DICCIONARIO MÉDICO

Corticoide

Los corticoides o corticosteroides son hormonas esteroideas sintetizadas en la corteza suprarrenal a partir del colesterol. Se clasifican en dos grupos principales: glucocorticoides, que intervienen en el metabolismo de los hidratos de carbono y las proteínas, y mineralocorticoides, que regulan el equilibrio del sodio y el potasio. También se denominan corticoides las versiones sintéticas de estas hormonas, ampliamente utilizadas en medicina.

Qué es un corticoide

Un corticoide es, en sentido estricto, cualquier hormona de naturaleza esteroidea producida por la corteza de las glándulas suprarrenales. El término procede del latín cortex, corticis (corteza) combinado con el sufijo -oide, del griego εἶδος (eidos, forma o aspecto), de modo que su significado literal es "con forma o naturaleza de corteza", o más precisamente, "sustancia propia de la corteza". La RAE lo registra como sustantivo masculino del ámbito de la fisiología.

Conviene aclarar un equívoco habitual. Cuando se habla de corticoides en el lenguaje coloquial, casi siempre se piensa en los medicamentos antiinflamatorios derivados del cortisol. Pero los corticoides endógenos (los que produce el propio organismo) son un conjunto más amplio de hormonas con funciones que van desde la regulación de la glucemia hasta el control del volumen sanguíneo, y no todas tienen acción antiinflamatoria.

La corteza suprarrenal y sus tres zonas productoras

Cada glándula adrenal pesa unos cuatro gramos y se asienta sobre el polo superior de cada riñón. Su corteza representa aproximadamente el 80 % del volumen total y se organiza en tres capas concéntricas, cada una con un perfil secretor diferente.

La zona glomerular, la más externa y también la más delgada, fabrica aldosterona. Su regulación depende sobre todo del sistema renina-angiotensina y de la concentración plasmática de potasio, no de la corticotropina hipofisaria. La zona fascicular, que ocupa cerca del 75 % de la corteza, secreta los glucocorticoides cortisol y corticosterona, y se encuentra bajo control directo del eje hipotálamo-hipofisario mediante la ACTH. Por debajo se sitúa la zona reticular, productora de andrógenos suprarrenales débiles como la dehidroepiandrosterona.

Biosíntesis a partir del colesterol

Todos los corticoides comparten un esqueleto químico de ciclopentanoperhidrofenantreno, la estructura básica de los esteroides. El paso inicial y limitante de la esteroidogénesis suprarrenal es el transporte de colesterol desde la membrana externa a la membrana interna de la mitocondria, un proceso mediado por la proteína StAR. A partir de ahí, una serie de enzimas del grupo del citocromo P450 va modificando la molécula hasta generar los distintos corticoides finales.

Cada zona de la corteza expresa un repertorio enzimático propio. Eso es lo que determina que la glomerular produzca aldosterona y no cortisol, o que la fascicular sintetice cortisol pero sea incapaz de fabricar aldosterona (le falta la aldosterona sintasa). El resultado neto es que, partiendo de una misma materia prima, la corteza suprarrenal genera hormonas con acciones muy distintas.

Glucocorticoides y mineralocorticoides

La clasificación clásica divide los corticoides en dos familias según su efecto predominante. Los glucocorticoides (el cortisol es el principal en humanos) influyen sobre el metabolismo de la glucosa, las proteínas y los lípidos, y poseen una potente actividad antiinflamatoria e inmunomoduladora. Los mineralocorticoides (la aldosterona es el más relevante) actúan en el túbulo renal favoreciendo la reabsorción de sodio y la excreción de potasio, y participan así en la regulación de la presión arterial y el volumen del líquido extracelular.

Esta separación es útil, pero tiene matices. El cortisol, que es un glucocorticoide, también posee cierta afinidad por el receptor mineralocorticoide, y en circunstancias normales circula en concentraciones muy superiores a las de la aldosterona. Para evitar que sature ese receptor, las células diana expresan una enzima (la 11β-hidroxiesteroide deshidrogenasa tipo 2) que inactiva el cortisol localmente. Cuando esa enzima falla, el cortisol ocupa los receptores mineralocorticoides y produce retención de sodio e hipertensión.

Corticoides sintéticos

Desde mediados del siglo XX se dispone de versiones sintéticas de los corticoides naturales, diseñadas para potenciar determinadas acciones y minimizar otras. La prednisona, la prednisolona, la dexametasona, la betametasona o la metilprednisolona, entre otras, son glucocorticoides sintéticos con mayor potencia antiinflamatoria que el cortisol y, en algunos casos, con actividad mineralocorticoide prácticamente nula. La fludrocortisona, en cambio, se desarrolló para suplir la acción mineralocorticoide.

El hito que abrió esta línea farmacéutica fue la síntesis de cortisona por Edward Calvin Kendall y Tadeus Reichstein en la década de 1930, y su aplicación clínica por Philip Hench en 1948 para la artritis reumatoide, trabajo que les valió el Premio Nobel de Fisiología o Medicina en 1950. Aquel hallazgo transformó la medicina, pero también reveló, con el uso prolongado, los efectos derivados de un exceso sostenido de acción glucocorticoide: el llamado hipercortisolismo iatrogénico.

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene la palabra corticoide?

Del latín cortex (corteza) y el griego -oide (εἶδος, forma). Literalmente, "sustancia con naturaleza de corteza", en alusión a que estas hormonas se producen en la corteza de la glándula suprarrenal.

¿Son lo mismo corticoide y corticosteroide?

Sí. Ambos términos se usan como sinónimos tanto en la literatura médica como en la práctica clínica. Corticosteroide subraya la naturaleza esteroidea de la molécula; corticoide es la forma abreviada que predomina en el español médico actual.

¿Corticoide es lo mismo que cortisona?

No. La cortisona es uno de los muchos corticoides que existen. Es una forma inactiva del cortisol que necesita ser convertida por el hígado para ejercer su efecto. Decir "me han puesto cortisona" es una expresión coloquial que a menudo se aplica a cualquier glucocorticoide inyectado, aunque en la mayoría de los casos el compuesto administrado sea otro distinto.

¿Los esteroides anabólicos son corticoides?

No. Los esteroides anabólicos derivan de las hormonas sexuales masculinas (testosterona y sus análogos) y tienen efectos sobre la masa muscular y los caracteres sexuales. Los corticoides, en cambio, derivan de la corteza suprarrenal y actúan sobre el metabolismo, la inflamación y el equilibrio hidroelectrolítico. Comparten el núcleo esteroideo, pero sus acciones son completamente diferentes.

Referencias

  1. Real Academia Española. Corticoide. Diccionario de la lengua española.
  2. Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU. Corticoides. MedlinePlus en español.
  3. Manual MSD. Generalidades sobre la función suprarrenal. Versión para profesionales.
  4. Fundación Mayo para la Educación y la Investigación Médica. Prednisona y otros corticoides. Mayo Clinic en español.

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea profundizar en conceptos asociados a los corticoides, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

  • Glucocorticoide: subgrupo de corticoides con acción predominante sobre el metabolismo de la glucosa y efecto antiinflamatorio.
  • Mineralocorticoide: subgrupo de corticoides que regula el equilibrio hidroelectrolítico a nivel renal.
  • Cortisol: el glucocorticoide natural predominante en el ser humano.
  • Corticosterona: glucocorticoide secretado por la zona fascicular, principal en roedores y secundario en humanos.
  • Corticotropina: hormona hipofisaria que estimula la corteza suprarrenal para producir corticoides.
  • Corteza suprarrenal: la capa externa de la glándula suprarrenal, donde se sintetizan los corticoides.
  • Corticorresistencia: falta de respuesta de una enfermedad al efecto de los corticoides.

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