DICCIONARIO MÉDICO
Miometrio
El miometrio es la capa muscular intermedia de la pared del útero, situada entre el endometrio y el perimetrio. Formado por músculo liso, es responsable de las contracciones uterinas y constituye, además, el tejido de origen de algunas de las lesiones benignas más frecuentes del aparato reproductor femenino. Ocupa la posición central de las tres capas que forman la pared uterina: por dentro linda con el endometrio, la mucosa que reviste la cavidad; por fuera, con el perimetrio, la delgada serosa que lo conecta con el peritoneo pélvico. Es, con diferencia, la capa más gruesa y la que aporta la mayor parte del volumen del órgano. Procede del griego mŷs, myós (músculo) y métra (matriz, útero), una raíz que comparte con miocardio y con el propio endometrio. La denominación es puramente descriptiva: designa sin rodeos la naturaleza muscular de la capa que da forma y fuerza al útero. Desde el punto de vista embrionario, el miometrio no aparece de forma aislada. Hacia la quinta o sexta semana de gestación se forman los conductos paramesonéfricos, o de Müller, cuyos extremos caudales se fusionan hacia la octava semana para originar el cuerpo uterino, el cuello y el tercio superior de la vagina. El mesénquima que rodea esa fusión da lugar tanto al miometrio como al endometrio, de modo que ambas capas comparten un origen embriológico común pese a cumplir funciones tan distintas. Al corte, el miometrio no se presenta como una masa homogénea. Los anatomistas distinguen tradicionalmente tres capas, mal delimitadas entre sí y con distinta orientación de sus fibras musculares. La externa, delgada, se dispone bajo el perimetrio y sus fibras corren longitudinalmente, prolongándose hacia las trompas uterinas, el ligamento redondo y el ligamento uteroovárico. La capa media, la más gruesa y la más vascularizada de las tres, entrecruza fibras oblicuas y circulares alrededor de los grandes vasos uterinos; su contracción coordinada tras el parto comprime esos vasos y limita el sangrado del lecho placentario. La interna, en contacto directo con el endometrio, corresponde a una muscularis mucosae considerablemente engrosada, con fibras circulares que en el orificio interno del cuello llegan a formar un esfínter funcional. Microscópicamente, el tejido está formado por miocitos fusiformes agrupados en haces, entremezclados con tejido conjuntivo, vasos y terminaciones nerviosas. Las células carecen de estriaciones, a diferencia del músculo esquelético. Son alargadas y con un único núcleo central. La actividad del miometrio no es uniforme a lo largo de la vida de una mujer. Fuera del embarazo genera contracciones peristálticas de baja amplitud, más marcadas en la capa subendometrial, que contribuyen al transporte de gametos y a la expulsión del flujo menstrual. Durante la gestación, el útero llega a multiplicar por unas veinte veces su tamaño gracias a la hipertrofia y la hiperplasia de los miocitos, sumadas al estiramiento mecánico del propio tejido. Este crecimiento no es solo cuantitativo: los miocitos experimentan también un cambio funcional, descrito en la literatura como la transición de un fenotipo quiescente a otro contráctil. La coordinación de miles de células musculares en una contracción única depende de las uniones comunicantes, o uniones gap, formadas sobre todo por la proteína conexina 43. Su número aumenta notablemente al final del embarazo, igual que la densidad de receptores de oxitocina y la expresión de la ciclooxigenasa 2, dos elementos que sensibilizan al miometrio frente a los estímulos que desencadenan el parto. Por el contrario, la progesterona favorece la quiescencia uterina durante la mayor parte de la gestación. El equilibrio entre ambas señales, más que la acción aislada de una sola hormona, determina el momento en que comienzan las contracciones regulares. Conviene no confundir el miometrio con estructuras vecinas de nombre parecido. El perimetrio, ya mencionado, es la serosa que lo recubre por fuera; el parametrio, en cambio, no es una capa de la pared uterina, sino el tejido conjuntivo que rodea el cuello y la porción inferior del cuerpo del útero, ya por fuera del órgano propiamente dicho. Buena parte de la patología ginecológica benigna tiene su asiento precisamente aquí. El mioma (o leiomioma) se origina en los miocitos del miometrio y constituye el tumor benigno más frecuente del aparato reproductor femenino; su contrapartida maligna, el leiomiosarcoma, es muchísimo más rara. La adenomiosis no nace, en realidad, en el propio miometrio: consiste en la presencia de tejido endometrial infiltrado en su espesor, aunque comparte con el mioma el hecho de manifestarse dentro de esta capa. Puede ampliar esta distinción en la entrada dedicada a la adenomiosis. Cuando el miometrio se inflama, casi siempre por una infección ascendente desde la cavidad uterina, se habla de miometritis, una entidad distinta que se desarrolla con más detalle en su propia entrada. Del griego mŷs, myós (músculo) y métra (matriz o útero). Es una etimología que comparte con miocardio, que designa el músculo cardíaco por el mismo procedimiento. No. El endometrio es la mucosa que tapiza la cavidad uterina y se renueva en cada ciclo; el miometrio es la capa muscular que la envuelve y no se descama. Porque al final de la gestación aumenta de forma notable la densidad de receptores de oxitocina y el número de uniones gap entre los miocitos, formadas sobre todo por la proteína conexina 43. Esa red de comunicación intercelular permite que miles de fibras musculares se activen de manera prácticamente simultánea, en lugar de contraerse de forma aislada. El resultado es una onda contráctil coordinada que recorre el útero de arriba abajo. Sí, es el tejido en el que se originan. Los miomas son proliferaciones benignas de los propios miocitos del miometrio, no del endometrio ni del perimetrio. De forma considerable: el útero no gestante y el útero a término tienen poco en común. La combinación de hipertrofia, hiperplasia y estiramiento mecánico de los miocitos puede multiplicar por unas veinte veces el tamaño del órgano hacia el final de la gestación.Qué es el miometrio
Capas y organización histológica
Función contráctil y regulación fisiológica
Relación con estructuras vecinas y con la patología uterina
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra miometrio?
¿Es lo mismo el miometrio que el endometrio?
¿Por qué se contrae el miometrio durante el parto?
¿El miometrio interviene en los miomas uterinos?
¿Cuánto cambia el tamaño del útero durante el embarazo?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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