DICCIONARIO MÉDICO
Concentrado
En medicina, un concentrado es un preparado que contiene una proporción elevada de un componente activo tras haberse retirado parte del vehículo original. El término se aplica tanto a los componentes sanguíneos obtenidos por fraccionamiento de la sangre total como a ciertos productos farmacéuticos y hemoderivados industriales. La palabra procede del participio del verbo latino concentrare ("reunir hacia el centro"). En la práctica clínica, designa el resultado de un proceso de concentración: separar y retirar líquido, células o proteínas que no se necesitan para dejar un producto enriquecido en el componente que sí se requiere. El concepto abarca dos grandes familias de productos con origen y regulación muy distintos. Cuando un banco de sangre procesa una donación de sangre total (habitualmente 450 mL recogidos sobre una solución anticoagulante-conservadora), la centrifugación permite separar la unidad en sus fracciones: el concentrado de hematíes se deposita en el fondo, la capa leucoplaquetaria queda en la zona intermedia y el plasma asciende a la parte superior. Cada fracción se transfiere a una bolsa satélite y se conserva en condiciones específicas. De este fraccionamiento derivan los componentes sanguíneos más utilizados: el concentrado de hematíes, el concentrado de plaquetas, el plasma fresco congelado y el crioprecipitado. Existen además variantes especiales del concentrado de hematíes: lavados, congelados y pobres en leucocitos, cada uno con indicaciones particulares. Otra acepción del término se refiere a productos obtenidos del fraccionamiento industrial del plasma a gran escala. El concentrado de complejo protrombínico (factores II, VII, IX y X purificados), la albúmina y las inmunoglobulinas intravenosas son ejemplos de hemoderivados que se someten a procesos de purificación, inactivación viral y liofilización, y se dispensan como medicamentos con registro farmacéutico. Fuera de la hemoterapia, la palabra "concentrado" se emplea también en farmacia galénica para referirse a soluciones con una proporción alta de principio activo que deben diluirse antes de su administración. Los concentrados para perfusión intravenosa y los concentrados para la preparación del líquido de hemodiálisis son dos ejemplos habituales. Depende del contexto. Un concentrado de hematíes es un componente sanguíneo (producto lábil, obtenido por centrifugación de una sola donación). Un concentrado de complejo protrombínico es un hemoderivado en sentido farmacológico (producto estable, obtenido del fraccionamiento industrial de pools de plasma y registrado como medicamento). Ambos se llaman "concentrados", pero su fabricación, regulación y caducidad son muy diferentes. Porque la mayoría de los pacientes necesita solo uno de los componentes de la sangre, no todos. Separar la donación en concentrados permite tratar a varios pacientes con una sola unidad de sangre total y evita administrar elementos innecesarios que podrían causar reacciones adversas o sobrecarga circulatoria. No. El concentrado de hematíes se almacena entre 2 y 6 °C y puede conservarse hasta 42 días con soluciones aditivas modernas. El concentrado de plaquetas, en cambio, se mantiene a 22 °C con agitación continua y caduca a los 5 o 7 días según el sistema de inactivación de patógenos. El plasma fresco congelado se conserva a -30 °C durante un año. Las condiciones de almacenamiento reflejan la fragilidad biológica de cada componente. Si desea profundizar en los distintos tipos de concentrados y conceptos asociados, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es un concentrado
Concentrados como componentes sanguíneos
Concentrados como hemoderivados farmacológicos
Concentrado en farmacia
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo un concentrado que un hemoderivado?
¿Por qué no se transfunde sangre total directamente?
¿Todos los concentrados se conservan igual?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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