DICCIONARIO MÉDICO
Adenomiosis
La adenomiosis es una entidad ginecológica en la que el tejido del endometrio (glándulas y estroma) se encuentra presente dentro del miometrio, la capa muscular del útero. No debe confundirse con la endometriosis, en la que el tejido endometrial se implanta fuera de la cavidad uterina. El nombre combina tres elementos griegos: ἀδήν (adḗn, «glándula»), μῦς (mŷs, «músculo») y -ωσις (-ōsis, «condición patológica»). Traducido con literalidad sería «condición en la que hay tejido glandular dentro del músculo», y eso es exactamente lo que ocurre: las glándulas endometriales, que normalmente se limitan a tapizar la superficie interna del útero, se introducen en el espesor de la pared muscular. Una vez allí, responden a los ciclos hormonales igual que el endometrio de la cavidad: proliferan, secretan y sangran. Ese sangrado dentro del músculo provoca una reacción inflamatoria local y un engrosamiento progresivo de la pared uterina. Durante décadas se la llamó «endometriosis interna». La expresión ha caído en desuso porque, pese a compartir el tipo de tejido implicado, la adenomiosis y la endometriosis obedecen a mecanismos diferentes y afectan a compartimentos anatómicos distintos. Mantener un solo nombre para ambas inducía a errores conceptuales. Entre el endometrio y el miometrio existe una franja de transición conocida como zona de unión o junctional zone. En condiciones normales, esa frontera actúa como barrera que impide la penetración del tejido endometrial hacia la musculatura. Cuando la zona de unión se altera (por factores hormonales, inflamatorios o mecánicos que todavía no se conocen por completo), las glándulas endometriales la atraviesan y colonizan el miometrio. El resultado es un útero globuloso, aumentado de tamaño de forma difusa o con focos bien delimitados. Precisamente esa distribución da lugar a las dos formas reconocidas. En la adenomiosis difusa, numerosas criptas de endometrio se dispersan por la pared posterior del útero (la localización más habitual) sin formar una masa identificable. Es la forma más frecuente. La adenomiosis focal, en cambio, genera una acumulación circunscrita de tejido endometrial dentro del miometrio que recibe el nombre de adenomioma, un término que Thomas Cullen acuñó a principios del siglo XX al describir nódulos de aspecto tumoral en piezas de histerectomía. No son verdaderas neoplasias: carecen de crecimiento clonal y no poseen potencial de malignización. La confusión entre ambas entidades es frecuente, en parte porque el viejo nombre «endometriosis interna» sigue circulando en textos divulgativos. Las diferencias, sin embargo, son claras. En la adenomiosis, el tejido endometrial permanece confinado dentro del útero, concretamente en el espesor de su pared muscular. En la endometriosis, ese mismo tejido se implanta en localizaciones extrauterinas: ovarios, peritoneo pélvico, ligamentos uterosacros, intestino. Pueden coexistir en la misma paciente (se estima que en torno al 10 % de los casos), pero no son la misma enfermedad ni comparten los mismos mecanismos patogénicos predominantes. Desde el punto de vista epidemiológico, la adenomiosis se diagnostica con más frecuencia entre los 35 y los 50 años, aunque las mejoras en las técnicas de imagen han permitido identificarla en mujeres más jóvenes de lo que se pensaba hace dos décadas. La prevalencia real es difícil de establecer, porque durante mucho tiempo el único modo de confirmarla era el estudio anatomopatológico del útero tras su extirpación; las estimaciones actuales oscilan entre el 20 % y el 35 % de las mujeres en edad reproductiva. Del griego: ἀδήν (adḗn, «glándula»), μῦς (mŷs, «músculo») y -ωσις (-ōsis, «condición»). Describe la presencia de tejido glandular en el interior de una capa muscular. No. En la adenomiosis el tejido endometrial invade la pared muscular del útero; en la endometriosis se implanta fuera de él. Comparten el tipo de tejido implicado, pero la localización, el mecanismo y las consecuencias clínicas difieren. El antiguo nombre «endometriosis interna» contribuyó a la confusión y ya no se recomienda. En absoluto. La adenomiosis no es una neoplasia. El tejido endometrial que infiltra el miometrio conserva su carácter normal (no es clonal ni tiene potencial maligno). El adenomioma, la forma focal de la enfermedad, puede simular un tumor en las pruebas de imagen, pero histológicamente es un agregado de tejido endometrial y muscular reactivo. Si desea profundizar en conceptos asociados a la adenomiosis, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la adenomiosis
La zona de unión y las dos formas de adenomiosis
Diferenciación con la endometriosis
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra «adenomiosis»?
¿Es lo mismo adenomiosis que endometriosis?
¿Es un tumor?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
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