DICCIONARIO MÉDICO

Balismo

El balismo es un trastorno del movimiento que se manifiesta por sacudidas involuntarias de gran amplitud, bruscas y violentas, que afectan sobre todo a la musculatura proximal de las extremidades. Casi siempre compromete un solo hemicuerpo, caso en el que recibe el nombre de hemibalismo. Su causa más frecuente es la lesión vascular del subtálamo contralateral.

Qué es el balismo

El balismo se encuadra dentro de las discinesias, el grupo de trastornos neurológicos que cursan con movimientos anormales involuntarios. Se distingue por la amplitud y la violencia de las sacudidas, que recuerdan el gesto de lanzar un objeto con fuerza. De ahí procede precisamente su nombre: del griego βαλλισμός (ballismós, "salto", "danza"), emparentado con el verbo βάλλειν (bállein, "arrojar"). La imagen resulta clínicamente exacta, porque el paciente ejecuta movimientos de lanzamiento que comprometen hombros, caderas y la raíz de los miembros, con una brusquedad que los distingue de otras hipercinesias.

Cuando las sacudidas se limitan a un hemicuerpo se habla de hemibalismo, la presentación con diferencia más habitual. El bibalismo (afectación de ambos lados) es infrecuente y suele asociarse a trastornos metabólicos, en particular a la hiperglucemia no cetósica en pacientes con diabetes mal controlada. Los movimientos tienden a intensificarse con el estrés o la fatiga, y disminuyen o desaparecen durante el sueño.

Base anatómica y mecanismo fisiopatológico

El circuito motor de los ganglios basales depende de un equilibrio preciso entre señales excitadoras e inhibidoras que modulan la actividad de la corteza motora. El núcleo subtalámico desempeña en ese circuito una función excitadora sobre el segmento interno del globo pálido, que a su vez inhibe el tálamo. Si una lesión destruye o silencia el núcleo subtalámico, el globo pálido pierde buena parte de la excitación que recibe, deja de frenar adecuadamente el tálamo y la corteza motora queda sin control inhibitorio suficiente. El resultado son descargas motoras desorganizadas que se traducen en los movimientos balísticos.

La causa predominante son los infartos cerebrales que afectan al territorio de las arterias perforantes (ramas de la coroidea anterior, la comunicante posterior o la coroidea posterior). No obstante, lesiones hemorrágicas, tumores, abscesos, placas desmielinizantes e incluso alteraciones metabólicas pueden producir un cuadro idéntico si comprometen la misma región. Algunas series radiológicas han documentado hemibalismo en pacientes con lesiones localizadas fuera del núcleo subtalámico (tálamo, putamen, núcleo caudado e incluso corteza), lo que ha obligado a ampliar el modelo anatómico clásico.

Relación con la corea y otros trastornos hipercinéticos

Desde la descripción clásica de Martin en 1927, la relación entre balismo y corea ha sido objeto de debate. Ambos comparten un sustrato anatomopatológico común en los ganglios basales y con frecuencia coexisten en el mismo paciente: no es raro que movimientos balísticos de gran amplitud aparezcan junto a movimientos coreicos más breves y distales, ni que un cuadro que comienza como balismo evolucione hacia una corea residual antes de resolverse.

Muchos autores consideran hoy el balismo una forma grave de corea, diferenciada sobre todo por la amplitud del movimiento y su predominio proximal. La atetosis ocupa el otro extremo del espectro: movimientos lentos, sinuosos, de predominio distal. El temblor se separa con más facilidad porque es rítmico, oscilatorio y repetitivo, rasgos que las sacudidas balísticas nunca presentan. La mioclonía, por su parte, consiste en contracciones brevísimas, tipo descarga eléctrica, sin el componente de lanzamiento que define al balismo.

Evolución habitual

En la mayoría de los casos de origen vascular, el balismo aparece de forma súbita y alcanza su intensidad máxima en las primeras horas. Los movimientos pueden llegar a ser tan violentos que provocan lesiones articulares, erosiones cutáneas por impacto repetido contra la cama o agotamiento físico grave. Pese a la espectacularidad del cuadro, la remisión espontánea es la norma: la mayor parte de los pacientes mejoran en un plazo de seis a ocho semanas conforme las estructuras adyacentes compensan la función perdida.

El balismo metabólico (hiperglucémico) suele resolverse al corregir la glucemia. Persiste peor pronóstico cuando la causa es una enfermedad neurodegenerativa o una lesión extensa que comprometa varias estructuras de los ganglios basales simultáneamente.

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene la palabra balismo?

Del griego βαλλισμός (ballismós), que significa "salto" o "danza", y comparte raíz con βάλλειν (bállein, "arrojar", "lanzar"). El término alude al gesto de lanzamiento que caracteriza los movimientos de este trastorno. La misma raíz ha dado lugar a la palabra "balística" en el lenguaje corriente.

¿Es lo mismo balismo que hemibalismo?

No exactamente. Balismo designa el trastorno en general. Hemibalismo es la forma más frecuente, limitada a un hemicuerpo, y se produce casi siempre por una lesión vascular en el núcleo subtalámico del lado contrario. El bibalismo, bilateral, existe pero es mucho menos común.

¿Se confunde con la corea?

Con cierta frecuencia, sí. Ambos son movimientos involuntarios de origen subcortical y comparten circuitos anatómicos. La diferencia práctica está en la amplitud: los movimientos balísticos son de gran recorrido y predominio proximal, mientras que la corea es más discreta, irregular y de predominio distal. Un mismo paciente puede presentar ambos fenómenos de forma simultánea.

¿El balismo desaparece solo?

Depende de la causa. En los casos de origen vascular, que son la mayoría, la remisión espontánea se produce habitualmente en seis a ocho semanas. Los movimientos van perdiendo amplitud y transformándose en una corea residual más suave hasta que cesan. Cuando la causa es metabólica (hiperglucemia), la corrección del trastorno de base suele resolver el cuadro. Los casos ligados a enfermedades neurodegenerativas tienen peor pronóstico en cuanto a duración.

Referencias

  1. MedlinePlus en español. Movimiento espasmódico o impredecible.
  2. Manual MSD (versión para profesionales). Corea, atetosis y hemibalismo.
  3. Manual MSD (versión para público general). Corea, atetosis y hemibalismo.
  4. MedlinePlus en español. Trastornos del movimiento.

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea profundizar en conceptos asociados al balismo, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

  • Hemibalismo: forma de balismo limitada a un hemicuerpo, la presentación más frecuente de este trastorno.
  • Corea: movimientos involuntarios irregulares, rápidos y de predominio distal, emparentados con el balismo.
  • Atetosis: movimientos lentos, sinuosos y de torsión que afectan sobre todo a manos y pies.
  • Discinesia: término general que engloba los trastornos del movimiento involuntario.
  • Ganglios basales: estructuras cerebrales profundas implicadas en el control motor, cuya disfunción origina el balismo.
  • Subtálamo: región diencefálica cuya lesión es la causa más habitual del hemibalismo.
  • Temblor: movimiento rítmico e involuntario que se diferencia del balismo por su regularidad y baja amplitud.

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