DICCIONARIO MÉDICO
Endocérvix
El endocérvix es la mucosa que tapiza el canal endocervical, la porción interna del cuello uterino. Está revestido por un epitelio cilíndrico simple, formado por células secretoras de moco, cuyas características varían a lo largo del ciclo menstrual. Su límite con el ectocérvix constituye la zona de transformación, una región con especial relevancia en ginecología. El vocablo combina el prefijo griego ἔνδον (éndon, 'dentro') con el latín cervix, que designaba originalmente la nuca o la parte posterior del cuello y que la anatomía renacentista reaprovechó para nombrar la porción inferior y estrecha del útero. La expresión compuesta, por tanto, significa literalmente «la parte interna del cuello». Anatómicamente, el endocérvix se extiende desde el orificio cervical interno (que comunica con la cavidad uterina) hasta la proximidad del orificio cervical externo, donde se continúa con el ectocérvix. El canal endocervical mide entre 2 y 3 centímetros de longitud en la mujer adulta nulípara, aunque su calibre y morfología se modifican con la paridad, la edad y la influencia hormonal. El revestimiento del endocérvix consiste en una capa única de células cilíndricas altas, con núcleo basal y citoplasma ocupado por gránulos de mucina. Estas células se apoyan sobre una lámina basal continua y, debajo, un estroma de tejido conjuntivo rico en fibras de colágeno, vasos sanguíneos y terminaciones nerviosas del plexo hipogástrico. La superficie de la mucosa no es lisa. Se pliega formando hendiduras profundas, tradicionalmente llamadas «glándulas endocervicales», aunque en sentido estricto se trata de criptas ramificadas que amplían la superficie secretora. La obstrucción de alguna de estas criptas origina los quistes de Naboth, hallazgo frecuente en la exploración ginecológica que, salvo excepciones, carece de relevancia patológica. El moco cervical cambia sus propiedades físicas según la fase del ciclo. En torno a la ovulación, bajo el estímulo estrogénico, se vuelve abundante, acuoso y filante, lo que facilita la migración espermática. Es el momento en que el moco forma el patrón en helecho al secarse sobre un portaobjetos. Después de la ovulación, la progesterona espesa la secreción, que se torna escasa y viscosa: un tapón mucoso que dificulta el paso de espermatozoides y de microorganismos. Durante el embarazo, este tapón se consolida y actúa como barrera mecánica e inmunológica frente a la cavidad amniótica. El punto donde el epitelio cilíndrico del endocérvix se encuentra con el epitelio escamoso estratificado del ectocérvix recibe el nombre de unión escamocolumnar. Su localización no es fija: migra según la edad, el estado hormonal y la paridad. En mujeres jóvenes, la unión puede situarse en el ectocérvix (lo que se denomina ectropión fisiológico), mientras que tras la menopausia tiende a retraerse hacia el interior del canal. La franja donde el epitelio cilíndrico ha sido reemplazado por metaplasia escamosa constituye la zona de transformación propiamente dicha. Esta región concentra la mayor susceptibilidad a la infección persistente por el virus del papiloma humano y, en consecuencia, a las lesiones precursoras del cáncer cervical. La citología cervical y la colposcopia dirigen su atención preferente a esta zona. De la combinación del griego ἔνδον (éndon, 'dentro') y el latín cervix ('cuello'). El resultado designa la porción interna del cuello uterino. No. El endocérvix es la mucosa interna del canal cervical, tapizada por epitelio cilíndrico secretor. El ectocérvix (o exocérvix) es la porción vaginal del cuello, cubierta por epitelio escamoso estratificado no queratinizante, de aspecto rosado a la exploración. Ambas regiones se encuentran en la unión escamocolumnar. Porque es la región del cuello uterino donde el epitelio cilíndrico del endocérvix está siendo sustituido por epitelio escamoso mediante metaplasia. Esa actividad proliferativa la hace especialmente vulnerable a la infección por el virus del papiloma humano y, por tanto, a las lesiones que pueden preceder al cáncer de cuello uterino. Las pruebas de cribado cervical se centran en obtener muestras de esta zona. En la inmensa mayoría de los casos, no. Son quistes de retención mucosa que se forman cuando una cripta endocervical queda obstruida por la metaplasia escamosa. Se observan con frecuencia durante la exploración ginecológica y no requieren intervención salvo que alcancen un tamaño inusual o produzcan molestias, lo cual ocurre rara vez. Si desea profundizar en conceptos asociados al endocérvix, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el endocérvix
Histología del epitelio endocervical
Secreción mucosa y variaciones cíclicas
La zona de transformación y su relevancia clínica
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra endocérvix?
¿Es lo mismo endocérvix que ectocérvix?
¿Por qué la zona de transformación tiene tanta importancia en ginecología?
¿Los quistes de Naboth son peligrosos?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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