DICCIONARIO MÉDICO
Corticotropina
La corticotropina, también conocida como hormona adrenocorticotropa o ACTH, es una hormona peptídica de 39 aminoácidos secretada por las células corticotropas de la hipófisis anterior. Su función principal es estimular la corteza suprarrenal para que sintetice y libere glucocorticoides, sobre todo cortisol. El nombre corticotropina se forma a partir de dos raíces: cortico-, del latín cortex, corticis (corteza, en referencia a la corteza suprarrenal), y -tropina, del griego τρόπος (trópos, giro, dirección), con el sentido de "sustancia que dirige o estimula". Literalmente, la corticotropina es la hormona que "se dirige hacia la corteza" suprarrenal para activarla. El sinónimo ACTH procede del inglés adrenocorticotropic hormone. Las células corticotropas representan cerca del 15-20 % de la población celular de la adenohipófisis. No producen únicamente corticotropina: a partir de un gran precursor proteico llamado proopiomelanocortina (POMC), generan también β-lipotropina, β-endorfina y hormona estimulante de los melanocitos (MSH). La POMC se fragmenta mediante enzimas proteolíticas específicas, y el patrón de corte varía según el tejido, lo que explica que distintas células obtengan productos diferentes de una misma molécula precursora. La secreción de corticotropina no es autónoma. Depende de señales que descienden desde el hipotálamo a través de la hormona liberadora de corticotropina (CRH), un péptido de 41 aminoácidos producido por neuronas del núcleo paraventricular. La CRH viaja por el sistema portal hipofisario hasta las células corticotropas y les ordena liberar ACTH al torrente sanguíneo. Una vez en la circulación, la corticotropina actúa sobre receptores específicos (MC2R) de la zona fascicular de la glándula suprarrenal, donde estimula la síntesis de cortisol y, en menor medida, de corticosterona y andrógenos suprarrenales. El cortisol, a su vez, frena la producción tanto de CRH como de corticotropina: es un circuito de retroalimentación negativa que impide que los niveles de glucocorticoides se eleven de forma descontrolada. Ese circuito se conoce como eje hipotálamo-hipofisario-suprarrenal (eje HHA). Su alteración puede producir exceso de cortisol (como ocurre en la enfermedad de Cushing, causada por un adenoma hipofisario secretor de ACTH) o déficit (como en la insuficiencia suprarrenal secundaria, en la que la hipófisis no genera suficiente corticotropina). La secreción de corticotropina es pulsátil y sigue un ritmo circadiano bien definido. Los niveles más altos se registran en las primeras horas de la mañana, antes del despertar; los más bajos, al final de la tarde y durante las primeras horas de sueño. Ese patrón se transmite fielmente a la secreción de cortisol. Ante una situación de estrés agudo (una infección grave, un traumatismo, una intervención quirúrgica), el hipotálamo libera CRH de forma brusca y la corticotropina se eleva con rapidez, arrastrando consigo el cortisol. La respuesta tiene sentido fisiológico: el cortisol moviliza glucosa, eleva la presión arterial y modula la respuesta inflamatoria, preparando al organismo para hacer frente a la agresión. El precio de una activación prolongada del eje, sin embargo, es el conjunto de efectos metabólicos y óseos que acompaña al hipercortisolismo crónico. Del latín cortex (corteza) y del griego τρόπος (trópos, giro o dirección). Significa, literalmente, "sustancia que se dirige hacia la corteza", porque su diana es la corteza suprarrenal. Sí. Corticotropina es el nombre recomendado en nomenclatura endocrinológica; ACTH es la sigla inglesa (adrenocorticotropic hormone) que se utiliza de forma universal en la práctica clínica y en los informes de laboratorio. Depende del contexto. Si el cortisol también está alto, puede indicar una producción excesiva de ACTH por un tumor hipofisario (enfermedad de Cushing) o por un tumor fuera de la hipófisis (secreción ectópica). Si el cortisol está bajo, la elevación de corticotropina suele reflejar un fallo primario de las glándulas suprarrenales (enfermedad de Addison): la hipófisis intenta compensar pidiendo a las suprarrenales que trabajen más, pero estas no responden. Sí, aunque son funciones de menor repercusión clínica. La ACTH estimula también la producción de andrógenos suprarrenales y ejerce un efecto trófico sobre la propia corteza suprarrenal: mantiene su tamaño y su capacidad secretora. Cuando la corticotropina desciende de forma prolongada (por ejemplo, tras meses de administración exógena de glucocorticoides), la corteza suprarrenal se atrofia. Si desea profundizar en conceptos asociados a la corticotropina, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la corticotropina
El eje hipotálamo-hipofisario-suprarrenal
Ritmo circadiano y respuesta al estrés
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra corticotropina?
¿Corticotropina y ACTH son lo mismo?
¿Qué ocurre si la corticotropina está elevada en un análisis?
¿Tiene la corticotropina alguna función más allá de estimular el cortisol?
Referencias
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