DICCIONARIO MÉDICO
Crioglobulina
Una crioglobulina es una inmunoglobulina presente en el suero sanguíneo que precipita cuando la temperatura desciende por debajo de 37 °C y se redisuelve al calentarlo. Esa propiedad termodependiente y reversible es lo que la distingue de otras proteínas séricas precipitables. El término combina el griego κρύος (krýos, "frío") con "globulina", que procede del latín globulus ("glóbulo pequeño") y se aplica a un grupo de proteínas séricas que precipitan en soluciones salinas semisaturadas. Las crioglobulinas son, por tanto, globulinas que reaccionan al frío. Maxwell Wintrobe y Mary Buell fueron los primeros en describir el fenómeno, en 1933. Observaron que el suero de un paciente con mieloma múltiple formaba un precipitado cuando se enfriaba, y que este precipitado se redisolvía al calentar la muestra. Catorce años después, en 1947, Lerner y Watson acuñaron el término "crioglobulina" para designar a estas proteínas insolubles en frío. El nombre se consolidó con rapidez en la literatura. Los mecanismos precisos no están del todo aclarados y probablemente difieren según el tipo de crioglobulina. En las monoclonales, ciertas alteraciones en la glicosilación de la región Fc de la inmunoglobulina parecen reducir su solubilidad a baja temperatura: concentraciones bajas de ácido siálico, cambios conformacionales de la molécula y una hidrofobicidad relativa de su superficie contribuyen a que se formen agregados cuando el suero se enfría. En las crioglobulinas mixtas, la interacción entre la IgM con actividad de factor reumatoide y la IgG policlonal favorece la formación de complejos de gran tamaño que precipitan al descender la temperatura. El carácter reversible es lo que separa a las crioglobulinas de otros precipitados proteicos. Al devolver la muestra a 37 °C, la proteína vuelve a entrar en solución. Esa reversibilidad se aprovecha en el laboratorio para identificarlas y cuantificarlas. Conviene no confundir crioglobulina con criofibrinógeno. El criofibrinógeno precipita únicamente en el plasma (que contiene fibrinógeno), no en el suero. Las crioglobulinas, en cambio, precipitan en el suero, donde el fibrinógeno ya ha sido consumido durante la coagulación. Si un paciente tiene ambos tipos de crioproteínas, la distinción exige analizar por separado suero y plasma. Existe además un tercer grupo de crioproteínas: los crioaglutininas (crioaglutinina), que son anticuerpos dirigidos contra antígenos de la superficie del eritrocito y que provocan la aglutinación de los glóbulos rojos a temperaturas bajas. Tienen un mecanismo de acción distinto y no deben asimilarse a las crioglobulinas, aunque ambas comparten la sensibilidad al frío. La determinación de crioglobulinas es una prueba exigente. La muestra de sangre debe extraerse en tubos precalentados a 37 °C y mantenerse a esa temperatura durante la fase de centrifugación para evitar que la proteína precipite antes de separar el suero. Una vez obtenido el suero, se enfría a 4 °C y se observa durante varios días si se forma un precipitado visible. El criocrito (porcentaje del volumen del precipitado sobre el volumen total de suero) es la forma más sencilla de cuantificación, aunque se puede complementar con la identificación inmunoquímica del tipo de inmunoglobulina presente en el precipitado. Un resultado negativo no descarta la presencia de crioglobulinas. Si la muestra se enfría prematuramente durante el transporte o la manipulación, la proteína precipita antes de la separación del suero y puede perderse con el coágulo. Los falsos negativos son frecuentes cuando el laboratorio no dispone de los medios necesarios para mantener la cadena de calor. Del griego κρύος (krýos, "frío") y del latín globulus ("glóbulo pequeño"), raíz de "globulina". El nombre fue propuesto por Lerner y Watson en 1947. No. "Crioglobulina" designa la proteína en sí: la inmunoglobulina que precipita con el frío. "Crioglobulinemia" es la situación clínica en la que esas proteínas están presentes en la sangre y pueden causar vasculitis, afectación renal u otras complicaciones. Se puede detectar crioglobulina en el suero sin que el paciente presente necesariamente enfermedad. Porque la proteína precipita al enfriarse, que es exactamente lo que ocurre si la muestra de sangre se enfría antes de que se haya separado el suero. Toda la fase preanalítica (extracción, transporte, centrifugación) debe realizarse a 37 °C. Pocos laboratorios disponen de la infraestructura necesaria, y los falsos negativos son un problema conocido. Si desea profundizar en conceptos asociados a la crioglobulina, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es una crioglobulina
Por qué precipitan con el frío
Diferencia con el criofibrinógeno y otras crioproteínas
Detección en el laboratorio
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra "crioglobulina"?
¿Es lo mismo crioglobulina que crioglobulinemia?
¿Por qué es tan difícil la prueba de laboratorio?
Referencias
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