DICCIONARIO MÉDICO
Abruptio placentae
La abruptio placentae es la separación prematura de la placenta, normalmente implantada, de la pared del útero antes de que se produzca el parto. Se da en el 0,4 al 1,5 % de los embarazos y, según su extensión, puede constituir una emergencia obstétrica. La placenta es el órgano que suministra nutrientes y oxígeno al feto durante el embarazo. Si se separa de la pared del útero antes del parto, habiéndose implantado en el lugar correcto, el cuadro recibe el nombre de abruptio placentae o desprendimiento prematuro de placenta normalmente inserta (DPPNI). La literatura en inglés habla de placental abruption. La separación puede ser parcial o total, de unos pocos centímetros a toda la superficie, y puede instaurarse de forma aguda o crónica. Según la guía que se consulte, el límite inferior está en la semana 20 de gestación o en la 22. El máximo de casos se registra entre las semanas 24 y 26. Abruptio es una voz latina derivada de abrumpere, «romper». Placenta, en cambio, significa «torta plana» en latín y procede del griego plax, «superficie plana». El sangrado nace en la decidua basal, justo detrás de la placenta, y forma un hematoma retroplacentario. La sangre es materna, no fetal. Con mucha frecuencia no llega a conocerse qué desencadenó la rotura. Parte de esa sangre puede salir al exterior; otra parte queda retenida tras la placenta, lo que se denomina hemorragia oculta o contenida. Y la zona desprendida deja de intervenir en el intercambio de oxígeno con el feto, de manera que la repercusión depende de cuánta placenta se haya separado y de cuánta sangre se pierda. En los casos más graves pueden aparecer shock hemorrágico y coagulación intravascular diseminada. Page propuso en 1954 graduar el desprendimiento en cuatro niveles, del 0 al III. El grado 0 es asintomático. Los demás se distinguen por la proporción de placenta separada: menos del 30 % en el grado I (forma leve), entre el 30 y el 50 % en el II (moderada) y más del 50 % en el III (grave). Los grados 0 y I se asocian por lo general a una separación parcial del borde de la placenta, mientras que el II y el III lo hacen a una separación completa o central. En el grado III se describe el síndrome de Couvelaire. También la placenta previa da sangrado en la segunda mitad del embarazo, y el Manual MSD advierte de que los cuadros pueden parecerse. El problema es otro: en la placenta previa la inserción se ha hecho en la parte baja del útero, cerca del orificio cervical interno o sobre él. En la abruptio la inserción es normal y lo que se rompe es la unión con la pared uterina. Por su aspecto. La palabra latina placenta designaba una torta plana, y en el siglo XVI el anatomista Realdo Colombo creó la expresión placenta uterina, «torta uterina», para el órgano que une el feto a la pared del útero. Sí. DPPNI es el nombre castellano y placental abruption el inglés. Afecta a entre el 0,4 y el 1,5 % de los embarazos. Hay desprendimientos que no producen signos o los producen mínimos, y pasan inadvertidos. Muy a menudo, no. El Manual MSD recoge varios factores asociados, como la hipertensión arterial, el tabaquismo, el consumo de cocaína y los traumatismos abdominales. Si desea profundizar en conceptos asociados a la abruptio placentae, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la abruptio placentae
Cómo se produce el desprendimiento
Clasificación de Page
Diferenciación con la placenta previa
Preguntas frecuentes
¿Por qué se llama placenta?
¿Abruptio placentae y desprendimiento prematuro de placenta son lo mismo?
¿Es frecuente?
¿Se conoce su causa?
Referencias
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