DICCIONARIO MÉDICO
Mioclonía
La mioclonía es una sacudida muscular breve, súbita e involuntaria que afecta a un músculo o a un grupo de músculos. Puede presentarse en personas completamente sanas (al quedarse dormidas, por ejemplo) o constituir el signo de un trastorno neurológico. El término agrupa fenómenos muy distintos entre sí, que se clasifican según el lugar del sistema nervioso donde se originan, la zona del cuerpo que afectan y la causa que los provoca. Médicamente, una mioclonía es una contracción muscular brusca, breve e involuntaria, o bien la pérdida repentina del tono de un músculo que estaba contraído. Esta segunda variedad recibe el nombre de mioclonía negativa, y su ejemplo más conocido es la asterixis. La forma habitual, en la que el músculo se contrae de manera activa, se denomina mioclonía positiva. El nombre procede del latín científico "myoclonia", formado a partir del elemento "mio-" (relativo al músculo, del griego "mŷs, myós") y "clonus" (del griego "klónos", agitación), según recoge el Diccionario de la lengua española. La raíz "clono" reaparece en otros términos neurológicos que describen movimientos repetitivos. El neurólogo alemán Nikolaus Friedreich fue el primero en describir el fenómeno, en 1881, bajo el nombre de "paramioclono múltiple", en un paciente con sacudidas musculares distales en reposo. Con el tiempo, la comunidad médica abrevió la expresión y quedó como "mioclono". Hoy, "mioclono" y "mioclonía" conviven en la literatura médica en español, y ambos designan el mismo fenómeno. Detrás de cada sacudida mioclónica hay una descarga eléctrica anómala en alguna parte del sistema nervioso central: la corteza cerebral, estructuras subcorticales, el tronco encefálico o la médula espinal. Esa descarga viaja hasta el músculo y provoca la contracción. En la mioclonía negativa ocurre lo contrario: se interrumpe de forma súbita la señal que mantenía el músculo activo, y el silencio eléctrico resultante es detectable con electromiografía. Las sacudidas pueden aparecer solas o repetirse varias veces por minuto. Algunas surgen de manera espontánea; otras necesitan un desencadenante, como un ruido intenso, un contacto inesperado o el propio intento de mover el músculo. Esta última circunstancia, en la que el movimiento voluntario agrava la sacudida, se conoce como mioclonía de acción. No existe una única manera de ordenar las mioclonías. Los neurólogos combinan varios criterios, y cada uno responde a una pregunta clínica distinta. El lugar de origen en el sistema nervioso marca la primera gran división: la mioclonía cortical nace en la corteza cerebral; la mioclonía reticular se origina en el tronco del encéfalo; la mioclonía espinal surge en la médula. Cada una tiene un patrón clínico y neurofisiológico propio, con un correlato distinto en las pruebas electrofisiológicas. También se clasifican según la extensión corporal afectada. Así, hablamos de mioclonía focal cuando se limita a un único músculo o grupo muscular, multifocal cuando salpica varias zonas sin relación entre ellas, segmentaria cuando afecta a segmentos corporales contiguos y generalizada cuando compromete casi todo el cuerpo de forma simultánea. Queda, por último, el criterio causal. La mioclonía esencial carece de causa identificable y suele ser hereditaria; la adquirida es secundaria a un trastorno metabólico, tóxico o estructural; la idiopática es, sencillamente, de origen desconocido. Algunas formas, además, son fisiológicas y no requieren estudio, como el hipo o las sacudidas que aparecen al quedarse dormido. Los datos poblacionales sobre la mioclonía son escasos. El estudio de referencia, realizado en el condado de Olmsted (Minnesota) entre 1976 y 1990, situó la incidencia anual en 1,3 casos por cada 100.000 habitantes, con una prevalencia de 8,6 casos por cada 100.000 personas en el momento del corte. La forma sintomática, secundaria a otra enfermedad, fue la más frecuente, seguida de la epiléptica y la esencial. Las demencias figuraron entre las causas más habituales del tipo sintomático. Conviene no confundir la mioclonía con otros trastornos del movimiento. El tic es repetitivo, semivoluntario y el paciente puede suprimirlo durante un tiempo breve; la mioclonía, no. La corea consiste en movimientos fluidos que parecen pasar de una parte del cuerpo a otra, mientras que la sacudida mioclónica es puntual y aislada. El temblor es oscilatorio y rítmico, con un vaivén entre dos posiciones; la mioclonía carece de esa alternancia. La tetania cursa con espasmos mantenidos, no con sacudidas breves. La fasciculación es un movimiento visible bajo la piel que no llega a desplazar la articulación; muchas mioclonías, en cambio, sí generan un desplazamiento franco del segmento afectado. Sí. Ambos términos conviven en español y designan el mismo fenómeno. "Mioclono" se ha impuesto en gran parte de la literatura neurológica por ser la forma abreviada del término original, mientras que "mioclonía" conserva la estructura latina completa. No. Muchas mioclonías son fisiológicas y aparecen en personas sin ningún trastorno neurológico, como el hipo o las sacudidas al conciliar el sueño. Las formas patológicas, en cambio, suelen ser más persistentes o intensas, y forman parte del cuadro de un trastorno neurológico, metabólico o tóxico de base. En algunos síndromes, sí. La epilepsia mioclónica juvenil suele debutar en la adolescencia con sacudidas mioclónicas del cuello, los hombros o los brazos, antes de que aparezcan otros tipos de crisis. Mediante electromiografía y electroencefalografía, que registran la actividad eléctrica del músculo y del cerebro, respectivamente. En ocasiones se completan con potenciales evocados o pruebas de imagen, según la sospecha clínica.Qué es la mioclonía
Mecanismo: una descarga breve del sistema nervioso
Clasificación de las mioclonías
Con qué frecuencia aparece
Diferenciación con otros movimientos involuntarios
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo mioclono que mioclonía?
¿Toda mioclonía es un signo de enfermedad?
¿Puede una mioclonía ser el primer síntoma de una epilepsia?
¿Cómo se estudia una mioclonía?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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