida común, a partir de la altura del cartílago tiroides— y el nervio vago. Dentro de la vaina, la vena ocupa la posición lateral, la arteria la medial, y el nervio vago discurre entre ambas, en un plano más posterior. Esta disposición no es casual: lo que el cirujano y el anestesista necesitan saber al canalizar la vena es que la carótida está justo medial, palpable como pulso, y que detrás corre el vago. Una punción que se desvía medialmente atraviesa la carótida; una que se desvía profundamente puede irritar al vago.

Por fuera, la vena queda cubierta en la mayor parte de su recorrido por el músculo esternocleidomastoideo: la cabeza esternal lo cruza por delante y la clavicular por detrás, formando entre ambas un triángulo —el triángulo de Sedillot— donde la vena queda relativamente accesible y en el que se realizan las punciones por vía central anterior. En su porción más baja se relaciona también con los músculos infrahioideos (esternohioideo, esternotiroideo y omohioideo), y con el nervio frénico cruzando el escaleno anterior por detrás. Cerca del foramen yugular cruzan, además, los pares craneales IX (glosofaríngeo), X (vago), XI (accesorio) y XII (hipogloso), motivo por el que las cirugías de la base del cráneo en esta zona requieren extremo cuidado.

Drenaje y afluentes

La vena yugular interna recoge a lo largo de su trayecto el drenaje venoso de prácticamente toda la cabeza y de buena parte del cuello. Sus afluentes principales son el seno petroso inferior, que se le incorpora en la propia base del cráneo trayendo sangre del seno cavernoso y de la fosa craneal posterior; las venas faciales —común y comitante—, que aportan el drenaje de la mayor parte de la cara; las venas linguales; las venas faríngeas; y las venas tiroideas superior y media, que recogen el drenaje del polo superior y la zona media de la tiroides. Por todo ello, la yugular interna es la principal vía de retorno venoso desde el encéfalo, las meninges, la cara, la lengua, la faringe y la región tiroidea.

Relevancia clínica

La yugular interna es la vena del cuello en la que se basa toda la exploración semiológica del retorno venoso. En su columna, observada con el paciente semiincorporado a 30°-45° y la cabeza ligeramente girada, se mide la altura que estima la presión venosa central; se identifican las pulsaciones rítmicas a, c y v del pulso venoso yugular; se valora si colapsa o no con la inspiración profunda (signo de Kussmaul); y se realiza la maniobra de reflujo hepatoyugular. La yugular interna se prefiere para esta exploración a la externa porque, a pesar de ser más profunda y de no apreciarse a simple vista en condiciones normales, es la que transmite con mayor fidelidad la presión auricular derecha al carecer prácticamente de válvulas en su trayecto.

Como vía de acceso vascular, la yugular interna —preferentemente la derecha— es uno de los lugares de elección para canalizar un catéter venoso central: el trayecto recto hasta la vena cava superior, su calibre amplio y la posibilidad de canularla con asistencia ecográfica han hecho que desplace en muchos servicios al acceso subclavio clásico, con menor riesgo de neumotórax y hemorragia incoercible. Por la yugular interna se administran fármacos vasoactivos, nutrición parenteral, hemoderivados, terapia oncológica, se realiza hemodiálisis con catéter Mahurkar y se colocan marcapasos transitorios y catéteres de Swan-Ganz.

Otras situaciones clínicas en las que la yugular interna es protagonista: la trombosis de la yugular interna, que en el contexto de una infección orofaríngea (más característicamente, una angina de Lemierre por Fusobacterium necrophorum) puede dar lugar a un cuadro grave de tromboflebitis séptica con embolias pulmonares; el glomus yugular o paraganglioma yugulotimpánico, tumor benigno originado en pequeños cuerpos paraganglionares situados en la adventicia del bulbo superior; y la obstrucción del retorno venoso por compresión externa, cuya forma más conocida es el síndrome de la vena cava superior, donde el problema se sitúa por debajo de la yugular pero su efecto se transmite hacia el cuello.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es la diferencia entre la yugular interna y la yugular externa?

La yugular interna es profunda, voluminosa y discurre dentro de la vaina carotídea junto a la arteria carótida; drena el encéfalo, la cara y la zona profunda del cuello, y es la más importante en la práctica clínica. La yugular externa es superficial, más estrecha, cruza por encima del músculo esternocleidomastoideo bajo la piel, drena la cara y el cuero cabelludo, y suele apreciarse a simple vista. Para una visión conjunta de las tres yugulares (interna, externa y anterior) puede consultar la entrada general sobre la vena yugular.

¿Por qué se prefiere la yugular interna derecha para los catéteres centrales?

Por dos razones anatómicas. La primera, su trayecto: el lado derecho ofrece una línea casi recta hasta la vena cava superior y la aurícula derecha, mientras que el lado izquierdo describe un recorrido más angulado al pasar por detrás del manubrio esternal. La segunda, su calibre: la yugular interna derecha suele ser más ancha que la izquierda. Ambos factores facilitan la introducción del catéter, reducen el riesgo de mal posicionamiento y disminuyen la probabilidad de complicaciones.

¿Tiene válvulas la vena yugular interna?

Una sola, en su porción terminal, alojada en el bulbo inferior, justo antes de la unión con la vena subclavia. El resto del trayecto carece prácticamente de válvulas, y esta es la razón por la que la presión que reina en la aurícula derecha del corazón se transmite hacia atrás de manera casi directa hasta el cuello: lo que convierte a la yugular interna en el manómetro biológico que utilizan los clínicos para estimar la presión venosa central a simple vista.

¿Qué nervios pasan junto a la yugular interna?

Dentro de la vaina carotídea la acompaña el nervio vago (X par), entre la propia vena y la carótida. Al salir del foramen yugular, en la base del cráneo, cruzan junto a ella otros tres pares craneales: el glosofaríngeo (IX), el accesorio (XI) y, ligeramente medial, el hipogloso (XII). La proximidad de estos nervios explica por qué algunas patologías de la base del cráneo, como un paraganglioma o un tumor del foramen yugular, pueden afectar simultáneamente a varios pares craneales y dar lugar al síndrome del foramen yugular.

Referencias

  1. Manual MSD versión para profesionales. Cómo hacer una canulación de la vena yugular interna.
  2. Gupta JI, Shea MJ. Examen cardiovascular. Manual MSD versión para profesionales.
  3. Rivard AB, Kortz MW, Burns B. Anatomy, Head and Neck: Internal Jugular Vein. StatPearls / National Center for Biotechnology Information (NIH).
  4. Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos. Tumor del glomus yugular. MedlinePlus, enciclopedia médica en español.

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea profundizar en conceptos asociados a la vena yugular interna, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

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