DICCIONARIO MÉDICO
Discinesia
La discinesia es una alteración del movimiento caracterizada por la aparición de movimientos involuntarios anormales, por la dificultad para ejecutar movimientos voluntarios o por ambas cosas a la vez. No designa una enfermedad concreta, sino una categoría descriptiva bajo la que caben cuadros muy distintos, desde los trastornos ciliares congénitos hasta los efectos secundarios de determinados fármacos. En sentido estricto, discinesia significa "dificultad de movimiento". Los diccionarios médicos y el Diccionario de la lengua española coinciden en una definición doble: falta de coordinación muscular en los movimientos, por un lado, y aparición de movimientos involuntarios de alguna parte del cuerpo, por otro. Ambas acepciones son legítimas y conviven en el uso clínico. El texto de esta entrada las contempla juntas, porque en la práctica se solapan. La palabra procede del griego δυσκινησία (dyskinēsía), formada por el prefijo δυσ- (dys-, "dificultad", "anómalo") y la raíz κίνησις (kínēsis, "movimiento"). Aparece ya en el corpus hipocrático (siglos V y IV a. C.) con el sentido de "dificultad en el movimiento" y se reintroduce en el latín médico renacentista en el siglo XVI. El término convive con una variante gráfica, "disquinesia", que designa exactamente el mismo concepto y que la propia lexicografía admite; su uso en cardiología (para describir el movimiento anómalo de una pared ventricular), en neonatología o en gastroenterología ha llevado a que ambas grafías circulen simultáneamente. La entrada disquinesia recoge esa variante formal. El movimiento voluntario depende de la coordinación entre corteza motora, ganglios basales, cerebelo, vías descendentes del tronco y motoneuronas espinales. Los ganglios basales, especialmente el núcleo estriado, actúan como filtros que seleccionan los programas motores adecuados e inhiben los que no lo son, en un equilibrio delicado entre la vía directa (facilitadora) y la vía indirecta (inhibidora). Ese equilibrio está mediado por la dopamina, cuyo desajuste, ya sea por defecto, ya por bloqueo farmacológico, ya por hipersensibilidad de los receptores, produce cuadros discinéticos característicos. Fuera del sistema nervioso, el término también se aplica a estructuras cuyo movimiento coordinado se ha alterado: los cilios respiratorios, la pared cardíaca, la vesícula biliar. Es la misma raíz lingüística proyectada sobre órganos distintos, con mecanismos etiopatogénicos igual de distintos. Las discinesias pueden ordenarse desde varios ángulos, cada uno con utilidad clínica propia. Por el momento de aparición. Las discinesias primarias son congénitas, por defecto estructural o funcional presente desde el nacimiento. Las discinesias secundarias se adquieren a lo largo de la vida como consecuencia de una lesión (vascular, tóxica, infecciosa), de una enfermedad neurodegenerativa o de un tratamiento farmacológico prolongado. Por el tipo de movimiento anormal. Esta clasificación es la más habitual en la práctica neurológica y agrupa fenómenos con semiología muy distinta: corea (movimientos irregulares y fluidos que "danzan" de una región a otra), atetosis (movimientos lentos, reptantes, de extremidades distales), balismo (movimientos amplios y proximales, de sacudida), mioclonía (contracciones bruscas y rápidas), tic (movimientos estereotipados, susceptibles de supresión voluntaria breve), temblor (movimientos oscilatorios rítmicos). Cada uno tiene sus indicaciones diagnósticas y pronósticas. Por la localización afectada. Discinesias orofaciales, cervicales, de tronco, de extremidades, generalizadas. La distribución topográfica orienta a menudo hacia la causa. Por la relación con la actividad. Las discinesias paroxísticas aparecen en episodios breves; algunas se desencadenan por el movimiento (formas cinesigénicas), otras por el estrés o por estímulos no motores. Otras discinesias son continuas o dependientes del ciclo de los fármacos. La palabra "discinesia" se emplea en escenarios muy distintos. Merece la pena repasar los más habituales, porque explican por qué el mismo término aparece en textos de especialidades sin aparente relación entre sí. Discinesia inducida por antipsicóticos. Su forma característica es la discinesia tardía, un cuadro extrapiramidal secundario al bloqueo prolongado de los receptores dopaminérgicos D2 por parte de fármacos antipsicóticos. Discinesia inducida por levodopa. Aparece en pacientes con enfermedad de Parkinson en tratamiento prolongado con levodopa y suele coincidir con los momentos de mayor concentración plasmática del fármaco. Discinesia ciliar. Trastorno del movimiento coordinado de los cilios de los epitelios respiratorio, reproductor y, en fase embrionaria, del nodo primitivo. Tiene desarrollo propio en la entrada discinesia ciliar. Discinesia orofacial y oromandibular. Movimientos anómalos de la boca, la lengua y la mandíbula, con protrusión lingual, muecas o masticación repetitiva. Es la presentación más reconocible de la discinesia tardía, aunque puede aparecer también en formas primarias. Discinesia biliar. Trastorno de la motilidad de la vesícula biliar y los conductos biliares, con vaciamiento inadecuado y dolor abdominal crónico. Es un ejemplo de discinesia extraneurológica. Discinesia ventricular. En cardiología, movimiento paradójico de una pared del ventrículo durante la sístole, habitualmente por infarto de miocardio previo. Aquí "discinesia" describe un movimiento fuera de fase de la pared cardíaca, no un fenómeno neurológico. Acinesia. Ausencia de movimiento. Es un concepto opuesto en apariencia pero conceptualmente próximo: comparte con la discinesia la alteración de la función motora, aunque en el sentido de su desaparición. La acinesia es un rasgo cardinal del parkinsonismo. Bradicinesia. Lentitud del movimiento, sin necesariamente ausencia. Su desarrollo específico está en la entrada bradicinesia. Hipercinesia e hipocinesia. Términos sombrilla para el exceso o el defecto de movimiento respectivamente. La discinesia se sitúa habitualmente dentro del espectro de las hipercinesias cuando lo que predomina son los movimientos involuntarios. Distonía. Contracción muscular sostenida que produce posturas anómalas. Se diferencia de la discinesia clásica por su carácter tónico, no discontinuo. Ataxia. Incoordinación motora por afectación del cerebelo o de sus conexiones. La ataxia y la discinesia por incoordinación se solapan en la primera acepción del término, pero la ataxia tiene identidad clínica propia y un correlato anatómico distinto. Del griego δυσκινησία (dyskinēsía), formada por el prefijo δυσ- ("dificultad") y la raíz κίνησις ("movimiento"). Aparece ya en el corpus hipocrático con el sentido literal de "dificultad en el movimiento" y se reintroduce en el latín médico renacentista hacia 1556. Al español llega desde el latín científico moderno. Sí. Son dos grafías del mismo término. "Discinesia" sigue el patrón habitual de castellanización de las voces griegas con doble letra inicial; "disquinesia" respeta el sonido gutural de la kappa griega. Ambas están registradas en textos médicos y en la lexicografía general; se usan indistintamente. No. Depende de la causa. Algunas discinesias son transitorias y ceden al retirar el desencadenante, como las inducidas por ciertos fármacos en las primeras semanas de tratamiento. Otras son intermitentes, como las paroxísticas. Y otras son crónicas, con curso persistente o progresivo, como las asociadas a enfermedades neurodegenerativas o la propia discinesia tardía tras exposición prolongada a antipsicóticos. No en sentido estricto. Los movimientos discinéticos son por definición involuntarios o incoordinados. En algunos casos, sobre todo en los tics, el paciente puede suprimirlos brevemente con un esfuerzo consciente, pero la supresión suele acompañarse de una sensación creciente de urgencia que termina por liberar el movimiento. Esa capacidad parcial de control es un rasgo semiológico útil para distinguir tics de otras discinesias. En los servicios de neurología y psiquiatría es una de las presentaciones que más se ven, sobre todo en pacientes con exposición prolongada a antipsicóticos de primera generación. En pediatría, sin embargo, predominan otras formas: las discinesias asociadas a parálisis cerebral, las paroxísticas primarias y las discinesias ciliares primarias, cada una con su propio contexto clínico. La respuesta cambia por completo según el ámbito asistencial en el que se pregunte. Si desea profundizar en las categorías y variantes de la discinesia, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la discinesia
El movimiento normal y su alteración
Clasificación
Contextos clínicos
Diferenciación con conceptos vecinos
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra discinesia?
¿Es lo mismo discinesia que disquinesia?
¿Todas las discinesias son crónicas?
¿Puede una discinesia ser voluntaria?
¿La discinesia tardía es la más frecuente?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
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