DICCIONARIO MÉDICO
Crioprecipitado
El crioprecipitado es un hemoderivado obtenido a partir del plasma fresco congelado. Contiene una concentración elevada de fibrinógeno, factor de Von Willebrand, factor VIII, factor XIII y fibronectina. Su nombre describe con exactitud el método de obtención: es la fracción del plasma que permanece insoluble (precipitada) cuando el plasma se descongela lentamente a baja temperatura. El prefijo procede del griego κρύος (krýos, "frío"); "precipitado" viene del latín praecipitare ("arrojar hacia abajo"), que en química designa la fracción de una solución que se separa en forma sólida al cambiar las condiciones del medio. Combinados: el precipitado que se forma por acción del frío. Judith Graham Pool, fisióloga de la Universidad de Stanford, describió el método en 1964. Mientras estudiaba el fraccionamiento del plasma, observó que al descongelar lentamente el plasma fresco congelado a unos 4 °C se depositaba en el fondo del recipiente un sedimento oscuro, rico en factor VIII. Pool publicó el hallazgo en Nature ese mismo año y lo denominó cryoprecipitate. Aquella observación, aparentemente sencilla, cambió la vida de los pacientes con hemofilia A: por primera vez disponían de un concentrado de factor VIII que podía prepararse en cualquier banco de sangre con equipamiento estándar, sin requerir técnicas complejas de fraccionamiento industrial. El proceso parte de una unidad de plasma fresco congelado almacenada a -18 °C o menos. Se descongela lentamente, habitualmente a 4 °C en un baño controlado, durante un período de 12 a 18 horas. Al descongelarse, ciertas proteínas plasmáticas (sobre todo fibrinógeno y factor VIII) permanecen insolubles y forman un precipitado blanquecino en el fondo del recipiente. Se centrifuga para separar ese precipitado del plasma sobrenadante, y el sedimento se resuspende en un pequeño volumen de plasma residual (entre 15 y 30 ml). A continuación se vuelve a congelar para su almacenamiento. Puede conservarse a -25 °C durante un máximo de 36 meses en los estándares europeos. Una vez descongelado para su uso, debe administrarse en un plazo de cuatro a seis horas si se ha abierto el sistema cerrado. No se puede volver a congelar. Cada unidad de crioprecipitado contiene aproximadamente 250 mg de fibrinógeno, 80 o más unidades internacionales de factor VIII, más de 100 UI de factor de Von Willebrand, factor XIII y fibronectina. Todo ello en un volumen de apenas 15-30 ml. Esa concentración es la ventaja frente al plasma fresco congelado sin fraccionar, que contiene los mismos factores pero diluidos en unos 200-250 ml: para aportar la misma cantidad de fibrinógeno que aportan diez unidades de crioprecipitado harían falta varios litros de plasma, con la sobrecarga de volumen que eso implica. No debe confundirse con las crioglobulinas. Aunque ambos comparten el prefijo "crio" y tienen que ver con proteínas que precipitan al enfriarse, son conceptos muy distintos: las crioglobulinas son inmunoglobulinas anómalas que precipitan en el suero del paciente in vivo, mientras que el crioprecipitado es un producto de banco de sangre obtenido ex vivo mediante un proceso controlado de descongelación del plasma. Cuando Pool lo describió en 1964, la indicación principal era la hemofilia A. Con el tiempo, la industria desarrolló concentrados de factor VIII purificados y, más adelante, recombinantes, que ofrecen mayor seguridad y comodidad. El crioprecipitado dejó de ser la primera opción para la hemofilia en la mayoría de los países con acceso a esos concentrados. Hoy su indicación principal es la reposición de fibrinógeno en situaciones de consumo agudo: coagulopatía por transfusión masiva, coagulación intravascular diseminada, cirugía cardiotorácica con hemorragia y complicaciones obstétricas graves. También se emplea como fuente de fibrinógeno para preparar adhesivos de fibrina quirúrgicos. En España, la mayoría de los bancos de sangre regionales dejaron de producirlo a finales de la década de 1990, y se ha tendido a sustituirlo por concentrados comerciales de fibrinógeno purificado. No son productos equivalentes: el crioprecipitado aporta además factor XIII y factor de Von Willebrand, componentes que el concentrado de fibrinógeno comercial no contiene. Del griego κρύος (krýos, "frío") y del latín praecipitare ("arrojar hacia abajo"). El nombre hace referencia directa al proceso de obtención: la fracción del plasma que precipita al descongelarse a baja temperatura. No. El concentrado de fibrinógeno comercial es un producto farmacéutico purificado que contiene solo fibrinógeno. El crioprecipitado es un hemoderivado que contiene fibrinógeno junto con factor VIII, factor de Von Willebrand, factor XIII y fibronectina. Sus perfiles de indicación se solapan en parte, pero no son intercambiables en todas las situaciones. Judith Graham Pool, fisióloga de la Universidad de Stanford, en 1964. Su método, de una sencillez notable, permitió que cualquier banco de sangre pudiera preparar un concentrado de factor VIII sin necesidad de equipamiento industrial. La OMS incluyó el crioprecipitado en su Lista de Medicamentos Esenciales. Solo etimológica. Ambos comparten la raíz "crio" (frío) y en ambos casos hay proteínas que precipitan al enfriarse, pero el contexto es completamente distinto. Las crioglobulinas son inmunoglobulinas patológicas del paciente; el crioprecipitado es un producto obtenido de plasma donado mediante un proceso industrial controlado. Si desea profundizar en conceptos asociados al crioprecipitado, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el crioprecipitado
Cómo se obtiene
Composición y diferencia con el plasma fresco congelado
Del factor VIII al fibrinógeno: evolución de las indicaciones
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra "crioprecipitado"?
¿Es lo mismo que el concentrado de fibrinógeno?
¿Quién descubrió el crioprecipitado?
¿Tiene relación con las crioglobulinas?
Referencias
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