DICCIONARIO MÉDICO
Corteza suprarrenal
La corteza suprarrenal es la porción externa de la glándula suprarrenal, constituye alrededor del 90 % de su masa y se encarga de sintetizar hormonas esteroideas: mineralocorticoides (sobre todo aldosterona), glucocorticoides (principalmente cortisol) y andrógenos suprarrenales como la dehidroepiandrosterona (DHEA). Su origen embriológico es mesodérmico, distinto al de la médula suprarrenal, que procede de la cresta neural. El nombre reúne tres elementos latinos: cortex, corticis (capa externa de un órgano); supra (encima de) y renalis (relativo al riñón). Las glándulas suprarrenales, también denominadas adrenales, se sitúan sobre el polo superior de cada riñón. En 1855, Thomas Addison publicó sus observaciones sobre pacientes con destrucción de estas glándulas, lo que supuso la primera demostración clínica de que la corteza suprarrenal era compatible con la vida solo mientras mantuviera un mínimo de función. Medio siglo después, en 1896, se reconoció formalmente que la corteza y la médula constituían tejidos de naturaleza diferente. Histológicamente, la corteza se organiza en cordones celulares radiales, separados por sinusoides sanguíneos que permiten que las hormonas recién sintetizadas pasen directamente al torrente circulatorio. Todas las hormonas que produce la corteza derivan de un mismo precursor: el colesterol, que las células corticales obtienen de las lipoproteínas plasmáticas (LDL) o sintetizan a partir del acetato. La zona glomerulosa ocupa la franja más externa, inmediatamente bajo la cápsula. Sus células se agrupan en nidos redondeados y producen aldosterona, el principal mineralocorticoide del organismo. La regulación de esta zona depende sobre todo del sistema renina-angiotensina y de la concentración sérica de potasio; la ACTH hipofisaria ejerce en ella un papel secundario. Hacia el interior se extiende la zona fasciculada, la más gruesa de las tres. Debe su nombre a la disposición de sus células en columnas paralelas (fascículos) orientadas radialmente. Produce cortisol, el glucocorticoide con mayor actividad metabólica, cuya secreción sigue un ritmo circadiano marcado: las concentraciones plasmáticas alcanzan su máximo al amanecer y descienden al final del día. Las células de esta zona son grandes y ricas en lípidos, lo que les da una apariencia clara en las preparaciones histológicas (de ahí el nombre clásico de "células claras"). La zona reticular rodea la médula suprarrenal. Es la más delgada y la de aspecto histológico más irregular, con cordones celulares entrecruzados en forma de red. Sintetiza andrógenos suprarrenales, sobre todo DHEA y su forma sulfatada (DHEA-S), precursores que se convierten en testosterona y estrógenos en los tejidos periféricos. En condiciones normales, la contribución de estos andrógenos al perfil hormonal del adulto es modesta; sin embargo, en algunas patologías de la corteza suprarrenal su producción puede aumentar lo bastante como para causar efectos virilizantes. El hipotálamo secreta la hormona liberadora de corticotropina (CRH), que estimula la adenohipófisis para que libere ACTH (hormona adrenocorticotropa). La ACTH actúa sobre la corteza suprarrenal aumentando la captación de colesterol por las células corticales y acelerando su conversión en cortisol. Cuando la concentración de cortisol en sangre sube, el propio cortisol inhibe la liberación de CRH y ACTH por retroalimentación negativa. Ese bucle de control afecta sobre todo a las zonas fasciculada y reticular. La zona glomerulosa, como ya se ha dicho, responde preferentemente a la angiotensina II y al potasio, lo que permite al organismo ajustar la secreción de aldosterona de forma independiente al cortisol. Es una separación funcional con consecuencias clínicas directas: en la insuficiencia suprarrenal secundaria (por déficit de ACTH), la producción de aldosterona suele conservarse, mientras que la de cortisol se desploma. Del latín cortex (capa externa), supra (encima) y renalis (del riñón). La expresión designa la capa periférica de la glándula que se asienta sobre cada riñón. En la literatura anglosajona se emplea indistintamente adrenal cortex. No. La glándula suprarrenal comprende dos tejidos: la corteza (externa, de origen mesodérmico, productora de esteroides) y la médula (interna, de origen neural, productora de catecolaminas como la adrenalina). Hablar de corteza suprarrenal es referirse exclusivamente a la parte externa. La enfermedad de Addison consiste en una destrucción progresiva de la corteza suprarrenal, habitualmente de causa autoinmunitaria, que reduce la producción de cortisol y aldosterona. Fue descrita por Thomas Addison en 1855, antes incluso de que se conocieran las hormonas que la corteza sintetiza. El exceso mantenido de cortisol da lugar a un conjunto de manifestaciones conocido como síndrome de Cushing, que puede deberse a un adenoma de la propia corteza suprarrenal o a un exceso de ACTH de origen hipofisario o ectópico. Si desea profundizar en la fisiología suprarrenal y conceptos asociados, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la corteza suprarrenal
Tres zonas con producción hormonal diferenciada
Regulación del eje hipotálamo-hipófisis-suprarrenal
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene el término corteza suprarrenal?
¿Son lo mismo la corteza suprarrenal y la glándula suprarrenal?
¿Qué relación tiene con la enfermedad de Addison?
¿Qué ocurre si la corteza suprarrenal produce demasiado cortisol?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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