DICCIONARIO MÉDICO
Decidua basal
La decidua basal es la región de la decidua que se sitúa entre el embrión implantado y el miometrio. Constituye el componente materno de la placenta y es la zona donde se produce la remodelación de las arterias espirales uterinas. Cuando el blastocisto se implanta en el endometrio, la porción de mucosa que queda justo debajo recibe el nombre de decidua basal. Es, en cierto modo, el suelo sobre el que se construye la placenta. La denominación topográfica proviene de la embriología clásica: basal porque ocupa la posición más profunda en relación con el embrión, en contacto con la pared muscular del útero. Junto con el corion frondoso (la porción fetal provista de vellosidades coriales), la decidua basal forma el órgano placentario completo. La cara materna de la placenta, que se inspecciona tras el alumbramiento, es precisamente esta decidua basal con su aspecto rojizo oscuro dividido en lóbulos o cotiledones separados por surcos. El acontecimiento más llamativo que tiene lugar en esta zona es la transformación de las arterias espirales maternas. En condiciones normales, las arterias espirales son vasos de calibre pequeño y pared muscular gruesa que irrigan el endometrio. Durante las primeras semanas de embarazo, las células del citotrofoblasto extravelloso invaden la decidua basal, penetran en la pared de estas arterias y sustituyen el endotelio y la capa muscular lisa por material fibrinoide. El resultado son vasos dilatados, de baja resistencia, incapaces de vasoconstricción. ¿Para qué sirve este remodelado tan agresivo? Para garantizar un flujo sanguíneo abundante y continuo hacia el espacio intervelloso, donde las vellosidades coriales del feto captan oxígeno y nutrientes. Al final del embarazo, el flujo uteroplacentario alcanza aproximadamente un litro por minuto, lo que representa cerca del 20 % del gasto cardíaco materno. De la superficie de la decidua basal se proyectan tabiques de tejido decidual hacia el espacio intervelloso. Estos tabiques, los septos placentarios, dividen la cara materna de la placenta en 15 a 20 unidades funcionales denominadas cotiledones. Cada cotiledón recibe sangre de una o dos arterias espirales remodeladas. La disposición no es perfectamente regular (algunos cotiledones son más grandes que otros, algo visible a simple vista en la placenta expulsada). De la madre. La placenta tiene un componente materno (la decidua basal) y un componente fetal (el corion frondoso con sus vellosidades). Ambos se expulsan juntos en el alumbramiento. El desprendimiento prematuro de placenta consiste, precisamente, en la separación de la placenta de la decidua basal antes del parto. Las causas son múltiples, pero el mecanismo inicial suele ser la rotura de arterias deciduales en la zona basal con formación de un hematoma que despega el tejido placentario de la pared uterina. Cuando la invasión trofoblástica no alcanza la profundidad suficiente, las arterias espirales conservan su capa muscular y mantienen una resistencia elevada al flujo. Esa perfusión insuficiente del espacio intervelloso se asocia con varias complicaciones obstétricas graves, entre ellas la restricción del crecimiento fetal. Si desea profundizar en conceptos asociados a la decidua basal, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la decidua basal
Remodelación vascular en la decidua basal
Septos y cotiledones placentarios
Preguntas frecuentes
¿Es la decidua basal parte de la madre o del feto?
¿Qué relación tiene con el desprendimiento prematuro de placenta?
¿Qué ocurre si la remodelación de las arterias espirales es deficiente?
Referencias
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