DICCIONARIO MÉDICO

Corticotropinoma

El corticotropinoma es un adenoma de la hipófisis que produce de forma autónoma hormona adrenocorticotropa (ACTH). Constituye entre el 5 y el 10 % de los adenomas hipofisarios y es la causa más frecuente de hipercortisolismo endógeno de origen central, situación que la tradición clínica denomina enfermedad de Cushing. En la mayoría de los casos se trata de un microadenoma menor de 10 mm.

Qué es el corticotropinoma

Se trata de una neoplasia benigna que se desarrolla a partir de las células corticotropas de la adenohipófisis, la porción anterior de la glándula pituitaria. Estas células son las encargadas de sintetizar y secretar ACTH (del inglés adrenocorticotropic hormone), también llamada corticotropina. Cuando proliferan de manera clonal y forman un adenoma, la secreción de ACTH deja de responder al freno fisiológico que normalmente ejerce el cortisol circulante, y se establece un exceso hormonal sostenido.

El nombre del tumor se construye por derivación directa: corticotropina (la hormona que segrega) más el sufijo griego -ωμα (-ōma, tumor). «Corticotropina» es, a su vez, un compuesto del latín cortex, corticis (corteza, en alusión a la corteza de la glándula suprarrenal) y del griego τρόπος (trópos, dirección, giro), con el sentido de «hormona que se dirige hacia la corteza suprarrenal». Harvey Cushing describió en 1932 la asociación entre un adenoma basófilo de la hipófisis y el cuadro clínico de hipercortisolismo que ya había publicado en 1912, aunque la demostración bioquímica de la mediación por ACTH llegó décadas después.

El eje hipotálamo-hipófiso-suprarrenal y su desregulación

En condiciones normales, el hipotálamo libera hormona liberadora de corticotropina (CRH), que estimula las células corticotropas de la hipófisis para que secreten ACTH. La ACTH viaja por la sangre hasta la corteza suprarrenal, donde promueve la síntesis de cortisol. Cuando el cortisol alcanza concentraciones suficientes, inhibe tanto al hipotálamo como a la hipófisis, cerrando el circuito. Este mecanismo de retroalimentación negativa del eje hipotálamo-hipófiso-adrenal mantiene la concentración de cortisol dentro de límites estrechos.

Las células del corticotropinoma escapan parcialmente de ese freno. No dejan de responder por completo (lo que permite, de hecho, ciertas pruebas de supresión con dexametasona a dosis altas), pero su umbral de inhibición se desplaza hacia arriba. El resultado es una secreción inapropiadamente alta de ACTH que estimula ambas glándulas suprarrenales, provocando hiperplasia bilateral de la corteza y exceso crónico de cortisol.

Perfil clínico-patológico

Alrededor del 90 % de los corticotropinomas son microadenomas hipofisarios con un diámetro inferior a 10 mm, y una proporción considerable no supera los 5 mm. Este tamaño reducido explica la dificultad de su detección mediante resonancia magnética, que solo identifica la lesión en el 60-70 % de los casos. Los macroadenomas corticotropos, menos frecuentes, tienden a comportarse de forma más agresiva e invasiva.

Desde el punto de vista histológico, las células tumorales suelen ser basófilas y se tiñen positivamente para ACTH en las preparaciones de inmunohistoquímica. Existe, sin embargo, una variante denominada corticotropinoma silente, en la que la inmunotinción es positiva para ACTH pero el paciente no presenta datos clínicos ni bioquímicos de hipercortisolismo. Estos adenomas silentes pueden pasar inadvertidos durante años y manifestarse solo por efecto de masa o por un hallazgo incidental. La clasificación de la OMS de 2017 reconoce que los adenomas corticotropos silentes tienen un riesgo elevado de recidiva, especialmente el que antes se llamaba «subtipo 3».

Diferenciación con otras fuentes de exceso de ACTH

No todo hipercortisolismo dependiente de ACTH procede de un corticotropinoma. Determinados tumores extracraneales, sobre todo el carcinoma pulmonar de célula pequeña y los tumores carcinoides bronquiales, pueden secretar ACTH de forma ectópica y producir un cuadro muy similar. La distinción entre ambas fuentes es uno de los problemas más difíciles de la endocrinología clínica: el corticotropinoma conserva cierta capacidad de respuesta a los mecanismos de retroalimentación, mientras que la secreción ectópica, por regla general, no responde a ellos, lo que permite orientar el origen mediante pruebas funcionales.

Frente a otros adenomas hipofisarios funcionantes, el corticotropinoma difiere del prolactinoma (el más frecuente, productor de prolactina) y del somatotropinoma (productor de hormona de crecimiento) tanto en la hormona que secreta como en su perfil epidemiológico y su tamaño habitual al momento del diagnóstico.

Preguntas frecuentes

¿Qué relación tiene el corticotropinoma con la enfermedad de Cushing?

Es su causa. La enfermedad de Cushing se define como el hipercortisolismo producido por un adenoma hipofisario secretor de ACTH, es decir, un corticotropinoma. No debe confundirse con el síndrome de Cushing, que es un término más amplio que abarca todas las causas de exceso de cortisol, incluidas las suprarrenales y las ectópicas.

¿Por qué es tan difícil de localizar en las pruebas de imagen?

Porque la mayoría son microadenomas muy pequeños, con frecuencia de menos de 5 o 6 mm. A ese tamaño, la resolución de la resonancia magnética resulta insuficiente en un porcentaje notable de casos, lo que obliga a recurrir a pruebas funcionales y, en ocasiones, al cateterismo de senos petrosos para confirmar el origen hipofisario de la ACTH.

¿De dónde viene la palabra corticotropinoma?

De corticotropina (la hormona ACTH) y el sufijo griego -ωμα (-ōma, tumor). Corticotropina combina el latín cortex (corteza, por la corteza suprarrenal) y el griego τρόπος (trópos, dirección), literalmente «que se dirige a la corteza».

¿Existe un corticotropinoma que no cause exceso de cortisol?

Sí. Se denomina corticotropinoma silente. Las células tumorales expresan ACTH en el estudio inmunohistoquímico, pero no producen cantidades suficientes de hormona activa como para elevar el cortisol. Estos tumores se descubren por efecto de masa o de forma incidental, y la clasificación de la OMS los considera de riesgo elevado por su tendencia a la recidiva.

Referencias

  1. MedlinePlus en español, Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU. Enfermedad de Cushing.
  2. MedlinePlus en español, Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU. Tumor hipofisario.
  3. Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN). Síndrome de Cushing: información para pacientes.
  4. National Cancer Institute (NCI). Tumores de hipófisis.

Consulte también la información clínica completa sobre el adenoma de hipófisis

Si busca información sobre los distintos tipos de adenoma hipofisario, sus manifestaciones y su abordaje, puede consultar la ficha completa del adenoma de hipófisis elaborada por el Cancer Center de la Clínica Universidad de Navarra.

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea profundizar en conceptos asociados al corticotropinoma, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

  • Corticotropina: hormona adrenocorticotropa (ACTH), la molécula que segregan las células tumorales del corticotropinoma.
  • Hipercortisolismo: exceso crónico de cortisol, consecuencia principal del corticotropinoma funcionante.
  • Hipófisis: glándula endocrina alojada en la silla turca donde se originan los adenomas corticotropos.
  • Cortisol: hormona esteroidea de la corteza suprarrenal cuya producción se ve estimulada por el exceso de ACTH.
  • Prolactinoma: el adenoma hipofisario funcionante más frecuente, productor de prolactina.
  • Microadenoma hipofisario: tumor hipofisario de menos de 10 mm, categoría a la que pertenecen la mayoría de los corticotropinomas.
  • Eje hipotálamo-hipófiso-adrenal: sistema de retroalimentación hormonal cuya regulación queda alterada por el corticotropinoma.
  • Síndrome de Nelson: crecimiento de un corticotropinoma residual tras la extirpación bilateral de las glándulas suprarrenales.

La información proporcionada en este Diccionario Médico de la Clínica Universidad de Navarra tiene como objetivo principal ofrecer un contexto y entendimiento general sobre términos médicos y no debe ser utilizada como fuente única para tomar decisiones relacionadas con la salud. Esta información es meramente informativa y no sustituye en ningún caso el consejo, diagnóstico, tratamiento o recomendaciones de profesionales de la salud. Siempre es esencial consultar a un médico o especialista para tratar cualquier condición o síntoma médico. La Clínica Universidad de Navarra no se responsabiliza por el uso inapropiado o la interpretación de la información contenida en este diccionario.
Infografías realizadas con https://BioRender.com

© Clínica Universidad de Navarra 2026