DICCIONARIO MÉDICO

Cardiopatía isquémica

La cardiopatía isquémica agrupa todos los estados patológicos del corazón originados por un desequilibrio entre la demanda de oxígeno del miocardio y el aporte que recibe a través de la circulación coronaria. Es la primera causa de muerte en adultos en el mundo industrializado.

Qué es la cardiopatía isquémica

El término combina tres raíces griegas: καρδία (kardía, «corazón»), πάθεια (pátheia, «enfermedad») e ἰσχαιμία (ischaimía), formada a su vez por ἴσχειν (íschein, «retener, detener») y αἷμα (haîma, «sangre»). Isquemia significa, literalmente, «retención de la sangre»: el tejido recibe menos sangre de la que necesita para funcionar con normalidad.

La definición es deliberadamente amplia. La cardiopatía isquémica no se limita a la enfermedad de las arterias coronarias epicárdicas, aunque sea con mucho su causa más frecuente. Incluye también la isquemia provocada por espasmo coronario, por disfunción de la microcirculación intramiocárdica, por disección espontánea de una arteria coronaria o, en circunstancias menos habituales, por un desajuste agudo entre aporte y consumo (como el que se produce en una crisis tirotóxica o en una anemia grave con taquicardia).

El desequilibrio entre aporte y demanda

El miocardio es un tejido con una capacidad de extracción de oxígeno ya muy alta en condiciones basales. A diferencia del músculo esquelético, que en reposo extrae solo una fracción del oxígeno disponible y puede aumentar su captación cuando lo necesita, el corazón trabaja cerca de su límite. Eso significa que la única forma eficaz de aumentar el aporte de oxígeno al miocardio es incrementar el flujo coronario. Cuando algo impide ese incremento, sea una estenosis fija, un espasmo o una anomalía microvascular, aparece la isquemia.

En la mayoría de los pacientes, el mecanismo responsable es la aterosclerosis de las arterias coronarias. Esa forma concreta recibe el nombre de cardiopatía coronaria o enfermedad arterial coronaria, y constituye la causa del 90 % o más de los casos de cardiopatía isquémica. La entrada dedicada a la cardiopatía coronaria desarrolla el proceso aterosclerótico con detalle.

Formas clínicas principales

La cardiopatía isquémica se manifiesta a través de un espectro de situaciones clínicas que van desde la isquemia silenciosa hasta la muerte súbita. Suelen agruparse en dos grandes categorías: los síndromes coronarios crónicos y los síndromes coronarios agudos.

Angina de pecho estable es la manifestación crónica más reconocible. Aparece cuando la demanda de oxígeno supera al aporte disponible, típicamente durante el ejercicio o el estrés emocional, y cede con el reposo. Refleja la presencia de una estenosis coronaria que limita el flujo pero que, en reposo, permite una perfusión suficiente.

Los síndromes coronarios agudos comprenden la angina inestable y el infarto de miocardio. El mecanismo habitual es la rotura o erosión de una placa de ateroma con formación de un trombo que ocluye parcial o totalmente la luz arterial. Cuando la oclusión es completa y persistente, el tejido miocárdico que depende de esa arteria sufre necrosis irreversible.

Existe además la isquemia silenciosa, en la que el miocardio padece episodios de déficit de riego que se detectan en registros electrocardiográficos pero no producen dolor. Su frecuencia es mayor de lo que cabría esperar; es particularmente habitual en pacientes con diabetes.

Epidemiología

La cardiopatía isquémica sigue encabezando las estadísticas de mortalidad en adultos a escala global. La prevalencia aumenta con la edad y es más elevada en varones, aunque la diferencia entre sexos se estrecha a partir de la menopausia. En mujeres, la presentación suele ser más tardía y la enfermedad microvascular tiene un peso relativo mayor que en varones. Se calcula que la incidencia de eventos coronarios entre los 65 y los 94 años se duplica en los hombres y se triplica en las mujeres respecto al intervalo de 35 a 64 años.

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene la palabra isquemia?

Del griego ἴσχειν (íschein), «retener», y αἷμα (haîma), «sangre». Describe exactamente lo que sucede: la sangre queda retenida, detenida, y el tejido no recibe la irrigación que necesita. El término fue acuñado por Rudolf Virchow a mediados del siglo XIX.

¿Cardiopatía isquémica y cardiopatía coronaria son lo mismo?

No exactamente, aunque la confusión es frecuente y comprensible. La cardiopatía isquémica es el concepto global: cualquier isquemia del miocardio. La cardiopatía coronaria es su variante más habitual, la causada por aterosclerosis de las arterias coronarias. Dicho de otro modo: toda cardiopatía coronaria es isquémica, pero no toda cardiopatía isquémica es coronaria.

¿Puede haber isquemia sin obstrucción de las arterias?

Sí. Eso es justamente lo que ocurre en la angina vasoespástica (angina de Prinzmetal), donde una arteria coronaria sin placas significativas se contrae de forma súbita y transitoria. También sucede en la enfermedad microvascular coronaria, más frecuente en mujeres, donde las arterias epicárdicas aparecen normales en la angiografía pero los pequeños vasos intramurales funcionan de manera anómala.

¿Cuál es la relación entre cardiopatía isquémica e infarto?

El infarto de miocardio es una consecuencia posible de la cardiopatía isquémica, no un sinónimo. Representa la forma más grave: la isquemia ha sido lo bastante intensa y prolongada como para destruir una zona de músculo cardíaco. Pero hay muchos pacientes con cardiopatía isquémica que no llegan a sufrir un infarto.

Referencias

  1. Fundación Española del Corazón. Cardiopatía isquémica.
  2. PortalCLÍNIC (Hospital Clínic de Barcelona). Cardiopatía isquémica.
  3. Manual MSD, versión para profesionales. Generalidades sobre la enfermedad coronaria.
  4. MedlinePlus en español. Enfermedad de las arterias coronarias.

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea profundizar en conceptos asociados a la cardiopatía isquémica, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

  • Cardiopatía coronaria: enfermedad de las arterias coronarias, causa mayoritaria de la isquemia miocárdica.
  • Angina de pecho: manifestación clínica habitual de la isquemia miocárdica crónica.
  • Angina inestable: síndrome coronario agudo con dolor en reposo o progresivo.
  • Infarto: necrosis tisular por isquemia mantenida, aplicable al infarto de miocardio.
  • Isquemia: aporte insuficiente de sangre a un tejido.
  • Aterosclerosis: depósito de lípidos e inflamación en la pared arterial.
  • Cardiopatía: término genérico para cualquier enfermedad del corazón.
  • Insuficiencia coronaria: aporte insuficiente de las arterias coronarias al miocardio.

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