DICCIONARIO MÉDICO
Perimetrio
El perimetrio es la capa más externa de la pared del útero, una fina cubierta serosa que corresponde al peritoneo visceral que recubre este órgano. Se sitúa por fuera del miometrio y no envuelve la totalidad de la superficie uterina. El nombre se construye con el prefijo griego peri (alrededor de) y el sufijo -metrio, derivado de la palabra griega metra, que significa matriz o útero: literalmente, lo que rodea al útero. La misma raíz aparece en endometrio, la capa de dentro, y en miometrio, la capa muscular intermedia, de modo que los tres términos describen, desde ángulos distintos, la misma estructura hueca. Anatómicamente, el perimetrio no es un tejido propio y exclusivo del útero, sino la porción del peritoneo visceral pélvico que se adhiere a su superficie. Está compuesto por una capa de mesotelio y una fina lámina de tejido conjuntivo laxo subyacente, la llamada tela subserosa. No toda la superficie del útero está cubierta por perimetrio verdadero. En el fondo y en la cara posterior del cuerpo uterino, el peritoneo se adhiere directamente y forma una serosa completa. La porción anteroinferior, la que contacta con la vejiga, y el cuello uterino en su tramo supravaginal carecen de esa cubierta: ahí la capa externa es una simple adventicia de tejido conjuntivo, sin mesotelio. No es una capa uniforme. Lateralmente, el perimetrio se continúa sin interrupción con las dos hojas peritoneales que forman el ligamento ancho, la estructura que ancla el útero a las paredes de la pelvis y por la que discurren buena parte de sus vasos y nervios. El miometrio y el perimetrio se confunden con facilidad porque ambos ocupan la periferia del útero, pero cumplen funciones opuestas. El miometrio es la capa gruesa de músculo liso responsable de las contracciones uterinas, del parto y de buena parte del sangrado menstrual; el perimetrio, en cambio, no se contrae: es un tejido de revestimiento y sostén, sin función contráctil propia. En relación con el peritoneo general, el perimetrio no es una estructura distinta: es el nombre que recibe ese mismo peritoneo cuando reviste el útero, igual que ocurre con el peritoneo vesical o el peritoneo intestinal según la víscera que envuelve cada uno. No de forma independiente. Es una capa demasiado fina para diferenciarse con nitidez del tejido periuterino adyacente en la ecografía convencional; lo que sí se distingue con claridad es el contorno externo del útero, que corresponde a su límite. Porque el peritoneo solo cubre las superficies que quedan libres dentro de la cavidad abdominal. La cara que mira hacia la vejiga y el cuello uterino en su porción vaginal están fuera de ese espacio, de modo que ahí el revestimiento externo es una adventicia sin mesotelio, no una verdadera serosa. Es su origen directo. El ligamento ancho no es más que un pliegue del perimetrio que se proyecta hacia los lados de la pelvis, arrastrando consigo vasos, nervios y tejido conjuntivo en su interior. Sí, aunque el término clínico habitual para ello es perimetritis o, de forma más amplia, pelviperitonitis cuando afecta a estructuras vecinas. No es una entidad frecuente por sí sola: casi siempre aparece como extensión de una infección que se origina en el miometrio o en los anejos.Qué es el perimetrio
Extensión y límites
Diferenciación con el miometrio y el peritoneo
Preguntas frecuentes
¿Se puede ver el perimetrio en una ecografía?
¿Por qué algunas zonas del útero no tienen perimetrio?
¿Qué relación tiene con el ligamento ancho?
¿Se inflama el perimetrio?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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