DICCIONARIO MÉDICO
Atetosis
La atetosis es un trastorno del movimiento caracterizado por movimientos involuntarios, lentos y sinuosos que afectan sobre todo a las manos y los pies. No constituye una enfermedad independiente, sino un signo neurológico que aparece cuando los ganglios basales sufren un daño estructural o funcional. Se observa con frecuencia en la parálisis cerebral discinética, donde representa alrededor del 12-14 % de los casos. La atetosis designa un patrón de movimiento involuntario en el que los dedos, las manos y los pies adoptan posturas cambiantes de forma continua, con un flujo lento y ondulante que recuerda a la torsión de un trapo mojado. La persona afectada no consigue fijar la posición de las extremidades distales: los dedos se separan, se flexionan y se extienden sin propósito aparente, y cualquier intento de controlar estos movimientos suele empeorarlos. El término procede del griego ἄθετος (áthetos, "sin posición fija"), formado por el prefijo privativo ἀ- y la raíz θε- del verbo τίθημι (títhemi, "colocar"), con el sufijo -ωσις que indica proceso patológico. Lo acuñó en 1871 el neurólogo estadounidense William Alexander Hammond para describir los movimientos grotescos e incesantes que observó en los dedos de pacientes adultos tras infartos o hemorragias del cuerpo estriado contralateral. La palabra captura con precisión lo que el clínico ve junto a la cama del paciente: unas extremidades que no encuentran dónde quedarse. Dos años después, en 1873, el médico inglés Alexander Shaw amplió el uso del término al ámbito pediátrico. Shaw describió siete casos de lo que llamó athétose double, es decir, movimientos atetósicos bilaterales que aparecían poco después del nacimiento y que comprometían sobre todo la musculatura distal de las extremidades y la cara. Para entender la atetosis conviene recordar que los ganglios basales funcionan como un filtro que selecciona qué programas motores se ejecutan y cuáles se inhiben. Dentro de este circuito, el núcleo caudado y el putamen reciben información de la corteza cerebral, la procesan y la devuelven al tálamo, que a su vez modula la actividad cortical. Cuando una lesión altera las neuronas del estriado (el conjunto formado por el caudado y el putamen), se pierde esa capacidad de filtrado. Las señales que normalmente frenarían los movimientos no deseados dejan de llegar al tálamo con la fuerza adecuada, y la corteza motora recibe una estimulación desinhibida que se traduce en un flujo continuo de actividad muscular involuntaria. El resultado son los movimientos serpenteantes y las posturas inestables que caracterizan la atetosis. En la parálisis cerebral discinética, la lesión suele localizarse en el globo pálido o en el putamen y puede deberse a la hipoxia perinatal o a la encefalopatía bilirrubínica grave (el antiguo kernicterus). En adultos, las causas más habituales son los accidentes cerebrovasculares que afectan al estriado, exactamente el mismo escenario que describió Hammond en sus casos iniciales. La frontera entre atetosis, corea y distonía no siempre resulta nítida, y en la práctica clínica los tres patrones coexisten con frecuencia, especialmente en niños. En 2018, la Movement Disorder Society propuso reservar el término atetosis para los movimientos lentos y continuos que impiden mantener una postura estable, diferenciándola de la corea por la ausencia de fragmentos de movimiento reconocibles y de la distonía por la falta de posturas sostenidas repetitivas. Aun así, la superposición es lo habitual. Corea. Los movimientos coreicos son rápidos, breves y aleatorios, y migran de una región corporal a otra sin patrón predecible. La atetosis es más lenta: los movimientos se suceden con una cadencia ondulante y tienden a afectar las mismas regiones de forma sostenida. Cuando ambos patrones coinciden se habla de coreoatetosis. Distonía. La distonía produce contracciones musculares mantenidas que llevan a posturas anómalas fijas o a movimientos de torsión repetitivos. En la atetosis, las posturas son cambiantes y no se repiten con un patrón identificable. Balismo. Se distingue por su amplitud y violencia: sacudidas proximales de gran rango, habitualmente unilaterales, que pueden provocar caídas. La atetosis afecta a segmentos distales y se desarrolla con mucha menos fuerza. Del griego ἄθετος (áthetos), que significa "sin posición fija" o "descolocado". William Alexander Hammond la introdujo en la literatura médica en 1871 para nombrar los movimientos que impedían a sus pacientes mantener los dedos en cualquier postura estable. Hammond, que también fue cirujano general del ejército estadounidense, acuñó el término a partir de sus observaciones en adultos con lesiones vasculares del cuerpo estriado. No. La corea produce movimientos breves, rápidos e irregulares que saltan de una parte del cuerpo a otra; la atetosis genera movimientos continuos, lentos y con un carácter ondulante que se concentra en la parte distal de las extremidades. Sin embargo, ambas pueden presentarse juntas, y de hecho esa combinación tiene nombre propio: coreoatetosis. Sí, en la mayoría de los casos. Los movimientos atetósicos se atenúan o cesan por completo durante el sueño profundo, lo que confirma su dependencia de los circuitos corticales de vigilia. El estrés emocional y el intento voluntario de moverse, en cambio, tienden a agravarlos. Depende enteramente de la causa. En la parálisis cerebral discinética con predominio atetósico, la inteligencia puede estar preservada incluso cuando la afectación motora es grave; la dificultad para hablar que presentan estos pacientes se debe a la alteración de la musculatura orofacial, no a un déficit cognitivo. En las formas adquiridas del adulto (vasculares, por ejemplo), la repercusión cognitiva dependerá de la extensión de la lesión cerebral. Si desea ampliar información sobre los trastornos del movimiento y las estructuras cerebrales implicadas, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la atetosis
Mecanismo: los ganglios basales y el control del movimiento
Diferenciación con otros trastornos del movimiento
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra atetosis?
¿Es lo mismo atetosis que corea?
¿Los movimientos atetósicos desaparecen durante el sueño?
¿Afecta la atetosis a la capacidad intelectual?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026