DICCIONARIO MÉDICO

Angina

El término angina designa en medicina dos realidades distintas: la molestia torácica por aporte insuficiente de sangre al músculo cardíaco (angina de pecho) y la inflamación de las amígdalas palatinas o de la faringe. Ambas acepciones comparten raíz latina y una imagen común de constricción o ahogo.

Qué es la angina

Angina es un préstamo del latín angina, derivado a su vez de angere (estrechar, sofocar, oprimir). La voz latina procede del griego ἀγχόνη (ankhónē), que significaba estrangulamiento o sofocación, y comparte raíz indoeuropea (*angh-, lo estrecho y doloroso) con palabras como angosto, angustia, ansia y congoja. En español se documenta desde 1495.

La Real Academia Española recoge tres acepciones para el término: inflamación de las amígdalas o de estas y de la faringe (usada sobre todo en plural: «tiene anginas»), amígdala palatina en sentido coloquial, y angina de pecho como acepción médica especializada. La polisemia no es casual. En latín clásico, angina ya aludía tanto a la opresión de la garganta como a la sensación de ahogo, y esa doble vertiente se ha mantenido a lo largo de los siglos.

La acepción cardiovascular

En el ámbito cardiológico, angina (o, más propiamente, angina de pecho) se refiere a la molestia torácica que aparece cuando el miocardio no recibe un aporte de oxígeno proporcional a su demanda. La formulación angina pectoris se consolidó en 1768, cuando William Heberden describió el cuadro ante el Royal College of Physicians de Londres; antes de esa fecha, el dolor opresivo precordial carecía de nombre propio reconocido en la literatura médica anglosajona.

Dentro de la cardiopatía isquémica, la angina se clasifica según su comportamiento clínico. La angina estable sigue un patrón predecible, aparece con el esfuerzo y cede con el reposo; la angina inestable rompe ese patrón o surge sin desencadenante claro. Existe también la angina variante o de Prinzmetal, originada por vasoespasmo coronario y no por obstrucción fija de la arteria. El sinónimo angor (del latín angor, angustia, aflicción) se emplea con frecuencia en textos médicos como equivalente abreviado de angor pectoris.

La acepción orofaríngea

Fuera de la cardiología, «angina» se usa coloquialmente en gran parte del mundo hispanohablante para referirse a la inflamación amigdalar o faringoamigdalar, que el lenguaje médico designa como tonsilitis o faringitis. La conexión con la raíz angere resulta transparente: la inflamación de las amígdalas produce sensación de estrechamiento al tragar.

Dos entidades clínicas graves conservan el término en su nombre propio. La angina de Ludwig es una celulitis difusa del suelo de la boca que puede comprometer la vía aérea. Recibió su nombre del cirujano alemán Wilhelm Friedrich von Ludwig, quien la describió en 1836. La angina de Vincent corresponde a la gingivitis ulcerativa necrosante aguda, una infección polimicrobiana de las encías identificada por el médico militar francés Jean Hyacinthe Vincent a finales del siglo XIX. Ninguna de las dos guarda relación con la isquemia miocárdica.

Angina abdominal

Un tercer uso, menos conocido, aplica el concepto de angina a la circulación mesentérica. La angina abdominal (también llamada angina intestinal) designa el dolor abdominal que aparece tras la ingesta por insuficiencia del riego sanguíneo en las arterias que nutren el intestino. Comparte con la angina de pecho la lógica fisiopatológica del desequilibrio entre aporte y demanda de oxígeno, pero trasladada al territorio mesentérico.

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene la palabra angina?

Del latín angina, derivado del verbo angere (estrechar, sofocar), emparentado con el griego ἀγχόνη (ankhónē, estrangulamiento). En español se documenta desde 1495. La raíz indoeuropea *angh- dio también angosto, angustia y congoja.

¿Angina y angina de pecho son lo mismo?

No necesariamente. En el lenguaje médico especializado, «angina» a secas tiende a referirse a la angina de pecho (molestia torácica por isquemia miocárdica). Pero en el habla popular de muchos países hispanohablantes, «tener anginas» significa tener amigdalitis. El contexto determina el significado.

¿Existe alguna relación entre la angina de garganta y la angina de pecho?

Solo etimológica. Las dos comparten la raíz latina que alude a constricción y ahogo, pero se trata de procesos completamente distintos: uno es una inflamación infecciosa de las amígdalas y el otro un cuadro cardiovascular por déficit de riego sanguíneo en el corazón.

¿Cuántos tipos de angina cardíaca existen?

Los principales son la angina estable, la inestable y la variante o de Prinzmetal. Algunas clasificaciones incluyen además la angina microvascular (relacionada con enfermedad de las pequeñas arterias del corazón) y la angina refractaria, que no responde a los abordajes habituales. Cada una de estas entradas puede consultarse de forma individual en este diccionario.

Referencias

  1. Real Academia Española. Angina. Diccionario de la lengua española.
  2. Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos. Angina. MedlinePlus en español.
  3. Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre (NHLBI). Angina (dolor de pecho).
  4. Manual MSD (versión para profesionales). Angina de pecho.

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea profundizar en los distintos tipos y acepciones de la angina, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

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